Darko Brašanac no formará parte del Málaga de Primera División. El club decidió no renovar su contrato de un año con el que llegó el verano pasado. De esta forma, no se contará con el único jugador de la plantilla que tiene una experiencia larga en la máxima categoría, en la que jugó durante nueve temporadas defendiendo los escudos de Betis, Alavés, Osasuna y Leganés. 211 partidos lo alumbraban.
El serbio firmó por el Málaga CF en septiembre del año pasado, fuera del cierre de mercado, reforzando la zona medular tras la lesión de larga duración de Luismi Sánchez.
En total, el serbio ha vestido en 15 ocasiones la elástica blanquiazul en la recién finalizada campaña 25/26. Marcó un recordado gol liguero en Eibar que ayudó al triunfo por 2-4 en Ipurúa y su nombre estará siempre ligado al ascenso a Primera División certificado en Almería.
Más allá de la participación en el verde, la aportación de Darko ha sido fundamental por su veteranía y experiencia al servicio de un equipo plagado de jóvenes canteranos formados en La Academia MCF.
Su gesto en el partido contra el Sporting de Gijón, cuando fue sustituido en la primera mitad tras la expulsión de Dotor, pidiendo el aliento de la grada para animar al equipo, marcó un antes y un después de su relación con el Málaga CF.
Le valió para ganarse el favor del malaguismo.
En el tramo final del curso, Juanfran Funes, con un once de gala y unas sustituciones muy marcadas, lo incluyó en la rotación del equipo sumándose a los nombres de Ochoa, Niño, Rafa y Ramón como los jugadores elegidos para sustituir a los titulares.
De hecho, participó en tres de los cuatro partidos del playoff disputados por el Málaga. Sólo se quedó sin jugar en La Rosaleda contra el Almería.
Con la de Brašanac, ya son cinco las despedidas en el conjunto blanquiazul. Gabilondo, Víctor García, Montero y Dorrio tampoco seguirán.
