Las claves
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En algún momento tenía que llegar la derrota. Y al Unicaja le llegó en Badalona (71-66) en la segunda jornada del Round-16 de la BCL. El conjunto malagueño sólo claudicó en el último minuto de un partido con ritmo lento y anotación baja -solo Joventut superó los veinte puntos en un cuarto, en el primero-.
Los de Ibon Navarro sufrieron cuando la pareja Rubio-Tomic estuvo en el parqué del Olimpic, y fueron los encargados de ejecutar a los cajistas, junto con un Hanga decisivo en los últimos segundos.
Duarte, con doce puntos, fue el mejor cajista en Badalona, pero le faltó culminar la noche en los instantes en los que se decidió el duelo.
Tras un primer cuarto igualado, con acierto cajista desde el triple (21-19), el Joventut amagó con despegarse en el segundo cuarto coincidiendo con la entrada Ricky Rubio. Se fue hasta once de diferencia el conjunto catalán. Pero el Unicaja se agarró al partido para llevarlo igualado a los vestuarios. Duarte era el que llevaba la voz cantante.
Tras el descanso, cuando el cuadro local volvió a intentar poner tierra de por medio, los malagueños respondieron con un 47-48 tras un 2+1 de Audige que le daba el control al equipo malagueño. Y con 47-50 pidió tiempo muerto Daniel Miret después de otro mate de Tyson Pérez.
El nivel defensivo se elevó debajo de ambos aros, se defendió duro y eso provocó fallos en ambos equipos e impidió a Unicaja marcharse. Y Birgander emergió en ese escenario para devolver la alternativa a los de Badalona.
Eso y las indecisiones cajistas en ataque llevaron el duelo 55-53 al último cuarto. Y ahí entró en escena la pareja Rubio-Tomic para abrir brecha e ir decantando el partido. Ricky Rubio se inventó un tiro para sacarse tres tiros libres y puso al Joventut a cinco de ventaja a falta de siete minutos.
Kendrick Perry durante el Joventut vs. Unicaja de la BCL
Pero el Unicaja volvió a darle la vuelta para el 62-63. El ritmo fue lento y además el Unicaja estaba negado desde el triple, fallando varios intentos liberados. No le pasó lo mismo a Hunt, que se inventó un triple desde su casa para el 63-67, con su peculiar mecánica, a falta de tres minutos.
Perry respondió con otro triple -revisado después- y luego Balcerowski cometió la quinta falta, que además fueron dos tiros para Tomic que colocó en +3 a la Penya por debajo del último minuto de juego. Una secuencia de rebotes para los locales fue la puntilla para los cajistas, con Hanga ejecutando delante de Duarte y dejando la victoria en el Olimpic (71-66).
No puede haber fallos a partir de ahora.
