Málaga

El Ayuntamiento de Málaga pone en marcha el contador que le va a permitir contar en poco más de un año de una gran zona de bajas emisiones (ZBE) en el entorno del Centro Histórico. Un espacio de 437 hectáreas donde quedará restringido el acceso a los vehículos más contaminantes. 

Con este objetivo, ha licitado este martes las actuaciones necesarias, con un presupuesto algo superior a los 5 millones de euros (IVA) incluido y un plazo de materialización de 12 meses. Las empresas interesadas en concurrir a este proyecto tienen de plazo hasta el 9 de mayo para presentar sus ofertas.

De acuerdo con la memoria sobre la que se sustenta esta iniciativa, que dispone de una importante aportación económica procedente de los fondos Next Generation (3,7 millones de euros), la creación de esta zona traerá consigo la mejora de la calidad del aire y del ruido mediante la reducción del tráfico. 

Y ello propiciando un cambio en el reparto modal de la movilidad, disminuyendo el porcentaje de viajes con vehículo motorizado; favorecimiento a la circulación de los vehículos no contaminantes, y digitalizando la movilidad urbana. 

De manera genérica, a largo plazo "se tiene previsto que la reducción del tráfico rodado sea de un 20%, así como la disminución del 50% del porcentaje en el reparto modal de los vehículos motorizados y una reducción de los niveles de ruido de hasta un 25%". Asimismo, está prevista la reducción de emisiones de CO2 un 60%, un 88% el CO y 94% el NOx y un 96,4% el PM10. 

Este proyecto tiene su origen en la Agenda Urbana de 2015, constituida como marco estratégico de la ciudad, así como en el Plan del Clima ALICIA con horizonte en 2050, y en el Plan de Movilidad Sostenible. El ámbito de la ZBE tiene una estructura en anillo, que permitirá su configuración en dos niveles con diferentes políticas de restricciones.

En la zona interior, las restricciones de acceso serán mayores, "solo permitiendo la entrada a vehículos autorizados, que pueden ser o bien los residentes o bien las autorizaciones que se facilitan para carga y descarga, servicios municipales, además de las entradas a parkings públicos que posteriormente se cotejan con la información introducida por los gestores de cada parking". 

En la zona exterior, la entrada a vehículos quedará restringida en función del etiquetado DGT de los vehículos, además de seguir el mismo proceso de autorizaciones que en la zona interior. Para esta zona se planifican tres escenarios: a corto, medio y largo plazo, donde las restricciones en función del etiquetado de los vehículos van aumentando. 

Para avanzar en esta operación, el Ayuntamiento plantea la creación de una serie de puntos de control de accesos mediante cámaras de lectura de matrículas. En general, habrá una cámara por carril de circulación, tanto de entrada como de salida (para permitir las autorizaciones por tiempo determinado en la zona, como puede ser las de carga y descarga). Se proyecta un total de 97 puntos de acceso.

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