Las claves
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Los cofrades llevaban meses soñando con un cielo azul y despejado en la mañana del Domingo de Ramos y lo han conseguido. Sin embargo, ninguno contemplaba al fuerte viento que sopla en Málaga este domingo como uno de los protagonistas de la jornada.
Las candelerías de los tronos están prácticamente apagadas al completo, al igual que los cirios de los nazarenos, lo que quizá haga que se desluzca un poco el conjunto cuando caiga la noche.
Pero estas rachas de viento ya están haciendo de las suyas en el recorrido oficial, donde una parte de las vallas, a la altura de Atarazanas, se han desplazado con fuerza en varias ocasiones durante la tarde de este Domingo de Ramos.
La solución.
Según han informado usuarios ubicados en la zona a EL ESPAÑOL de Málaga, las vallas no están unidas con bridas por seguridad y la solución, por un momento, ha sido que miembros de la organización, así como algún policía local, se queden sujetando la valla para garantizar la seguridad del cortejo.
La tensión se ha alzado momentos después, cuando se ha propuesto atar la valla a una farola, provocando malestar entre el público, que encuentra el trozo de cuerda incómodo. "Además, nos han encerrado. En caso de emergencia, no me parece normal que nos pongan un elemento ahí en medio como es la cuerda, es peligroso", cuenta una usuaria a este periódico.
