Este viernes se ha celebrado el último día de Space and Underwater Tourism Universal Summit, la cumbre mundial que reúne en Les Roches Marbella a piezas clave del desarrollo turístico en el ámbito aeroespacial y subacuático. Y dentro de la jornada de clausura, Natalia Bayona, de la Organización Mundial del Turismo (OMT), ha conversado sobre la tecnología y los viajes y la importancia de la innovación en el mundo poscovid.

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Bayona lidera la estrategia de innovación, educación e inversiones de la OMT, agencia especializada de las Naciones Unidas para la promoción de un turismo universalmente responsable, sostenible y accesible.

Con gran experiencia en política, gerencia de destinos y negocios, ha logrado ser la primera directora de innovación de la OMT; ha introducido el emprendimiento y la educación como factores clave para el turismo y el desarrollo; y ha posicionado a la OMT como referente de innovación en el sistema de Naciones Unidas, reconocimiento otorgado en 2020 por el UN Chief Executive Board (CEB). En este contexto, Bayona ha atendido a EL ESPAÑOL de Málaga.

El turismo aeroespacial y subacuático sigue sonando a quimera, ¿cómo se valora desde la OMT este turismo tan nuevo y de nicho?

El espacial, sin duda alguna, tiene diferentes actores: Virgin, SpaceX... Nosotros hemos estado trabajando y explorando una posible colaboración con SpaceX para promover el desarrollo del turismo espacial, entendiendo que inicialmente será un turismo que implique el desarrollo de la investigación en las comunidades, más allá del turismo masivo. Propondrá, sin duda, otro tipo de experiencias.

Estando Elon Musk detrás de SpaceX, la estrategia puede ser similar a la de Tesla: de inicio a precios prohibitivos para ir llegando a unos precios asequibles para un número mayor de gente, ¿no es así?

Sin duda, hoy por hoy lo que vemos es que hay una oportunidad en la investigación. Una oportunidad para hacer vuelos en los que no se tenga que salir de la aeronave, sino tener una experiencia visual y después volver a tierra. Lo que sí es cierto, es que todo lo que implica el turismo espacial exige mucha educación. De inicio se desarrollará bastante el ámbito de las visitas guiadas sobre todo lo que conecta a la tierra con el espacio.

El caso del turismo subacuático suena más complicado por aquello de que ni siquiera hay posibilidad de salir, ¿se constriñe la libertad del turista en exceso?

Cuando se habla de los océanos, éstos siempre han sido grandes amigos del turista. La primera manera como el turismo se desarrolló fue a través del producto sol y playa; el más famoso. Después está todo lo que tiene que ver con regatas y cruce de océanos, que siempre ha posicionado al turismo. 

Sin embargo, hay algo muy importante. Antes de la pandemia, el 40% de las basuras en el Mediterráneo se desarrollaban en un solo mes, en agosto. Ahora tenemos la oportunidad de crear un turismo más incluyente y más sostenible. Hay que buscar un uso responsable de los océanos para poder gozar de la experiencia.

El buceo, las regatas o el sol y playa tenderán a desaparecer si no se cuida. La gente no querrá ir a esos sitios oscuros, sucios o sin especies que avistar.

¿Qué relación existe entre el turismo mainstream y estos dos de los que se habla en Sutus?

De momento no hay cifras de la OMT, pero sí podría afirmarte que había 1.5 billones de turistas antes de la pandemia, por lo que la masificación y la democratización del turismo ya se había dado. Seguirá dándose y la mejor manera de educarse y evolucionar es conociendo nuevas culturas.

Lo que pasa es que también es cierto que este turismo aeroespacial es muy de nicho y muy específico. Como ocurre con el turista que busca avistar aves: gasta una media de casi 8.000 dólares. El aeroespacial apostará por el desarrollo y la captura de viajeros muy vinculados a experiencias, pero costará un tiempo posicionarlo.

¿El turista aeroespacial será un nuevo tipo de turista que preferirá gastar más en menos viajes pero con más experiencias?

Claro, sobre todo que se trate de un turista muy conectado al desarrollo aeroespacial. Por supuesto, todos los temas de salud, que será el próximo filtro. Subirse a una nave espacial tendrá ciertos retos y tendrá ciertas normas que cumplir. Eso va limitando y achicando el espectro. En cuanto a diversificación de producto, es una estrella.