Málaga

La primera impresión que transmite Teresa Porras al llegar al encuentro con EL ESPAÑOL de Málaga es de cansancio. Lógico si se tiene en cuenta que por sus manos pasan muchas de las decisiones que afectan a la Feria, el evento social por excelencia de la capital de la Costa del Sol. Porque Porras, la más veterana de las ediles de la Casona del Parque, es responsable de Limpieza, de Servicios Operativos, de Fiestas y de Playas.

Durante más de media hora, comparte sus impresiones sobre las fiestas que justo han arrancado esta pasada madrugada. Pero no sólo, porque como es habitual en ella no se esconde cuando se le pregunta por el futuro del alcalde, Francisco de la Torre.

-¿Qué le puede decir usted a un madrileño o a un sevillano para convencerle de que no hay mejor cosa que hacer estos días que venir a la Feria de Málaga?

-Le voy a hacer una ruta. Me levantaría temprano, me iría a la playa, me tomaría un baño, tomaría el sol, me iría de vuelta al apartamento o al hotel, me vestiría de gitana, me vendría al Centro, me daría una vuelta, vería las casetas, escucharía un poco de música y a eso de las tres o tres y media me iría al Real, a ese paso de caballos que hay a las cuatro de la tarde. Y después iría a una de las casetas a tomar algo y por la tarde con los amigos. Después, a casa a descansar un poco y por la noche volvería a la Feria. Creo que hay suficientes espacios en la ciudad como para hacer cualquier cosa a lo largo del día.

Teresa Porras retratada a través de un ventanal. Amparo García

-¿Qué hace diferente a la Feria de Málaga?

-Que tenemos una ciudad con mar y que lo que tiene Málaga es su gente, la amabilidad y el cariño con el que se trata a la gente de fuera, todo es gratis, excepto comer. Que quieres ver un concierto te vas y lo puedes ver gratis. Puede ser una de las mejores Ferias de la historia de Málaga, a nivel de visitantes y de gasto.

-Casi todos…

-Excepto dos. Tienes más de cien espectáculos gratis… Todas las casetas son gratis, no tienes que tener amigos para entrar en ninguna caseta del Real. Pero tienes de todo. En el Centro una peña Juan Breva con flamenco todos los días. 

"Excepto dos (conciertos), tienes más de cien espectáculos gratis; todas las casetas son gratis, no tienes que tener amigos para entrar en ninguna caseta del Real"

-Hablaba de la gente de Málaga. Tras dos años sin Feria, ¿hay más ganas que nunca?

-Creo que sí, el volver a la normalidad, encontrarte con amigos, hemos estado sin vernos, creo que la gente ha vuelto y lo que quiere es disfrutar del espacio que tenía en la Feria. La gente tiene ganas de eso pero todo con responsabilidad. Te puedes divertir pero siempre respetando al que tienes al lado.

-Cree que precisamente por esta larga espera, ¿el desfase puede ser mayor?

-No tiene por qué ser así. Será por otras circunstancias pero no por eso. La gente tiene ganas de diversión y compartir con amigos y familia todo lo que es la Feria, pero no creo que eso deba provocar un desmadre de nada.

-Parece que ha aprovechado el Ayuntamiento este parón para reflexionar y dar una vuelta de tuerca a ciertas cosas de la Feria.

-Lo que queremos es llevar la Feria a lo que ha sido toda la vida, que es que se viva en los restaurantes del Centro, en los comercios. ¿Qué es complicado? Sí, porque la sociedad ha cambiado. Hemos intentado darle vueltas. La Feria del Centro va a mejorar mucho este año y la del Real también.

-Creo que cambiar el pregón de sitio nos ha hecho reflexionar sobre cómo se queda la playa cuando termina el concierto, porque hay gente que se marcha cuando termina, pero mucha gente se tira allí casi toda la noche. Como responsable de Playas y de Limpieza creía que había que darle una vuelta y por qué no hacer el pregón en el Real y guardar la playa para que cualquier ciudadano pueda ir al día siguiente sin ningún problema. Criticar las cosas sin vivirlas no es lo razonable.

-Una parte de la ciudadanía tiene la impresión de que el Ayuntamiento apuesta en los últimos años por sacar los festejos del Centro y llevarlos al Real.

-No. No tiene nada que ver con el pregón que se hacía en La Malagueta. Lo que queremos es salvaguardar una de las joyas que tenemos en la ciudad, que son las playas. Y es lo que vamos a intentar hacer, sacar un problema que teníamos, porque las consecuencias eran más negativas que positivas.

-¿La evolución natural de la Feria es abandonar el Centro para concentrarse en el Real?

-Creo que la gente no cogería uno u otro. Hay gente a la que le gusta venir a la Feria del Centro, otros que van al Soho… Los dos espacios son compatibles y luego la gente se va a un sitio u otro. Eso es lo que nos diferencia de otras ferias. Tenemos una en el centro y otra en el mejor recinto ferial de España, que es Cortijo de Torres. Da la opción a elegir, mientras que en otras ciudades sólo tienen un recinto.

Detalle de las manos de Teresa Porras. Amparo García

-No pasa por la cabeza de nadie que llegue un día en que no haya Feria del Centro…

-Eso lo decidirán los ciudadanos, los vecinos y la restauración. Si alguna vez hay que decir ese tema tendrá que ser por consenso. Pero no tenemos ninguna intención de hacer eso.

-Si fuese por los vecinos del Centro... ¿Los entiende?

-Sí, sí, por eso digo que tiene que ser un tema de consenso. Pero no ha llegado el momento. De hecho, potenciamos la Feria del Centro con música en directo en determinados espacios, pero con el compromiso firme de que los responsables de esa restauración van a controlar las plazas y no van a consentir que haya botellón o que se beba fuera de las terrazas. Por eso se han autorizado esas cuatro plazas.

"La Feria no es un botellón, hay distintos ambientes y entre ellos hay uno, con una parte pequeña, que es el botellón y que intentará controlar la Policía dentro de sus posibilidades"

-Por más que apelan a la responsabilidad, ¿es imposible evitar que la Feria se acabe convirtiendo en un botellón?

-No veo que sea todo un botellón. Hay mucha gente que no hace botellón, que está en sus casetas y hay verdiales, están los coros… La Feria no es un botellón, hay distintos ambientes y entre ellos hay uno, con una parte pequeña, que es el botellón y que intentará controlar la Policía dentro de sus posibilidades. A la Policía le preocupa más que alguien lleve una navaja que el que estén haciendo un botellón.

-¿Qué capacidad real tiene el Ayuntamiento para evitar esas situaciones?

-Eso es lo que no queremos nadie.

-¿El qué?

-El botellón. No lo quiere nadie. Ni nosotros, ni los vecinos, ni la restauración… Nadie quiere esa parte que no nos gusta y que se concentra de la Plaza Uncibay hacia arriba. Por eso digo que es un reducto, una pequeña parte. La mayoría está viendo los verdiales o bailando en la Plaza de la Constitución… Igual que en el Real, donde hay una pequeña parte que hace el botellón.

-¿A esta parte que nadie quiere se le puede poner control?

-La Policía intenta controlar ese espacio y le pone mucho empeño, pero muchas veces disolver a 100 personas a lo mejor es más peligroso que dejarlas haciendo el botellón. Intentan que a las 19:00 puedan entrar los servicios la limpieza y que a las 23:00 horas o las 00:00 el Centro esté medio controlado.

-Una de las medidas con las que ha tratado el Ayuntamiento de reducir este problema ha sido con la prohibición de vender bebidas y hielo a partir de una determinada hora… Al final vieron que no era posible. ¿Hay manera de contener esto?

-Dijimos que estábamos estudiando ese tema. Pero nos asesoraron de que legalmente no se podía prohibir. Lo que se hizo en Sevilla fue una barbaridad porque han recibido reclamaciones por un tubo. Es una colaboración que se ha pedido a los comercios del Centro, que a partir de una determinada hora colaboren y eviten la venta de alcohol. Parece que hay buena disposición.

Porras, durante la entrevista. Amparo García

-¿Le preocupan las imágenes que puedan salir de la Feria? 

-Me preocupan muchas cosas por la ansiedad de la gente de pasárselo bien, pero creo que la gente es razonable. Creo que la cabeza ha cambiado después de la pandemia, apelo a ello y a que no ocurran esas imágenes. No se deben dar ni en esta feria ni en ninguna. Parece que el botellón sólo se hace en Málaga, pero se hace en todas las ferias de toda España y de todo el mundo. Siempre ponemos el acento en Málaga, pero pasa en Sevilla, en Córdoba, en Jerez…

"El comisario nos dijo no se había probado ni aquí ni fuera de España ni en Europa que cuando te han pinchado hay inoculación; a lo mejor son bromitas de estas que la gente gasta"

-El arranque de los festejos viene a coincidir con la alarma creada en torno a los pinchazos para sumisión química. 

-Es un tema que nos preocupa igual que haya una persona que vaya a la Feria con una navaja. Después de la reunión de Seguridad una de las cosas que el comisario dijo es que no se había probado ni aquí ni fuera de España ni en Europa que cuando te han pinchado hay inoculación. Con lo cual, a lo mejor son bromitas de estas que la gente gasta, pero no se ha probado que el pinchazo lleve inoculación de nada. Ahí está el protocolo que la gente tiene que seguir en caso de que pase. Si es una bromita es de muy mal gusto porque te arruina esta tarde y esa mañana.

-Veamos. Hemos hablado de Feria, que es lo más inmediato. Pero permítame que le pregunte por la limpieza en Málaga. Pasan poco más de dos años desde que fue municipalizado el servicio. ¿Se están cumpliendo las expectativas?

-Vamos a ver la mejoría cuando llegue toda la compra que hemos hecho, con el cambio de todos los contenedores, a partir de septiembre; la maquinaria de minihíbridos, más de 30, y los camiones nuevos. Ahí vamos a ver un cambio. Pero ese cambio no es tan profundo en Limasam como en el ciudadano, porque si sigue sin colaborar en la limpieza de la ciudad no estamos haciendo nada. 

-¿A qué se refiere?

-Los vecinos tienen que coger la idea de que hay que colaborar con los horarios al tirar la basura, que hay que reciclar el plástico y el cartón… Si eso no se produce, por mucha gente que contratemos en Limasam y modernicemos la empresa, que no haya absentismo, que la gente curre sus 8 horas… Los únicos que limpian la ciudad son ellos, los demás ensuciamos todos los días. Si ese cambio no se produce es muy complicado que esta ciudad se mantenga limpia. Hemos conseguido mucho. Diría que la ciudad está mucho más limpia que cuando llegué, pero echo de menos esa complicidad del ciudadano con la ciudad.

Otra imagen de Teresa Porras. Amparo García

-¿El malagueño no es particularmente colaborativo?

-Creo que falta mucho y hasta que no consigamos que todo el mundo colabore es muy complicado. Lo que no quieras que hagan en tu casa no lo hagas en la casa de todos. 

-¿Piensa que Málaga es una ciudad limpia?

-Pienso que dentro de lo que tenemos… No digo que sea una ciudad limpia pero que hemos mejorado mucho, sí.

-¿Limasam vive una etapa de paz social con los trabajadores?

-Está normalizada esa relación dentro de un orden porque la plantilla y los sindicatos reivindican algo todos los días. Es su trabajo y lo entiendo. Pero es verdad que el ambiente es más tranquilo, relajado y comprometido con la empresa municipal.

-¿Están ya negociando el nuevo convenio?

-Hemos dicho que España va como va, los sueldos son los que son, la economía está y todos somos conscientes. En este convenio que se está negociando, ellos son conscientes de que el dinero que hay es el que hay y no se puede subir más. Iremos a lo que se marque legalmente, pero se está negociando. La subida salarial es lo que diga el Estado. Eso lo tienen firmado y saben que es así. Ser municipal tiene sus ventajas y desventajas.

Yo ahora mismo sí querría volver a estar en la candidatura de las municipales; pero eso depende del candidato y del partido, pero mi deseo es seguir"

-Hablemos algo de política. A poco más de nueve meses para las municipales de 2023. ¿Qué cree que va a pasar con Francisco de la Torre? La mayoría cree que volverá a presentarse.

-Es que yo también lo creo. Málaga no se puede permitir el lujo en la situación en la que estamos de perder a Paco de la Torre. Paco de la Torre, junto a Celia Villalobos, ha puesto a la ciudad donde estamos a nivel europeo. Málaga ha mejorado mucho en estos 23 años. Málaga no se puede permitir el lujo de perderlo. La ciudad está en un momento tan dulce que no debe perder a Paco de la Torre.

-¿Y usted? ¿Querría repetir en la candidatura a las municipales?

-Yo ahora mismo sí. Pero no es una decisión personal. Porque eso depende del candidato y del partido, pero mi deseo es seguir.

-Usted es, además de concejala de Limpieza, Playas, Fiestas y Servicios Operativos, concejala de Cruz de Humilladero. Y es ahí justo donde se localizan los antiguos suelos de Repsol. ¿Qué le piden los vecinos para esa parcela? 

-Los vecinos en general lo que dicen es que no quieren tener ese descampado, que hagan lo que sea… Pero es demagógico decir que no se quieren viviendas pero al mismo tiempo decir que en Málaga no hay viviendas para gente joven. Son dos mensajes contradictorios. Hay que hacer viviendas para que los precios bajen y después hacer viviendas públicas para los más jóvenes. Todos los parques que son solo parque se han tenido que vallar porque no hay vida. En Repsol se plantea una gran zona verde y que haya después viviendas, torres de oficinas…

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