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Las claves

Cinco días después del ascenso a Primera División, los despachos de La Rosaleda están abiertos. La máxima categoría está a la vuelta de la esquina. Olvidada ya la resaca, Enrique Pérez Martínez (1974, Vitoria), Kike Pérez, director general del Málaga CF, atiende a EL ESPAÑOL de Málaga minutos después de que el Ayuntamiento de la ciudad adelantara que los informes recomiendan una ubicación de un nuevo estadio para el club lejos de Martiricos. De eso todavía no se había podido informar el dirigente blanquiazul, ejemplo de la vorágine de trabajo que supone el regreso a la élite.

Sólo sabe de clubes de fútbol, porque a eso se lleva dedicando desde hace 26 años. Así se presentó cuando llegó a Martiricos en 2023. Pasa el día en La Rosaleda, o representando al club donde lo llevan las obligaciones. Es el hombre que está detrás del impulso social que tiene el Málaga en los últimos años, a lo que acompaña indudablemente el hecho de que la pelota esté entrando domingo tras domingo.

Ha pasado por Vitoria, Alcorcón, Cádiz y Málaga, cada club es distinto, y reconoce que el Málaga es lo más gordo que ha tenido entre manos. Se siente valorado, aunque asume que su rol está en la sombra.

Enciende el aire acondicionado y responde con pausa, pero con las ideas claras, las de un "optimista de acero".

Kike, lo primero, enhorabuena por el ascenso. ¿Cómo está Kike Pérez, cinco días después de poner, junto con todo el club, al Málaga en Primera División?

Pues a tope estamos ya. El martes empezó la temporada, pero trabajando súper contentos y felices por la gesta tan histórica que hemos conseguido entre todos.

Llegó aquí hace tres temporadas y media ¿había imaginado un camino tan corto en el tiempo para estar en Primera?

Yo siempre, toda mi vida, en todo en mi vida, siempre he pensado lo mejor y estar lo más arriba posible. Siempre he imaginado que íbamos a subir y siempre, como les decía a los jugadores en Primera RFEF, y se reían de mí en el buen sentido, “yo me meto a la cama pensando en cómo va a ser la celebración del ascenso a Segunda División”. Y alguno este año me decía, “Kike, ¿sigues pensando ahora cuando vas a la cama cómo va a ser el ascenso a Primera? Y digo, pues también lo sigo pensando, intentando visualizar ese sueño.

¿Lo había soñado muchas veces?

Claro. Pero una cosa es lo que tú sueñas y otra cosa es luego la realidad. Pero siempre digo que, el fútbol por lo menos, es un trabajo muy duro, tienes mucho sacrificio, no hay horas, no hay fines de semana, y es una manera de auto protegerte a ti mismo, de que todo el trabajo que hace el club y todo el esfuerzo que hace todo el mundo, los jugadores, los técnicos, los compañeros, es porque te va a pasar algo grandioso. Entonces quizás es una manera o una filosofía mía de vida de siempre pensar en ser muy optimista. Yo me suelo decir que soy un optimista de acero.

El ascenso a Tarragona fue aflojarse el nudo de la corbata, quitarse una presión importante para no seguir fuera del fútbol profesional. Pero este ascenso ha sido liarse la corbata en la cabeza como al final de una boda, porque no existía esa obligación.

Sí. Nosotros teníamos previstos los dos escenarios. Para mantener todo el bloque en la Segunda División también. Pero efectivamente el primer ascenso, aparte como se dio también, que hay que recordar que fue un año que en ningún momento fuimos primeros ni segundos y teníamos veinticuatro o veinticinco mil personas en el estadio. Esa fue la clave de todo. La gente nos llevó en volandas. Y la clave ahora de este ascenso es que la gente nos ha llevado en volandas, nos ha llevado en volandas en el día a día, nos ha llevado en volandas en los recibimientos, nos ha llevado en volandas en los aeropuertos, en los hoteles, en todo. Entonces, ese golpe de malaguismo para mí ha sido también clave.

"El fútbol es un trabajo muy duro, tienes mucho sacrificio, no hay horas, no hay fines de semana. Soñar es una forma de autoprotegerte"

Kike Pérez, director general del Málaga CF

¿Contaba con un respaldo tan contundente de ese malaguismo?

Tanto no. Es verdad que una cosa es lo que tú sueñas, pero sí que es verdad que todo lo que ha estado pasando estos tres últimos años en cuanto a afición, en cuanto a abonos, en cuanto a partidos fuera de casa, en cuanto a recibimientos, en cuanto a salidas desde el aeropuerto, yo no lo he vivido en mi vida. Nunca. Pero claro, yo llevo 26 años en el fútbol y al no haberlo vivido nunca, yo decía que esto tiene que ser por algo. Tiene que ser por algo especial. Tiene que pasarnos porque esto es algo único.

¿Es lo más gordo que ha tenido usted entre manos?

Sí, por supuesto. Yo, desde hace tiempo siempre bromeo, con que no creo que a mis 51 años esté en un club más grande que el Málaga. Porque el Málaga es un club grandísimo. Y por eso, cuando me llamó José María, al cual le agradezco que se acordara de mí para venir aquí, no lo dudé. No lo dudé porque leí el proyecto de inicio que él tenía en su plan de viabilidad y a mí me cuadró. Lo visualicé y pasé muchas noches andando por la Rosaleda pensando cómo podíamos llevar a cabo el proyecto, para que haya 30.000 personas en el campo. Y la verdad que desde todas las campañas creo que han enganchado muy bien. De abonados, campañas que hemos hecho aquí en La Rosaleda, de dormir aquí, de hacer cosas familiares, La gente se ha sentido orgullosa del trabajo del club. Y también se han identificado con el mensaje que se ha dado durante estos años de familia, de juntos, de orgullo… Todo eso ha sumado mucho para llegar aquí.

"No creo que a mis 51 años esté en un club más grande que el Málaga. Porque el Málaga es un club grandísimo. Y por eso cuando me llamó José María para venir aquí, no lo dudé"

Centrándonos en el ascenso. Dos cosas. La primera, el día de Almería. ¿Lo que ocurrió en el recibimiento es agua pasada o el club va a hacer algo al respecto? Loren dijo después del partido que ese día no se tendría que haber jugado.

Nosotros no estamos ya pensando en eso. De hecho, antes del partido que me entrevistaron, yo no quise ni hablar de eso. Son cosas que nunca pueden pasar, que sea un problema que un equipo profesional llegue a un estadio de fútbol y menos en esas condiciones. Pero también soy de ese tipo de personas que me gusta mirar para adelante. No lo digo porque hayamos ganado el partido, sino porque pienso que mirar atrás… Cada uno sacará sus conclusiones y ya está. Tampoco hay que estar pensando en el pasado, sino ir mirando para adelante.

Lo otro con respecto al ascenso fueron las celebraciones. Este periódico recogió en la crónica del día de las celebraciones a algunas formas de estar en las instituciones o en los lugares sagrados. ¿Si el club vuelve a tener éxito y tiene que volver a celebrar, eso se va a tener en cuenta?

La verdad es que no lo he tenido en cuenta. Son momentos en los que hay que estar ahí, son momentos únicos en la carrera de los jugadores, porque yo llevo 26 años trabajando y solo tengo tres ascensos. Me considero un tío súper afortunado. Al final, el fútbol, como el deporte profesional en sí, no ganas todos los años. Puedes pasar muchos años sin conseguir los objetivos. Algo tan grande, con un grupo de canteranos que se conocen desde hace tantos años, y los que no eran canteranos, porque para mí es el triunfo del grupo, cómo habíamos empezado el año, tocando el descenso, y cómo se unieron todos y cómo se dio la vuelta, creo que son momentos únicos y que para mí no tienen más trascendencia. Son momentos de alegría máxima y tampoco hay que darle más vueltas.

Antes de este ascenso, usted vivió un descenso nada más llegar que llevó al Málaga CF fuera del fútbol profesional. ¿Ha pasado muchos momentos duros en esta etapa?

Muchos, casi todos los días, porque al final, el fútbol es un trabajo durísimo para todos los que lo componemos. Es un trabajo muy exigente. Ahora lo que hemos hecho es muy difícil, pero lo que viene no va a ser menos difícil. Momentos malos, claro que se pasan, porque en el día a día de un club de fútbol hay muchas microdecisiones que tienes que tomar todos en la gestión. En un equipo como el Málaga que mueve tanto realmente no desconectas, tienes muy poca vida privada. Cuando me hacen referencia a que estoy en Málaga respondo que se debe vivir muy bien, pero yo no lo sé. Yo vengo aquí a las nueve de la mañana y me voy a las nueve y media de la noche. Llego a mi casa, ceno, veo si puedo una serie y otra vez a funcionar. Y varios directores de departamento que también tienen una vida que si igual no están in situ doce horas en el club, pero sí están doce o trece horas con el teléfono en la mano. Y esos son momentos también muy duros. Ahora ha llegado la recompensa, pero hay muchos años en los que no llega la recompensa. Aunque sí que es verdad que lo que pasó compensa todos los momentos malos de las cosas que igual tú piensas que van a salir bien y luego no te salen, porque también hay muchísimas en el día a día, en la gestión.

En esta etapa se vivió un ERE, se adelgazó la estructura, aunque después se ha ido creciendo de nuevo. ¿El club está preparado estructuralmente para la Primera División?

Sí. Nosotros hemos trabajado durante estos dos últimos meses en estos dos escenarios y la base de lo que es la estructura organizativa está muy bien, porque al final es donde hemos sujetado al equipo durante estos años. Quizá que haya que reforzar alguna área en concreto, pero más que por la división, por darle al club una base más sólida. Porque sí que es verdad que la Primera División tiene más repercusión, pero es que la Segunda División también te exige muchísimo. Al final estás en LaLiga. Que quizá hay dos o tres partidos que, efectivamente, a todos los niveles organizativos estresan mucho el club, sí. Que hay dos o tres salidas fuera de casa que estresan mucho el club, sí. Pero el resto… Los últimos tres partidos de casa han sido de un estrés máximo en todos los departamentos. El del Racing, el de Las Palmas, y el del Almería. Y el club ha respondido de manera genial.

"Cuando me hacen referencia a que estoy en Málaga, respondo que se debe vivir muy bien, pero que yo no lo sé. Vengo a las nueve de la mañana y me voy a las nueve y media de la noche"

Todo esto ha llegado bajo una administración judicial, un caso único en el fútbol español. ¿Le ha venido bien al Málaga esta situación institucional que ha tenido para generar una estabilidad que haya dejado desarrollar un modelo, un proyecto?

Claro. Por supuesto que sí. Es que todo en el fútbol nace desde la gestión y desde la sostenibilidad económica. Y el club, durante estos años, desde 2020 que podía desaparecer, fue José María Muñoz el que salvó este club y le dotó de esa sostenibilidad económica. Y luego, con el crecimiento que hemos tenido en todas las áreas, se le ha dotado de más sostenibilidad económica. Yo he vivido todo tipo de situaciones, con dueños españoles, con dueños extranjeros, con fondos extranjeros, con fondos españoles… Y la verdad que la tranquilidad que hay en este club, en todos los niveles, de cobros, de que lo que se promete se paga en tiempo, de la sostenibilidad a largo plazo económicamente, es que ahí es donde está la base de todo. Siempre digo que el dinero no es infinito. Al final, cuando hay fondos o dueños que ponen dinero, todos se cansan de poner dinero. La cosa es intentarlo, hacerlo sostenible y que no pierda dinero. Porque muchas veces ,cuando se está con alguien que tiene muchos recursos económicos detrás, un respaldo económico muy importante, pues claro, el club da pérdidas. Y la experiencia que tengo es que la gente se cansa y se va. Sin embargo, si tú gastas lo que generas, vas a pelear a muerte para generar todo lo que puedas, para dar las mayores herramientas al primer equipo, para hacer un gran equipo. Y luego las mejores herramientas a nivel organizativo en el fútbol base, meter personas en la organización del club, porque las personas son luego las que gestionan.

¿Y está el club preparado para que mañana diga la jueza que se levanta la administración judicial y venga alguien y siga andando con normalidad?Claro, sí, sí. La foto de ahora del club, seis años más tarde de estar a punto de desaparecer, es la de un club que está en Primera División, a un club que tiene activos, jugadores extraordinarios, tiene una ciudad deportiva, organizativamente un organigrama perfecto, de gente súper involucrada. La foto del Málaga ahora mismo es inmejorable.

¿Y Kike Pérez se ve en un Málaga sin administración judicial? Si se resuelve la situación judicial y llega un nuevo dueño, ¿le gustaría seguir?

Eso no lo pienso. Estoy aquí con José, él me trajo aquí. Sé que en Málaga se le da mucha importancia a la administración judicial, pero como yo lo veo es que trabajo como si yo fuera a estar aquí diez años. ¿Para qué? Para mirar a largo plazo, no mirar al mañana. Yo intento mirar el pasado mañana y dejar bases sólidas. Si un día pasara eso y no cuentan conmigo, yo me iría tranquilamente y feliz porque lo he dado todo. Y como no depende de mí, eso no lo pienso. Pienso en lo que hemos trabajado, en dotar de un buen proyecto deportivo al club, hacer una ciudad deportiva, hacer un gran club estructuralmente, en meter un montón de empresas privadas, que hemos metido en estos años más de ochenta, en que sigamos fidelizando al malaguista y que haya récord de abonados, en que seamos récord de ventas y en todo eso. Y lo demás, como no depende de mí, de hecho yo no tengo ni cláusula de rescisión ni nada… A mí el día que alguien me diga que coge tus cosas y te vas, pues ya está. Yo me cojo mis cosas, pero feliz porque yo lo doy todo aquí.

todo en el fútbol nace desde la gestión y desde la sostenibilidad económica.

"Todo en el fútbol nace desde la gestión y desde la sostenibilidad económica"

Se habla de Funes, ahora ya también se habla de Loren. Pero, ¿usted se siente valorado?

Yo, supervalorado. Yo solo recibo cariño de la gente, allá donde voy, de todas las empresas que nosotros tenemos, de gente que no me conoce, nunca me imaginé recibir tanto cariño de la gente y no lo digo esta semana por el ascenso. Lo digo durante estos tres años que he estado aquí. Yo veo que la gente me quiere mucho, que valora mucho lo que se hace aquí. Yo llevo toda la vida en el fútbol, soy una persona que trabaja en el silencio y sé cuál es mi rol. Mi rol no es nada más que trabajar, hacer buena gestión y ya está. El rol lo tengo muy claro.

Nombra a las empresas privadas. Entiendo que tiene una fotografía bastante completa de una parte del tejido social de Málaga. ¿Está ese tejido social involucrado con el club? ¿Siente el respaldo de la sociedad malagueña?

Me siento muy orgulloso del tejido empresarial malagueño. Creo que en estos años ha crecido muchísimo la involucración con el club. Para mí hay dos maneras que son importantes de involucrarse. Una es con dinero y otra es con cariño. Lo del cariño para mí es fundamental. Cuando vas a los sitios y sale el nombre del Málaga y hablan de ti y de la gestión del club, eso es bueno para nuestra marca. Y en cuanto a dinero y número de empresas, súper satisfecho.

¿Qué es lo que tiene Málaga diferente de los otros sitios en los que usted ha estado?

Cada club es diferente por muchas cosas. Es lo que realmente tú tienes que invertir tiempo para entender en el club que estás. Porque en todos los sitios hay afición, hay sponsors, tienen una historia. Tienes que escarbar un poco más ahí. A mí me ha gustado mucho preguntar estos tres años y pico sobre el Málaga, sobre la historia del Málaga. Es un club totalmente diferente. Es un club que yo siempre he dicho que el fútbol no le debe una, le debe varias. El Málaga ha pasado malos momentos, la afición ha pasado malos momentos, y eso es algo que tienes que revertir, porque igual estás en otro club que puede ser un premio estar en una categoría. O estás en otro club que si se sube una vez o se baja, tampoco pasa nada, porque igual es una ciudad pequeña o tampoco tiene tanta trascendencia en el día a día de la gente. Pero el Málaga aquí en Málaga, en la provincia, tiene mucha trascendencia en el día a día. Y para mí esa es una de las grandes diferencias con los otros tres sitios. El día a día aquí, el Málaga está muy metido socialmente. O sea, es un agente social muy importante. Hay que tener siempre en cuenta que cada ciudad es un mundo, y Málaga es una ciudad socialmente muy activa. Tienes que estar en muchos sitios, en desayunos, en comidas, tienes que estar en actos por la noche, tienes que estar en congresos, en convenciones… En otras ciudades eso no ocurre. Se hace algo en Navidad, pero aquí es continuo. Y tienes que estar ahí. Entonces, en el día a día de la gente está muy metido el equipo, muy metido. Son raíces, como digo, invisibles. En una ciudad muy social y muy importante empresarialmente. Tienes que estar ahí. Y luego es un club que es histórico, que tienes también una responsabilidad, que otros pueden ser también históricos, pero aquí tienes una responsabilidad mayor que quizá en otro.

El fútbol le debe una o varias. Pero, ¿se le debe también un estadio? (En el momento de la entrevista, jueves por la tarde, el director general no conocía la información de que los informes aconsejaban levantar un nuevo estadio lejos de Martiricos) ¿Cómo ve todo lo que se ha generado en torno a la Rosaleda? ¿Necesita el Málaga un estadio nuevo?

Si necesita… Al final nosotros tenemos 26.550 abonados y hay una lista de espera muy alta y aquí no cabe. Nosotros no somos los dueños de la Rosaleda.

¿Es preferible que un club, no el Málaga, cualquier club, tenga un estadio propio?

En el fútbol hay de todo. No hay una fórmula que diga qué es lo mejor. Es hablar por hablar, porque nosotros no somos los dueños de esto, ni nosotros estamos capacitados para poner el dinero. Nosotros queremos que no se afecte al día a día del primer equipo y a nuestra afición.

"En el fútbol no hay una fórmula que diga si es mejor un estadio propio o no. Nosotros no somos los dueños de La Rosaleda ni estamos capacitados para poner el dinero"

Cambiando de tercio, ¿cuándo tiene tiempo libre qué le gusta hacer a Kike en Málaga?

Mi único hobby es pasear por el Paseo Marítimo de Torremolinos, no tengo mucho más. Pero tampoco tengo tiempo, porque es una ciudad que te demanda mucho y que tienes que estar presente en muchos sitios, entonces yo no tengo tiempo. Si tengo un sábado, lo necesito para descansar, para coger fuerza para el partido del domingo o viajar con el equipo. Entonces, me quedo con un paseo por Torremolinos. Sí que tengo la suerte de tener que ir a muchos eventos, muchas comidas fuera y vas viendo que gastronómicamente hay sitios espectaculares. Pero claro, a las cuatro y media me voy corriendo para el club, no puedo hacer un poco de sobremesa.

¿Y dónde le gustaría dejar el Málaga a Kike Pérez el día que acabe su etapa en el club?

Yo soy una persona que sueño mucho, como te he dicho antes. Mi sueño es que siga creciendo poco a poco, pero con paso firme. Eso es lo que yo creo que nos ha llevado al éxito. Estar convencidos de lo que estamos haciendo. Que cuando vengan malos momentos, que en la vida siempre vienen, estar más convencidos todavía de lo que estamos haciendo. Y consolidarlo. Estoy súper orgulloso de todo lo que se ha hecho en todos los departamentos del club. Y deportivamente también. Seguir creciendo poco a poco como lo han hecho los bichos. Con trabajo, con trabajo y con trabajo. Y eso es lo que me gustaría. Y que el día que me fuera, el Málaga lo más arriba posible.