Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

Hay sábados que piden salir temprano, dejarse llevar por el barrio y volver a casa con la bolsa llena. En Málaga, uno de los planes más agradables para esa rutina está en El Palo, la antigua barriada de pescadores que mantiene su carácter marinero.

Allí, cada sábado, se instala un mercadillo ambulante de tamaño medio, ambiente vecinal y a pocos pasos del mar.

Frente a los grandes mercadillos de la ciudad, como el de Cortijo de Torres, con cientos de puestos, el de El Palo apuesta por lo contrario: unos 39 puestos que se recorren con calma y sin perder la mañana.

Se monta en la plaza Virgen de la Milagrosa, en pleno corazón del barrio y a un paso del paseo marítimo, lo que permite combinar las compras con un paseo junto a la playa.

El mercadillo abre los sábados de 9:00 a 14:00 horas. Lo más recomendable es llegar a media mañana, cuando ya está todo montado y el ambiente es más animado, pero todavía queda buena parte del género.

Si se busca fruta en su mejor momento o las mejores gangas en ropa, conviene madrugar un poco.

Lo mejor de este mercadillo es lo que lo rodea. Terminadas las compras, basta con continuar hacia el paseo marítimo para caminar junto al mar, tomar un café en una terraza o sentarse en un chiringuito.

Y como El Palo es sinónimo de buen pescaíto, cerrar la mañana con unas sardinas al espeto o una fritura de boquerones es casi obligatorio. El barrio presume de una tradición gastronómica muy ligada al mar.

Conviene llevar bolsa o carrito de la compra, efectivo en billetes pequeños, porque no todos los puestos aceptan tarjeta, y calzado cómodo.

Aparcar en esta zona puede ser complicado a partir de media mañana, sobre todo en temporada alta, así que el autobús urbano o ir a pie desde los barrios cercanos son buenas alternativas.