Málaga

Aunque no son los proyectos que mayor dimensión económica tienen del plan de empresa diseñado por el Puerto de Málaga para los próximos cinco años, sí son de los que más carga simbólica tienen de la estrategia a medio plazo de la institución: la rehabilitación de La Farola y la construcción de un nuevo faro.

Ambas intervenciones deberán estar materializadas antes del año 2027, que es la frontera temporal de las actuaciones planificadas por la Autoridad Portuaria, con el aval de Puertos del Estado, para el periodo 2022-2027. 

En el caso del icónico edificio portuario, sobre el que existe a día de hoy un expediente por parte del Ministerio de Cultura para que sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC), el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha confirmado el deseo de "ponerlo en valor", procediendo a su restauración y destinando los espacios originalmente reservados como vivienda de los fareros a centro expositivo sobre la historia del puerto malagueño y la navegación.

Para hacerlo posible, el plan de inversiones recoge una partida de 1,2 millones de euros. Una cuantía ciertamente baja si se toma en consideración la globalidad del programa, con más de 100 millones.

Otros 1,5 millones se contemplan para la ejecución de una nueva señal marítima en la parte más alejada del dique de levante, que vendrá a suplir a La Farola. "Un nuevo faro", ha dicho, que por el momento no está ni siquiera planificado.

El principal protagonista en la estrategia inmediata del puerto malagueño pasa por la construcción del nuevo muelle 8 y por la ampliación del 9, lo que permitirá dotar al recinto de una mayor superficie de mercancías. Estas actuaciones se cuantifican en unos 32,5 millones de euros, suma con la que, como ha explicado el director del recinto, José Moyano, desarrollar "la segunda gran transformación del puerto tras la realizada a finales del siglo pasado". 

Hay otros 10 millones para avanzar en la iniciativa Puerto Verde, incluyendo la construcción de una nueva subestación eléctrica y la electrificación de los muelles; 6,4 millones están pensados para la construcción de la nueva sede de la Agencia Tributaria, mientras 1,7 son para la ejecución del edificio de la Guardia Civil. Ambas intervenciones son clave en la apuesta del Puerto por convertir Muelle Heredia en un nuevo complejo de oficinas.

Hay además 7,1 millones asignados a los trabajos de refuerzo estructural del dique de Levante, cuyo estado de conservación es bastante precario. La actuación se materializará sobre el espaldón del mismo.

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