Málaga

A la espera de que queden solventadas las dudas jurídicas en torno a la tramitación urbanística necesaria para hacer posible la construcción del hotel de 116 metros de altura en el puerto de Málaga, el fondo de inversión catarí que promueve la iniciativa, Al Alfia, sigue dando pasos. 

La última novedad no tiene tanto que ver con el calendario de construcción del inmueble como con la empresa que, en caso de materializarse, lo gestionará como hotel 5 estrellas gran lujo. De acuerdo con los detalles confirmados por varias fuentes consultadas, tal honor corresponderá al Grupo Hesperia.

Los detalles del acuerdo alcanzado entre las dos firmas han sido puestos sobre la mesa en una reunión mantenida en la tarde de este lunes en el Ayuntamiento de Málaga con el alcalde, Francisco de la Torre.

Hoteles Hesperia pertenece al Grupo Inversor Hesperia S.A. La cadena fue fundada por Sergi Busquets en 1965 y es propiedad de la familia Castro Sousa. Su sede principal se sitúa en Hospitalet de Llobregat, Barcelona, compartiendo manzana con el Hotel Hesperia Tower y los apartamentos ejecutivos Hesperia Suites. Opera principalmente en España y Venezuela.

Actualmente cuenta con 23 establecimientos en España: ocho de ellos en Barcelona; dos en Madrid; dos en Mallorca; dos en Lanzarote, y dos en Murcia; así como uno en Coruña, Sevilla, Zaragoza, Vigo, Fuerteventura y Córdoba. A estos hay que añadir tres destinos más en Venezuela.

El acuerdo final, en cualquier caso, está supeditado a que previamente quede desbloqueado el largo camino administrativo en el que lleva instalado este proyecto inmobiliario. Casi seis meses después de que Puertos del Estado emitiera su informe favorable al ajuste urbanístico necesario para levantar el hotel planteado, el Ayuntamiento sigue sin impulsar la aprobación definitiva de la modificación de elementos del plan especial del puerto.

El motivo es que hasta la fecha se mantienen las diferencias jurídicas respecto al procedimiento a seguir para completar el proceso. A esta situación se suma la posición del Ministerio de Cultura en una doble vertiente.

De un lado, con la incoación de un expediente por posible expolio, al considerar que la construcción de la torre podría afectar al paisaje histórico; de otro, con el impulso de la declaración de La Farola como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que podría afectar de manera clara sobre la iniciativa hotelera.

Escollos con los que se está encontrando la iniciativa hotelera que ponen en duda que el Consejo de Ministros otorgue la autorización definitiva para permitir el pretendido uso hotelero, actualmente prohibido en el espacio portuario. Incluso en el supuesto de que el proyecto reciba el visto bueno del Gobierno, el complejo necesitará de unos cuatro años de construcción. Es decir, que no parece factible que su apertura tenga lugar antes de 2027. 

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