Málaga

Málaga necesita que se construyan miles de viviendas para poder atender la demanda existente y que baje el precio al incrementar la oferta. Los promotores van a ralentí, aumentando sus proyectos pero a un ritmo relativamente bajo y claramente insuficiente. Los datos que el Colegio de Arquitectos de Málaga ha publicado este miércoles así lo constatan: se han visado 3.734 viviendas en el primer semestre, un 25% más que en el mismo periodo de 2022. 

Un aumento del 25% -que se eleva incluso al 35% si solo se compara el segundo trimestre del año- puede parecer espectacular, aunque no es tanto por el volumen como porque se parte de unos parámetros muy bajos. A día de hoy es impensable llegar a los 45.000 visados anuales que se firmaron a mediados de la primera década del siglo, en pleno boom inmobiliario, pero se sigue muy lejos de los 20.000 que el sector considera razonables para una provincia como Málaga. 

En los últimos seis años el mayor registro de viviendas visadas se produjo en 2018 con 7.678 unidades y se tocó fondo en 2020 con 5.039, influenciado por la pandemia. En 2022 fueron 7.075 y en este 2023, si se sigue el mismo ritmo, se podría estar cerca de las 8.000. 

Cabe recordar que las viviendas visadas son aquellas que los promotores planean hacer en un futuro a corto o medio plazo, entendiendo un plazo medio de maduración de unos dos años. Es decir, tampoco es seguro que las vayan a hacer o cuando. Solo en el segundo trimestre de este año las 2.042 viviendas visadas representaban una inversión de 292 millones de euros. En estos momentos, es raro que se inicie la obra de una promoción inmobiliaria hasta que no se tenga un determinado volumen de reservas por parte de los clientes para evitar el riesgo. Y con un precio marcando récord mes tras mes, la cartera de clientes es cada vez más complicada de conseguir. 

Un ejemplo es la vivienda terminada, la que ya se ha acabado y está lista para ser utilizada por su comprador. En el primer semestre del año se han finalizado 2012 viviendas de las 5.039 que se visaron, por ejemplo, en 2020. Los efectos de la pandemia y el fuerte aumento de los costes provocado por la escasez de materias primas por la guerra en Ucrania o la crisis energética están lastrando, según los arquitectos, que se finalicen más inmuebles. 

Fuengirola, Mijas, Málaga, Marbella y Torrox son los municipios donde más se están fijando los promotores para construir viviendas. Pero, eso sí, todas libres. No se ha visado ni una sola vivienda de protección oficial en todo el segundo trimestre del año en Málaga, una tendencia que no es nueva sino que se lleva arrastrando ya muchos ejercicios. 

"La administración pública tiene la responsabilidad de establecer las medidas necesarias para corregir esta situación. En los últimos 20 años, apenas se han construido VPO, ya que ni el gobierno central ni las administraciones autonómicas han implementado sistemas o planes de vivienda", denuncian desde el Colegio de Arquitectos que ahora dirige Susana Gómez de Lara tras ganar las elecciones celebradas el pasado 29 de junio. 

Noticias relacionadas