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Las claves

Los aeropuertos ya no son solo grandes infraestructuras en las que aterrizan y despegan aviones. Ahora son plataformas digitales en sí. Y va a ir mucho más allá.

La industria aeroportuaria está transitando de una fase de exploración y desarrollo a un despliegue masivo de tecnologías que están redefiniendo la eficiencia operativa y la experiencia del pasajero.

Los puntos críticos de esta transformación incluyen la digitalización de la gestión del lado aire, el uso de analítica avanzada para la trazabilidad completa del pasajero o la integración de drones en servicios críticos como la seguridad y la calibración de sistemas.

Todos estos temas fueron puestos sobre la mesa por César Nava, especialista en proyectos de Innovación de Aena, este lunes en el XLIII Encuentro Tecnológico de EL ESPAÑOL de Málaga organizado en Cervezas Victoria junto a OneNext y la Diputación de Málaga.

La tecnología LiDAR.

Hay nuevos sistemas que ya son una realidad. Es el caso, por ejemplo de Lidar. Ya está funcionando en el aeropuerto de Málaga y hace una monitorización continua de todas las personas que están en el aeropuerto, distinguiendo incluso entre si son adultos o niños, aunque siempre de forma completamente anónima por protección de datos.

De hecho, en la pantalla solo se ven colores, pero cada uno de ellos es una persona. El movimiento de esos flujos tiene muchos usos. En Málaga, por ejemplo, les está sirviendo para saber cuándo se va a llenar más el control de pasaportes y reforzar el servicio para evitar largas colas.

También permite saber qué circuitos hacen las personas, su tiempo de permanencia en determinados lugares, lo que ayuda a gestionar esos flujos e incluso tiene un interés comercial de cara a los negocios que están ubicados en esos aeropuertos.

Nava también adelantó una innovación curiosa en la que se está trabajando. En el aeropuerto de Barcelona, a modo de prueba, se están poniendo sillas autónomas para transporte de pasajeros con movilidad reducida. Es como una gran silla de ruedas, con una cavidad inferior para poner la maleta, que no va empujada por ningún empleado de Aena.

La silla autónoma que se está probando el aeropuerto de Barcelona.

La idea es que sea para personas con movilidad reducida, pero Nava reconoció que también está despertando el interés de pasajeros que no tienen esa movilidad reducida pero que prefieren no andar tanto, especialmente en aeropuertos con largas distancias como el de Málaga.

Quien sabe si en unos años será habitual ver a cada pasajero sentado en una silla autónoma por los pasillos de los aeropuertos como van las personas ahora con los patinetes, aunque parece improbable por los miles de viajeros que van cada día por cada aeródromo.

Otra innovación que ya está operativa, por ejemplo, en el aeropuerto de Madrid son las pasarelas remotas. En Barajas ya tienen 129 gestionadas desde tres centros de control y eso elimina la necesidad de que haya personal desplazándose continuamente.

Vehículos autónomos, sistemas pioneros de detección de objetos extraños en las pistas, vigilancia perimetral automatizada con drones para evitar riesgos en trabajos en altura... El futuro será diferente al actual y la inteligencia artificial cobra cada vez mayor protagonismo. Nava precisó que hace unos años solo el 35% de las iniciativas piloto incluían IA y ahora son la mayoría.

Emprendimiento

Aena gestiona 46 aeropuertos y dos helipuertos en España y 35 aeropuertos en Brasil, México, Reino Unido y Jamaica. El año pasado, en total, pasaron por estos espacios 385 millones de viajeros.

El aeropuerto de Málaga, en concreto, es el cuarto con más tráfico de España con casi 27 millones de usuarios.

La estrategia de Aena no se limita solo a la mejora física de las instalaciones sino que se articula en torno a la conexión de las personas, los datos y la automatización.

En este sentido, hay que innovar y lo hacen con personal de la casa y con empresas foráneas. Entre los propios trabajadores captan ideas, se estudian, se analiza su viabilidad y si cumplen un objetivo.

Nava explicó que de ahí, por ejemplo, han salido dos proyectos importantes como Aena Pets (un pasaporte digital para facilitar el tránsito de las mascotas en los aeropuertos) y una gestión autónoma de las colas con barreras autónomas. Es un sistema a través del cual se abre una puerta para recorrer las filas enteras si no hay nadie.

Por otra parte, han desarrollado Aena Ventures, una iniciativa para captar talento y proyectos nacionales e internacionales de startups que tengan al menos dos años de vida.

Aena financia proyectos pilotos con hasta 50.000 euros y abre la posibilidad a invertir hasta dos millones de euros en contratos futuros.

Entre los casos de uso expuestos por el especialista en innovación de Aena, hay proyectos de realidad virtual para el entrenamiento de bomberos y personal de mantenimiento; etiquetas electrónicas para el seguimiento de equipajes; o plantas de captura de CO2 para calderas de gas natural.