Málaga

Casi un mes después de que se desvelara el pronunciamiento favorable de la Comisión de Patrimonio de la Junta de Andalucía a la construcción de un nuevo tejado a dos aguas en la Catedral de Málaga, el informe definitivo sigue sin ver la luz. Y ello es esencial para completar el procedimiento que queda por delante para que la operación disponga de la necesaria licencia de obras.

A la espera de que el mencionado documento de la Consejería de Cultura vea la luz, el Ayuntamiento avanza en los contactos con el equipo de arquitectos de la Catedral, con el objeto de pulir los detalles que puedan existir de manera que la concesión del permiso de obras sea lo más inmediato posible.

Con este objetivo, los concejales de Ordenación del Territorio, Raúl López, y de Seguridad, Avelino Barrionuevo, han celebrado este lunes una reunión con los técnicos de la Catedral para analizar la separata que ha de ser objeto de estudio por parte del Cuerpo de Bomberos. La finalidad no era otra que realizar cuantas precisiones sean necesarias en el aspecto de seguridad contra incendios de la obra programada.

Imagen de la reunión celebrada este lunes sobre el tejado de la Catedral de Málaga.

Es el segundo encuentro de carácter técnico que tiene lugar en el último mes, después de que ya hubiese una cita el pasado 20 de mayo. López recuerda que el trámite final de concesión de la licencia se mantiene en standby a la espera de que la Junta formalice su informe sobre el proyecto de la nueva cubierta del templo malagueño.

"Lo que estamos haciendo es adelantar todo lo que podemos para que una vez esté el informe de la Junta podamos disponer del visto bueno de Bomberos", ha explicado el edil de Urbanismo, quien ha subrayado que ello permitirá reducir "tiempo y, como consecuencia, daños en la Catedral".

A la espera de conocer en detalle las observaciones de Cultura, lo que sí sabemos son las bases principales de la operación mediante la que el Obispado pretende curar las heridas que presenta la Catedral en forma de humedades.

La futura estructura será mixta, de madera laminada de alta densidad y acero, "la opción más ligera y respetuosa con el proyecto de cubierta original", de Ventura Rodríguez. Asimismo, se emplearán los materiales que mejor hermanan con la fábrica del histórico inmueble, dando cabida a la última tecnología desarrollada por la industria. La cobertura de la estructura se hará con teja vidriada, material de probada eficacia y que protege los edificios históricos y de mayor importancia de la ciudad.

Entre las ventajas previstas con el proyecto destacan una mayor facilidad en las labores de mantenimiento y una mejora en la visita turística, ya que los usuarios podrán ver las bóvedas bajo la cubierta y contemplar la ciudad a través de un recorrido perimetral.

Con el impulso del tejado a dos aguas se dará cumplimiento, casi dos siglos y medio después, a las recomendaciones del arquitecto Ventura Rodríguez, quien dejó escrito: "No hay otro medio que el de cubrir con su armadura y tejado, haciendo que las bóvedas no se recalen, haciéndonos ver la experiencia lo perjudicial que es tener la fábrica al descubierto… y, de modo que, si no se pone reparo del cubierto, en poco tiempo seguirá la ruina y la necesidad de tener que renovar la fábrica".

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