Publicada

Las claves

La primera derrota tenía que llegar de alguna manera para el Málaga CF de Funes. Y lo hizo como más duele, en los últimos minutos, de penalti injusto y contra el colista de Segunda División, el Mirandés, que derrotó 2-1 a un conjunto blanquiazul muy intermitente en Anduva.

Al Málaga le faltó continuidad, una mejor versión de Larrubia, la pizca de suerte que ha tenido otros días y también un árbitro con menos afán de protagonismo. Álvaro Moreno señaló un penalti que nadie vio ni protestó por un agarrón de Puga que condicionó el resultado final.

Los blanquiazules dejan pasar la oportunidad de seguir terceros, aunque mantienen la posición en el playoff, pero queda el regusto amargo de caer contra el colista, con un equipo en construcción por las incorporaciones en el mercado de invierno.

Además, se frena la dinámica positiva y ahora hay que saber manejar este nuevo escenario en el que se baja el soufflé del 'funesbuque'.

Funes tocó el once con lo esperado y además con un movimiento habitual lejos de La Rosaleda. Recio y Rafa suplieron a los sancionados Murillo y Dotor, y Niño suplió a Joaquín.

El arranque apuntó a monólogo del Málaga con la pelota y Chupe estrelló un balón en el poste a los siete minutos.

Pero la tregua local duró poco. El Mirandés se fue a presionar arriba y puso en aprietos a los de Funes, que no podían sacar la pelota. Fruto de la presión Javi Hernández tuvo un disparo desde el borde del área que Herrero mandó a córner.

El Mirandés siguió pisando el área con peligro, acumuló algún que otro córner y no dejó jugar al Málaga. Y a los 22 minutos Carlos Fernández recibió el balón en el área pequeña. Tuvo tiempo de controlar y fusilar a Alfonso ante una defensa descolocada.

Uno de los jugadores más experimentados sobre el césped, sólo para maniobrar en el área. Fallo que no se puede cometer.

El partido se le puso cuesta arriba a un Málaga que lo intentó sin pausa hasta el descanso. Dani Lorenzo comandó las operaciones, pero lo más peligroso fue un disparo desde fuera de Recio que no sorprendió a Juanpa.

Dani Lorenzo también lo intentó desde el borde del área, pero el Mirandés fue creciendo en defensa con el paso de los minutos. El Málaga cargó la mayoría de sus ataques por el lado derecho, dejando sólo a Rafita en la izquierda.

Funes tenía trabajo al descanso para intentar abrir los caminos del gol. Dejó en el vestuario a Rafa y metió a Ochoa.

Empate y chasco final tras el descanso

El Málaga se fue a por el empate pero Niño tuvo que sacar un balón en la línea. Lo que vino después fue el empate de Ochoa. De cabeza.

Puga rescató un balón en la línea de fondo poniéndola de primeras en el área pequeña, donde Juan Gutiérrez interceptó el remate de Niño. El balón subió y bajó, y Ochoa, más listo que Juanpa, metió la cabeza para mandarla a la red en el 59'.

Aarón Ochoa celebra el gol del Málaga CF contra el Mirandés LaLiga

El Málaga se fue a por el segundo, pero con menos control del juego del que tuvo en la primera mitad. Chupe estuvo abusón en una contra de Dani Lorenzo cuando tenía a Joaquín al lado.

A partir del 70 el Mirandés dio un paso adelante, bordeó el área de Herrero y mereció el segundo, pero de la forma más injusta.

Antes, el Málaga fue incapaz de quedarse con la pelota, le faltó dominio, le faltó la presencia de otros días de Larrubia.

En el 87' Álvaro Moreno señaló uno de los agarrones que se ven desde que el fútbol es fútbol dentro del área en un córner. Nadie protestó, e incluso cuando sonó el silbato jugadores de ambos equipos se sorprendieron sin saber lo que había señalado.

Fue un agarrón de Puga a Cabello dentro del área que Carlos Fernández mandó para dentro. Herrero casi la para.

Einar tuvo el empate de espuela en el descuento, pero no era el día del Málaga. Funes ya conoce la derrota.