Málaga

Habrá visto usted en alguna ocasión el famoso coche de Google dando vueltas por las calles haciendo fotografías para el Google Maps. Ahora verán otro coche por Málaga capital, en esta ocasión de la empresa malagueña Sando, también con una cámara. Pero éste hace fotografías y vídeos del suelo de las carreteras para ver baches, grietas, arquetas mal colocadas, etcétera. Y utilizará la inteligencia artificial para procesar los datos

Conacon es una de las empresas del grupo Sando y está especializada en el mantenimiento de carreteras, teniendo por ejemplo adjudicado el servicio en Málaga capital, Tenerife, La Gomera, Sevilla, Huelva o Jaén. Hasta ahora, sus seis inspectores tenían que recorrer todas las calles de la capital malagueña, parar el tráfico y hacer fotos de cualquier anomalía en la vía. 

"Nuestro objetivo es quitar ese trabajo humano de la calle porque, además de ser peligroso, nos permite ser más eficientes", explica a EL ESPAÑOL de Málaga Juan Antonio Báez, director de I+D+i de Grupo Sando. 

El proyecto de investigación empezó en octubre de 2022 y acabará en julio de 2024 tras realizar una inversión de 550.000 euros financiados en parte por el CDTI y Corporación Tecnológica de Andalucía. Es, por tanto, una iniciativa piloto en la que, además de los técnicos de Sando, están también trabajando profesionales del grupo de investigación de Informática Avanzada de la Universidad de Córdoba

El coche lleva dando vueltas desde enero y le han acoplado una cámara en la parte superior trasera. Ya ha recogido miles de fotos, pero hay que pulir bien el sistema para que funcione a la perfección. "No es igual que la cámara se instale de forma vertical o en ángulo, también hay que analizar la velocidad porque si vamos más lentos las imágenes salen más nítidas pero se entorpece el tráfico y es necesario señalizar la operación, etcétera", detalla Báez.

El proyecto se llama Inspect Roads.

Otro aspecto que están investigando en esta primera fase es cómo gestionar la información. Ahora están grabando cuatro horas de vídeo por cada viaje, pero eso sería casi inabarcable además de una pérdida de tiempo importante. "Estamos planteando llevar una doble cámara, es decir, una en la parte delantera del coche que identifique si hay alguna anomalía en la vía y otra en la parte trasera que solo grabe si realmente hay algo para no tener que grabar todo el recorrido", incide Báez. 

Los técnicos de Conacon hicieron primero un inventario de las ciudades y posteriormente un software específico, permitiendo que de las anotaciones a mano se pasara al uso de una tablet. Y el siguiente paso es la inteligencia artificial. 

Una vez se tenga definido claramente el proceso de actuación (grabación, ángulo, número de cámaras, toma de imágenes...) hay que enseñarle al algoritmo a identificar cada incidencia, es decir, qué es un bache, una grieta, etcétera para que aprenda como es cada una y saber reconocerla al segundo. Y no solo debe identificarlo sino también situarlo en un punto concreto de la vía. 

Báez señala que empezarán por el asfalto y, posteriormente, analizarán también el estado de las aceras. Arrancan en Málaga como proyecto piloto y la idea es hacerlo en otras ciudades donde tienen el servicio de mantenimiento. 

En Málaga capital hay baches, grietas y todo tipo de incidencias en las vías para dar y regalar. Con la inteligencia artificial se podrán detectar antes y dar la voz de alarma para que sean reparados con la mayor celeridad posible. Aunque para eso hace falta inteligencia y esfuerzo humano y presupuesto.