Málaga

La imagen de los coches de caballo recorriendo las calles del Centro histórico de Málaga se difumina con el paso de los años. Cada vez son menos los carruajes tirados por los equinos que se pueden ver en la capital de la Costa del Sol. La estadística municipal cifra en 25 las licencias concedidas a propietarios de estos vehículos, menos de la mitad de las que había hace unos cinco años. 

Y la intención del Ayuntamiento es la de seguir adelante en el rescate de autorizaciones, con el objetivo de que funcionen apenas 10 o 15. Pero el proceso de recuperación, tras varios años en los que ha destinado importantes sumas de dinero con este fin, no está resultando nada sencillo. 

Según ha podido saber EL ESPAÑOL de Málaga de fuentes del sector, en los últimos meses, el Consistorio ha realizado ofertas económicas por valor de entre 40.000 y 45.000 euros a los concesionarios que siguen con la actividad. 

Cuantías que superan con creces las que fueron abonadas en ejercicios anteriores. A modo de ejemplo, en 2018, el equipo de gobierno reservó 420.000 euros para rescatar 12 licencias. Y anteriormente recuperó 20 autorizaciones por otros 700.000 euros. Es decir, con un pago medio de 35.000 euros.

Pese a esta golosa oferta municipal, hay algunos propietarios de coches de caballo que se niegan a desprenderse de sus licencias. De hecho, algunos, según pudo saber este periódico, "están pidiendo entre 75.000 y 80.000 euros".

Estudios elaborados por el Ayuntamiento hace varios años precisaban que los mencionados 35.000 euros que se ofrecían como compensación venían a cubrir el trabajo que realizaban los titulares de las licencias durante siete años.

En el documento, se indicaba que los beneficios de la actividad podían rondar los 4.963 euros anuales. Asimismo, se destacaba que la actividad incluía 168 jornadas de trabajo, con un número medio de 2,62 carreras diarias, por las que percibía de media 30 euros. 

La vía de negociación abierta por el Consistorio busca encontrar una alternativa para un sector que se enfrenta a graves problemas de funcionamiento desde hace años. El incremento de la superficie peatonalizada del casco histórico y la imposibilidad de pasar por sus ejes más atractivos, condicionan de manera clara esta actividad. A ello se suma el impacto que las caballerizas siguen teniendo en su localización actual. 

Y el escenario futuro no es el más favorable. Hay que recordar la apuesta del equipo de gobierno por incrementar las zonas libres de tráfico en el entorno del Centro, en el marco del plan de transformación del eje litoral y la creación de una zona de bajas emisiones.

 

Noticias relacionadas