Málaga

La larga espera en la que está inmerso el proyecto de reconversión del antiguo palacete de la Plaza Mitjana, en pleno Centro histórico de Málaga, llega a su fin. A pesar de que a finales del año pasado, la empresa propietaria recibió la licencia de obras para acometer los trabajos de rehabilitación del inmueble, que pasará a acoger un hotel boutique explotado por la cadena Room 007, no es hasta ahora cuando tiene el camino definitivamente expedito.

O al menos esto es lo que se concluye del último documento oficial emitido por la Gerencia de Urbanismo. El mismo supone la ratificación del permiso de obras para la reforma y adaptación del histórico edificio en establecimiento hotelero con capacidad para 35 habitaciones.

El dictamen se produce después de que el pasado 23 de marzo fuese emitido un informe por parte del Servicio de Conservación y Arqueología. En el mismo, el departamento da por cumplimentados los condicionantes fijados, procediendo a ratificar la licencia inicial. No obstante, se precisa que la licencia de primera ocupación queda condicionada a la presentación de los resultados del control de movimiento de tierras. 

Interior del hotel proyectado en la Plaza Mitjana, en el Centro de Málaga.

La dilación acumulada en esta última fase obliga a la cadena hotelera a alternar las fechas previstas para la apertura del establecimiento. Sobre ello, el CEO de Room 007, Ignacio Requema, confirma a EL ESPAÑOL de Málaga que la idea es que este hito pueda tener lugar a mediados del año que viene. Antes, el proyecto de intervención se fija en unos 12 o 15 meses, estando calculada la inversión en unos 2,5 millones de euros.

Esta mercantil, que actualmente cuenta con establecimientos operativos en Madrid, Sevilla y Lisboa, llegó a un acuerdo con la propiedad del palacete, Promotora de Inversión Marqués del Vado, S. L., que tiene como administrador único a la entidad Promotora de Inversiones Alcalá 504, S. L., con sede en Madrid.

El palacete cuenta con protección arquitectónica integral, lo que limita cualquier actuación. En concreto, la normativa obliga a que este tipo de inmuebles sean conservados íntegramente por su carácter singular y monumental, y por razones histórico-artísticas, preservando todas sus características. 

La ficha del edificio recogida en el Pepri Centro precisa que dispone de una superficie de 1.300 metros cuadrados, repartidos en planta baja más tres alturas. Asimismo, pone en valor la fachada simétrica, de estuco imitando sillería, así como la portada central enmarcada y rematada con decoración.

Presenta cinco huecos por planta, con un balcón corrido a los tres huecos centrales en la planta primera; balcones de dos huecos laterales. En el interior del edificio destaca la escalera italiana de doble tramo y un patio con carpintería de madera. 

Precisamente, Requena ponía en valor meses atrás la riqueza arquitectónica del edificio como un atractivo más del futuro negocio. "Es un bien patrimonial importante, va a ser nuestro establecimiento de referencia en Andalucía y, probablemente, en España", añadía. 

El origen del edificio

El inmueble fue construido y habitado por Francisco Mitjana Doblas, allá por 1863. Nacido en 1828, era el tercer hijo del arquitecto Rafael Mitjana Ardison y de Ramona de las Doblas. Tras la muerte de su padre, Francisco, a la edad de 21 años, se hizo cargo de los negocios familiares, incluyendo una fábrica de abanicos. 

Pese a su juventud, destacan los historiadores, supo aprovechar el momento de expansión económica que vivía la ciudad, convirtiéndose en un importante industrial. A los 35 años contrajo matrimonio con la joven María Gordon y Salamanca, sobrina del marqués de Salamanca. 

Esa unión le supuso a Francisco Mitjana "un ascenso en la escala social". Y ello pese a que ya disponía de un importante patrimonio. Muestra de ello es que en las capitulaciones matrimoniales aportó 4.954.032 reales de vellón, con 26 fincas urbanas, solares en la Plaza del Marqués de Vado y en la Malagueta y varias fincas rústicas, además de la fábrica de abanicos y un aserradero en Capuchinos. 

El matrimonio se estableció en el que era el número 5 de la Plaza del Marqués del Vado. "Un palacete, construido de nueva planta en pleno centro de Málaga, que contaba con oratorio propio, según privilegio concedido por el Papa Pío IX", se destaca en una publicación histórica.

La capacidad económica de Francisco y su patrimonio se vio seriamente mermada por la crisis que tocó de lleno a Málaga y que se dejó sentir, también, en el sector inmobiliario. Al no poder reponer los préstamos recibidos, Francisco Mitjana entró en quiebra. Y como consecuencia, el 23 de diciembre de 1891 el Banco Hipotecario puso en subasta 111 fincas urbanas, valoradas en 1.196.700 pesetas.

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