El fútbol de Natxo González ya se ha asentado en el juego del Málaga CF. Una posesión más pausada, menos vertiginosa y con más capacidad de controlar la pelota. También se ha notado la evidente mejoría en defensa. A excepción de borrones en el expediente como Mirandés, donde pudo meter poco la mano, y la Real Sociedad B, el equipo ha demostrado una seriedad notable atrás. Y estas claves son las que resumen el partido ante la Ponferradina: buen fútbol y gran defensa. Ahora bien. La falta de gol sigue siendo un problema sin solución y cada vez más grave.

Los de León forzaron y también observaron las mejores aptitudes de los malagueños con la pelota y su completa inoperancia a la hora de llevarla hasta el fondo de la red. Los locales realizaron un total de 12 remates y solo 2 de ellos fueron a puerta, además sin causar peligro alguno. Dominó la situación, el centro del campo, pero la defensa de la Ponfe nunca se vio ahogada y sometida por el ataque local.

No es una cuestión puntual que la afición del Málaga CF no se aprendiera el nombre del guardameta rival. Es algo que viene sucediendo en el tiempo. Es evidente el problema que hay con la falta de gol, pero va a más. El club de Martiricos es el tercer equipo de LaLiga SmartBank que más partidos (11) ha dejado con la portería oponente a 0, es decir, que más partidos se ha marchado sin marcar un solo gol. En esta clasificación solo le superan el Alcorcón, farolillo rojo de la categoría, y el Burgos. Nadie más.

Mirandés, Almería, Ponferradina, Huesca, Burgos, Leganés, Ibiza, Mirandés, Almería, Real Sociedad B y, de nuevo, la Ponferradina. Estos son los 11 equipos a los que el Málaga CF no les ha marcado ningún gol en sus correspondientes partidos. Es más, en algunas ocasiones el guardameta no necesitó de grandes intervenciones para frenar a los blanquiazules. Ellos mismos ya han terminado partidos esta temporada sin ni siquiera disparar a puerta y es uno de los principales lastres en este intento de escapar de la zona de peligro.

¿Cuál es el problema? Esta plantilla no tiene la figura de un goleador puro, de un killer de área. Stuani, Umar Sadiq, Stoichkov, Borja Bastón y Rubén Castro no defienden los colores de La Rosaleda. Son ese tipo de atacante que Natxo González y que tanto necesita en estos momentos. El Málaga CF cuenta con cuatro delanteros en sus filas: Chavarría, Roberto, Sekou Gassama y Brandon. Sin embargo, las cifras son realmente escalofriantes. Brandon ha marcado siete tantos, Sekou solo dos y Roberto otros dos. Entre todos 11. ¿Qué significa? Son los mismos goles que ha marcado Sergio Camello (Mirandés), el séptimo futbolista en la pelea por el pichichi.

Brandon

El nivel es tan grave que ni el máximo goleador blanquiazul es un delantero punta claro. Nunca lo ha sido en lo que ha transcurrido de temporada. Brandon siempre ha jugado acompañando a alguno de sus socios de arriba para poder moverse entre líneas y dejarse caer a banda. Sin embargo, ahí estuvo uno de los problemas con la Ponferradina. Cuando el jugador se marchó hacia el lado izquierdo, el área quedó huérfana de un rematador. Jairo o Álvaro Vadillo fueron quienes ocuparon esa demarcación momentánea. A pesar de ello, es el jugador más acertado de cara a puerta con siete goles (uno cada 307 minutos), aunque cuatro de ellos han sido de penalti.

Roberto

El canterano ha debutado con el equipo esta temporada y tuvo un inicio fulgurante con el gol del empate ante el Ibiza en la primera puerta. Pero todo lo que sube como la espuma vuelve a bajar. Roberto ha jugado 24 partidos en la competición doméstica con la recompensa de dos tantos (uno cada 609 minutos), aunque el fútbol no ha vuelto a ser agraciado con la fe del delantero. Es puro corazón y esfuerzo, clave en llevar la presión de sus compañeros hacia arriba, y poco más. Más voluntad que acierto.

Chavarría

El argentino sufrió la temporada pasada una rotura del ligamento cruzado de su rodilla. Por lo que su incorporación a los planes con José Alberto fue paulatina para no caer en otra lesión. Y ocurrió. Fruto de la inactividad, Chavarría sumó algunas lesiones musculares que frenaron constantemente su vuelta al terreno de juego. Solo ha podido disputar 241 minutos en ocho partidos sin encontrar puerta. Sin embargo, la mejor noticia es que ahora Natxo González puede volver a contar con él. Ya jugó más de la mitad del partido contra el Amorebieta y buscó el gol contra la Ponferradina.

Sekou Gassama

Sin embargo, la peor parte llega aquí. La llegada de Sekou ilusionó. Era otro tipo de jugador: más físico, con más capacidad de pelear en el área y rematador. Pero todo ha quedado en meras ilusiones de verano. Su participación goleadora ha sido de dos tantos: para remontar contra Las Palmas y el empate en el campo del Eibar (uno cada 326 minutos). Nada más. Sus problemas físicos han sido un lastre para el equipo y, quizás, su falta de implicación para la que el técnico tuvo algunas palabras en rueda de prensa. La 'pantera' se ha quedado en nada y pocas noticias positivas se podrán sacar de su cesión.

Por lo que el problema es patente y el gol no vuelve por arte de magia. Tendrán que trabajar mucho porque el siguiente partido es esencial. La vida se juega en el campo del Fuenlabrada.

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