Málaga

La subasta pública de los terrenos del Ayuntamiento de Málaga en los antiguos suelos de Repsol, donde se proyectan tres grandes torres de 28, 30 y 32 plantas (hay una cuarta edificación propiedad de la Sareb) y un gran zócalo comercial, entra en su recta final. 

Mes y medio después de que quedase cerrado el plazo de presentación de ofertas al concurso, la mesa de contratación encargada de valorar las propuestas se reúne el próximo lunes para dar a conocer las puntuaciones sobre la parte técnica, al tiempo que procederá a abrir los sobres económicos. Así consta en el anuncio publicado por la Gerencia de Urbanismo y al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL de Málaga.

Será en ese momento cuando Málaga podrá empezar a ver cómo serán los grandes edificios a los que aspira el Ayuntamiento desde hace más de una década en esta parcela. Es de resaltar que varias de las empresas que pujan por hacerse con estos aprovechamientos van a acompañados de importantes firmas arquitectónicas. Es el caso de Urbania, que lo hace con BIG, Toyo Ito y el estudio Morph; el fondo de inversión suizo Stoneweg lo hace con Rafael Moneo y José Seguí. 

La suma de ambos elementos marcará la determinación final respecto a la adjudicación de los cinco lotes objeto de enajenación, con la que el Consistorio se garantiza al menos unos ingresos de unos 43 millones de euros, sin incluir el IVA. Es de presumir que esta suma se incrementará en el proceso de pugna que en las últimas semanas vienen protagonizando las firmas que optan a estos aprovechamientos. 

Hay tres de ellas que aspiran a hacerse con las tres torres, así como con el gran zócalo de uso terciario: Urbania, Acciona y el fondo suizo Stoneweg. A estas hay que sumar otras dos que ofertan únicamente al lote 1, correspondiente a la parcela P-2, donde se proyecta una torre de 32 plantas con capacidad para 18.982 metros cuadrados de techo edificable (190 viviendas y 285 plazas de aparcamiento). Su valor de partida es de 9.969.915 euros (12.063.598,19 con IVA).

El resto de lotes corresponde a la parcela P-3, donde se dibuja un edificio de 30 alturas, con un precio inicial de 9.282.069,4 euros (11.231.303,97 con IVA). El techo asignado es de 17.672,39 metros, con un máximo de 174 viviendas y 264 aparcamientos. 

En la P-4, de uso exclusivamente terciario, se dispone un techo máximo de 12.622 metros cuadrados. Su precio es de 7.955.916,17 euros (9.626.658,57 con IVA). Y se autorizan 504 aparcamientos. 

El solar P-5, también de uso terciario, tiene un techo máximo de 12.622 metros cuadrados en planta baja más 3 alturas. El precio de partida es de 7.955.916,17 euros (9.626.658,57 euros con IVA). Se autorizan 504 plazas de aparcamiento

El último lote corresponde con la parcela P-6, sobre la que se permite un edificio de baja más 28 alturas. El precio de licitación es de 8.593.813,26 (10.398.514,04 con IVA), con techo máximo de 16.362 metros. El número de viviendas es de 164 y 246 plazas de aparcamiento.

Criterios de valoración

Aunque los criterios de valoración de las ofertas toman como principal criterio el económico, con un máximo de 65 puntos, la Gerencia de Urbanismo quiere ponderar de manera especial el valor de las propuestas arquitectónicas, con 35 puntos.

En este sentido, apuesta porque Repsol se convierta en una referencia desde el punto de vista de diseño. Es por ello por lo que, según marca el pliego de condiciones, se reservan 20 puntos para el diseño global del proyecto, al tiempo que se busca premiar la categoría del equipo redactor del anteproyecto de los edificios. 

Muestra de ello es que se valorará con un máximo de 9 puntos a las ofertas que cuenten con equipos técnicos que hayan sido galardonados con el Premio Pritzker, la Medalla de Oro del Riba, la Medalla de Oro del AIA, el Premio Driehaus, el Premio de Arquitectura Contemporánea de la UE o los Premios Mies van der Rohe, Alvar Aalto, el Aha Khan de Arquitectura, el Akaa…

En el caso de las parcelas de uso terciario, el Ayuntamiento pretende que los ofertantes apuesten por reservar buena parte de los inmuebles para uso de oficinas. En este sentido, se otorga una puntuación añadida a los que garanticen ese destino "en al menos 3 de las 4 plantas de los edificios". Y se precisa que dicho uso "deberá mantenerse como mínimo 10 años desde la inscripción de la Obra Nueva en el Registro de la Propiedad".

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