Unicaja de Málaga cerró 2025 el pasado martes 30 de diciembre con una gran victoria en el Martín Carpena contra el Joventut de Badalona para afianzar su plaza en la Copa del Rey de baloncesto. Fue el portazo a uno de los mejores años de su historia, en el que ha visto cómo las vitrinas de Los Guindos se quedaban pequeñas.
Hasta tres títulos, hasta tres fotos más para la colección tiene Alberto Díaz, ha levantado el equipo malagueño en este año que se va, en el que ha tenido que afrontar además una renovación profunda de su proyecto con el cambio de piezas importantes y en el que el único mal sabor de boca lo puso el playoff de la lucha por el título de liga.
La tercera Copa del Rey
El Unicaja volvió a dar un zarpazo en la Copa del Rey. Esta vez en Las Palmas de Gran Canaria, donde se celebró la edición de 2025.
Joventut, La Laguna Tenerife y nada menos que el Real Madrid en la final fue el camino hasta conquistar la tercera Copa del Rey de su historia, después de hacerlo en 2023 en Murcia.
Con Kendrick Perry como MVP de la competición, el Unicaja fue el mejor equipo de la competición de cabo a rabo, incluso pasando por encima del todopoderoso Real Madrid en la final (93-79).
Segunda BCL consecutiva
En la competición europea, el Unicaja cumplió con todos los pronósticos y se proclamó de nuevo campeón de la BCL en Belgrado.
Dominó el torneo con puño de hierro y sólo firmó una derrota en toda la competición.
Los malagueños se plantaron en la final sin apenas dificultades y allí se deshicieron con facilidad del Galatasaray turco.
El Unicaja no tuvo rival en todo el torneo, amplió su palmarés y además se llevó el pasaporte para jugar una nueva edición de la Copa Intercontinental.
El no asalto a la Liga
Si alguna espina se le quedó al Unicaja fue la lucha por la liga. Ibon Navarro había trabajado con la plantilla expresamente para pelear el título liguero, pero se les quedó el camino más complicado en el playoff.
El Unicaja primero se las tuvo que ver con el FC Barcelona en los cuartos de final. Los resolvió en el tercer partido en el Carpena con un minuto centelleante de Tyson Pérez cuando estaba todo perdido.
Se ganaba, por primera vez en la historia del Unicaja, al Barcelona en el playoff.
Pero en las semifinales esperaba el Real Madrid. Y el Unicaja, exhausto tras una temporada muy larga, cayó por 3-1 contra el conjunto blanco. Sólo pudo rascar una victoria en el tercer partido en el Martín Carpena.
Se encontró con un Madrid hambriento, que se había quedado sin Final Four de la Euroliga y sin Copa ni Supercopa por culpa del Unicaja. Esta vez no pudo ser y la segunda tendrá que esperar.
No pudo, por tanto, el Unicaja pelear por la conquista de su segundo título de liga antes de empezar un desmantelamiento de la plantilla.
Adiós a varias leyendas
En este tiempo tan efímero es complicado dejar huella y poso en cualquier lugar. Pero a pesar de un recorrido corto en la plantilla, el Unicaja tuvo que afrontar la marcha de varios jugadores capitales en el playbook de Ibon Navarro.
Unos fueron cambios esperados, dilatados en el tiempo, como en el caso de Osetkowski, y otros inesperados.
En total, cuatro jugadores abandonaron el engranaje cajista después del verano: Carter, Osetkowski, Taylor y Sima. Con los dos primeros se contaba. A los otros dos vino a echarle el guante el nuevo miembro de la aristocracia europea, Valencia Basket.
La reconstrucción estaba ya diseñada en los excel de Juanma Rodríguez e Ibon Navarro, y no tardaron en llegar Sulejmanovic, James Webb II, Castañeda y, la guinda al pastel Chris Duarte, con el técnico vitoriano todo el verano colgado del teléfono para convencer al caribeño de apostar por Málaga.
Con estos fichajes se ha vivido la primera 'mala' decisión de esta etapa, la incorporación de Castañeda, que no se ha adaptado al equipo cajista. Esto y una lesión de Kravish para toda la temporada ha obligado a hacer dos incorporaciones más, Rubit y Audige.
La primera remodelación llevada a cabo por el director deportivo e Ibon desembocó en la conquista de la Copa del Rey contra todo pronóstico. Está por ver cuándo y cómo explota este Unicaja de nuevo cuño.
Otra Copa Intercontinental
Unicaja también conquistó la Copa Intercontinental por segundo año seguido, ganando en Singapur al NBA G League United (71-61).
Cierto que es una competición en la que los de Ibon eran netamente superiores a sus rivales, pero no deja de ser otro título más consecuencia de una gran temporada europea.
Fue una nueva muestra del gen competitivo del conjunto cajista, insaciable en esta época dorada.
2026 servirá para calibrar a este nuevo Unicaja. Si se acerca al de 2025, sería tremendo.
