El Teatro del Soho CaixaBank San Miguel ya tiene su novena Copa del Rey Mapfre.
El equipo de Javier Banderas, el hermano de Antonio Banderas, ha vuelto a conquistar el título después de una edición especialmente exigente, en la que ha tenido que superar el reto de estrenar barco, cambiar de grupo y poner en marcha en tiempo récord un intenso programa de trabajo para transformar las prestaciones del nuevo XR 41.
La novena Copa no se entiende únicamente desde el resultado de la última jornada. Se empezó a construir hace casi tres meses, después de la regata de Málaga, y ha tenido como uno de sus grandes desafíos la adaptación a una embarcación estrenada hace apenas dos meses.
El equipo detectó desde el principio algunas carencias y puso en marcha un proceso de investigación, desarrollo y ajustes para encontrar la configuración que permitiera competir al máximo nivel.
El trabajo, especialmente impulsado desde el área deportiva por Piti Estébanez, Ángel Medina y Luis Doreste y bajo la dirección de Javier Banderas, permitió evolucionar progresivamente el barco hasta convertirlo en una embarcación capaz de luchar por la victoria frente a una de las flotas más competitivas.
El resultado se trasladó al agua durante toda la semana. El Teatro del Soho CaixaBank San Miguel construyó su campeonato desde la regularidad, manteniéndose entre los mejores y llegando a la jornada definitiva en una posición privilegiada para culminar el trabajo con el título.
Tres meses de trabajo para construir una Copa
"Desde la regata de Málaga hace casi tres meses hasta aquí se ha hecho un trabajo inmenso, muchas noches durmiendo poco, pero está claro que el trabajo duro saca resultados", explica Domingo Manrique, trimmer del equipo y medallista olímpico.
La frase resume el proceso que ha llevado al Teatro del Soho CaixaBank San Miguel hasta su novena Copa. No ha sido únicamente cuestión de velocidad o de una jornada decisiva. El equipo ha tenido que aprender a conocer un barco nuevo, detectar sus puntos débiles y encontrar la manera de extraer sus mejores prestaciones en un periodo muy corto.
"Ha sido la número nueve, pero ha supuesto un esfuerzo brutal por parte de todo el equipo y sobre todo después del batacazo que nos pegamos aquí el año pasado", reconoce Piti Estébanez, director deportivo.
El responsable deportivo pone además el foco en uno de los elementos que explican la longevidad del proyecto: el factor humano.
"Como equipo humano te diré que nueve Copas del Rey necesitan un equipo como el que tenemos, que viene de lejos a lo largo de los años, que entiende la presión, cómo llevarla y el respeto de unos a los otros", añade.
Un barco nuevo y un reto a contrarreloj
La conquista de esta novena Copa es también el resultado de una apuesta que obligaba al equipo a empezar prácticamente de cero en algunos aspectos. El Teatro del Soho CaixaBank San Miguel afrontaba un cambio de grupo y una nueva categoría al mismo tiempo que estrenaba el XR 41.
La embarcación llegó con margen muy reducido para preparar una cita de la dimensión de la Copa del Rey. El equipo tuvo que acelerar el proceso de conocimiento del barco y trabajar sobre su configuración hasta conseguir que sus prestaciones estuvieran a la altura de sus aspiraciones.
"De todas las Copas del Rey que llevo, sin ninguna duda esta es la que más ilusión me hace. Una apuesta importante, un reto y mucho trabajo detrás", señala Javier Banderas.
El armador y líder del proyecto reconoce el enorme esfuerzo que ha habido detrás de la evolución del nuevo barco.
"Ha sido un cambio de grupo, un barco nuevo, un barco que cuando lo estrenamos notamos carencias y un trabajo impresionante, empezando por el director deportivo, Piti Estébanez, la familia Medina y el resto", comenta.
Para Banderas, además, la victoria tiene un componente emocional que trasciende el resultado deportivo. El armador quiso dedicar el triunfo a tres personas relacionadas con la historia del equipo y que ya no están.
"Este éxito se lo queremos dedicar a tres personas que ya no están con nosotros: Llopis, que formó parte de esta gran familia en la época de Tau Cerámica; Javier Vallejo, Mazinger, nuestro gentleman y nuestro Brad Pitt particular, y Noluco Doreste, que navegó con nosotros un tiempo".
