Las claves
nuevo
Generado con IA
La tercera semifinal del COAC del Carnaval de Málaga comenzó con mucha incertidumbre. Hubo quien creía que la alarma del ES-ALERT iba a interrumpir alguna actuación en el Teatro Cervantes, pero esta solo sonó sobre las 20.30 horas en la comarca de la Serranía de Ronda, en alerta roja por el alto riesgo de que se produzcan fuertes precipitaciones durante este miércoles. Las agrupaciones infantiles del día, la comparsa infantil La fábrica y la murga infantil Nos falta uno pal coro, pudieron interpretar sus repertorios con total normalidad y sin sobresaltos (afortunadamente).
La comparsa infantil de Paqui Prieto volvió a transformar el escenario del Cervantes en una fábrica de ilusión carnavalera, con las diferentes aristas que la forman, desde las maquilladoras hasta las costureras, pasando por los autores. Los peques se lo pasaron en grande disfrutando de las tablas del templo donde han echado los primeros dientes. Muchos de ellos, viendo a sus padres cantar sobre ellas.
De la misma forma, Nos falta uno pal coro cambió el cuplé y el pasodoble de la preliminar, un detalle que muestra el gran avance de este grupo. Muy aplaudido fue su pasodoble en defensa de la cantera. Ellos no se juntan con nadie que "no quiera a los niños". Con esa reflexión y las caras de felicidad de esos pequeños coristas góspel me quedo. Felicidad absoluta. Qué trabajo hace nuestra chupete de oro 2026, Crespi, y Alberto Salas. Felicidades a todos un año más.
Además, este martes también se celebró la noche blanquiazul en el Cervantes. El público iba casi en su totalidad uniformado con los colores blanquiazules y, además, hubo multitud de sorpresas en torno al malaguismo durante la noche, como la visita de los Genuines del Málaga C.F. o las actuaciones de la murga de Torremolinos y una representación de la comparsa de las Momas, que cantaron pasodobles con letras blanquiazules.
De la misma forma, también fueron invitados a la fiesta Eduardo Díaz, Joaquín Crespo y Raúl Estévez, que animaron al público malaguista con más canciones relacionadas o inspiradas con el club blanquiazul. El respetable se entregó a ellos durante todos los tiempos entre agrupación y agrupación, que fueron amenizados con las actuaciones y con el estreno de una nueva versión IA del himno muy, pero que muy reguetonera. He sido testigo de cómo ya en los palcos se planeaba una coreografía en torno a ella. ¿La veremos en la final? Dios Momo dirá.
El inicio de la noche.
Los máquina
'Los máquina'.
Tras las infantiles, abrió la competición la murga Los máquina, conformada por esos camareros de El Tintero con mucho arte y guasa. Tras una presentación dinámica y divertida, metieron un toque de actualidad a través de un pegote en el que decían que si sonaba algo extraño (la alarma ES-ALERT) era porque habían contratado el mismo servicio que el 100 montaditos, donde pitan los aparatitos cuando tu comida está lista.
Comenzando con los pasodobles, esta murga suele traer letras serias y reivindicativas por y para Málaga. La murga abrió la tanda con un pasodoble dedicado a Málaga, una defensa sin complejos de la murga malagueña más hiperlocal, esa que no pide permiso para mirarse en el espejo de la ciudad. Repasaron agrupaciones de otros años que también han cantado a Málaga desde dentro, desde la entraña, dejando claro que no se trata de repetirse, sino de insistir cuando no te quieren entender. “Y si repito las mismas cosas, es que tú no me has entendido ná”, dijeron antes de rematar con una declaración de intenciones tan clara como rotunda: si te molesta su repertorio, vete acostumbrando, porque Málaga vuelve a venir clavada en sus pechos. Súper bien defendido.
El segundo pasodoble fue un golpe seco al estómago. No hay dolor comparable, cantaron, al de un hermano pequeño que se siente abandonado. Desde ahí construyeron una metáfora tan sencilla como demoledora: los barrios humildes, Las Flores o Los Corazones, convertidos en la hermana chica, con las calles “llenitas de mierda”, frente a la hermana mayor, mimada y reluciente, la calle Larios. El pasodoble creció hasta desembocar en un dardo directo a Teresa Porras, acusada de vivir borracha de soberbia, incapaz de escuchar a unos vecinos a los que se les vende una ciudad que brilla “como el sol”, mientras la resaca del poder la mantiene cegada. Un pasodoble impresionante, de los que provocan una ovación por parte del jurado. ¡Al carnaval se vienen a decir cositas!
En el primero de los cuplés, la murga de Pedro Ramírez dedicó su letra a unas momias que encuentran muy antiguas y al analizar su origen se dan cuenta que no son ni fenicios ni romanos... ¡albañiles del metro! Y el segundo puede ser, sin lugar a dudas, el cuplé más divertido y original que se ha escuchado en este concurso. Los camareros localizan un bolso perdido y como son muy curiosos se asoman a ver qué hay en su interior: una vajilla robada, el primer premio que llevan pidiendo los Leones todo el concurso, las letras apuntadas en folios de la murga de Alhaurín... ¡y un murguista que se estaba afeitando porque vive dentro, tal y como están las cosas con el problema de la vivienda! Un golpe de efecto visual que funcionó estupendamente provocando la carcajada completa del Teatro Cervantes.
Esta murga, siendo directa, se lo merece todo. Llevan años cuidando su paso por el concurso con una precisión casi quirúrgica, apostando por la originalidad sin perder identidad. En el repertorio sumaron una cuarteta dedicada a la odisea de aparcar por la zona de El Tintero y no dejaron pasar la ocasión de atizarle un buen palazo a Merchán por aquella frase sobre el supuesto bajo nivel del concurso. Ya van unos cuantos, por lo que previsiblemente habrá respuesta si pasan a la final. Aquí hay trabajo, un repertorio brillante y una murga con actitud que viene a por todas, pero sobre todo a pasarlo en grande. Se merecen volar hasta la final del viernes y alto, muy alto.
La tierra canta
'La tierra canta'.
Tras Los máquina, unas hadas guerreras y valientes se enfrentaron al público del Cervantes para cantar las verdades que duelen, las de un pueblo acostumbrado a los palos que reciben de las altas esferas. Estos personajes mitológicos han emergido de la tierra para reclamar cositas desde las tablas por carnaval. Qué voces angelicales, qué buen gusto cantando y qué estilo propio está creando esta comparsa, que cada año sigue poniendo ladrillos a su proceso de construcción.
Los pasodobles fueron, en primer lugar, una defensa a la educación y la cultura. Estas hadas creen que la cultura es la mejor herencia que se le puede dar a un hijo, ya que es una herramienta imprescindible para que los jóvenes puedan vivir con voz propia y ejercer sus derechos, sin ser manipulados por ningún poder. Enfoque muy necesario. En el segundo, hablan del tema más recurrente de este carnaval, el fallo en el cribado del cáncer de mama de la Junta de Andalucía, para el que sacaron esos pañuelos rosas del colectivo de mujeres afectadas por esta enfermedad y la bandera andaluza. Una letra más que directa para el señor Moreno Bonilla.
Los psico-zis
'Los psico-zi'.
El tercer plato del menú de la noche fue la murga de Los psico-zis, cuya cabeza visible es Jose Mari Valenzuela. Una vez más, la murga ha abierto su consulta de terapia psicológica liderada por un profesional low cost, el argentino Rigoberto Barranco. Desde la presentación, el personaje sirve para parodiar el boom de la autoayuda, los gurús emocionales de redes sociales y esa terapia exprés que promete soluciones rápidas a cambio de cien euros y un estribillo. "Recuerda que vales más que un octavo en el paseo marítimo", cantaron.
Los pasodobles de esta murga siempre van con estructura mitad guasa mitad seriedad, pero este pase tuvieron mucho problema con las letras. Mascaron bastante y es una lástima. Uno mira a España desde una posición crítica y plural, desmontando el patriotismo rancio y el supremacismo nacional, mientras que otro reivindica Málaga desde la mirada del que llegó de fuera y ya la siente como propia, usando a su personaje Rigoberto y mezclando amor a la ciudad con una crítica clara al modelo turístico y a la saturación urbana.
Muy bien llevados y construidos, pero lástima de la ejecución que lo reventó todo. En el segundo hay que poner en valor que cuando hablan de la palmera de la Kiki, que está siempre en todos los festejos, dicen que los fines de semana por la noche el único sitio sin la palmera de la Kiki es Sacaba... "porque allí solo hay kikis". Este fue el pegote que más entró, sin lugar a dudas, de todo el repertorio.
De la tanda de cupletinas, las mejores fueron las dos últimas: una dedicada a Feijóo, que es gallego y según el grupo es un "subnormal". Así, jugaron con el doble sentido y dijeron que el presidente del jurado, Antonio Carlos Rojas Gallego, también es gallego... "¡pero no político!". Como llevan a un Gallego en sus filas, este salió en defensa de Antonio Carlos generando un momento muy divertido. Y el último fue, sin duda, el que más risas causó, comparando las hamburguesas que hacen para Mc Donald's muchas estrellas... "La que hizo Teresa Porras no la aceptaron... porque la hija de la gran fruta le echó ginebra Larios a la mayonesa", remataron con guasa. La concejala de fiestas es, sin duda, una de las figuras que más carga está recibiendo en lo que va de concurso.
El popurrí es el gran bloque del repertorio, una sucesión de escenas en el entorno de la psicología... casi de barra. La mejor cuarteta que llevan es la de un cartel donde van haciéndole la prueba de las manchas al público, que acaba siendo siempre muy malpensado. La murga cierra abrazando el Carnaval como refugio emocional colectivo, reivindicándolo como terapia real frente a la ansiedad, la soledad y el ruido del presente. Un final redondo, coherente con el tipo (ellos sí pueden permitirse un final mr Wonderful al tipo) y cargado de crítica, humor y verdad. Se lo han pasado pipa, este grupo transmite muy buena energía. ¡Como para no transmitirla, cobrando 120 euros por pase! Felicidades.
El asesino de comparsistas
'El asesino de comparsistas'.
Tras despedir a los Rigoberto Barranco, el teatro se convirtió en una zona acordonada donde se busca a un asesino de comparsistas. Posiblemente, Jesús Gutiérrez nos haya regalado la mejor presentación de todo el concurso. Qué musicalidad, qué subidas y bajadas, qué letra tan apoteósica... Suena a un carnaval añejo y es toda una preciosidad. Ese tacatacatacatacatá va a quedar para los anales de la historia.
Dicho esto, preciosos y reivindicativos pasodobles los que nos trajo este martes la comparsa del Guti. El primero, una conversación sincera de un padre con su hijo (casualmente como David Santiago el día anterior), pero con un remate totalmente diferente. Ellos pedían perdón a sus criaturas por haber nacido malagueños, en una ciudad prostituida.
El segundo habla de un niño que se avergüenza en el colegio de que su abuela no se dedicó a una profesión concreta y su padre le explica que jamás le molestó que su madre fuera ama de casa, al revés. "He podido presenciar más decencia en la fregona que en doscientos abogados", le dice. Brillante y real pasodoble. Precioso.
Los cuplés, para ser de comparsa, estuvieron divertidos. El primero, de temática original: el cierre de la cafetería de Parcemasa y la petición al alcalde para que vuelva, "por sus muertos". El segundo, al Bandu, un componente de la agrupación, al que llevan a la Isla de las Tentaciones no cuaja. "Si a mí quieres tentarme, pues dame un showarma"... Y así acabó la tanda de cuplés el Bandu comiendo y sin cantar.
El popurrí es otra obra de arte, con cuartetas con una musicalidad que encaja muy bien con el conjunto. Insisto con que las cuartetas donde se busca al culpable son muy especiales. Hubiese estado increíble seguir conociendo a nuevos sospechosos de asesinar a los comparsistas. Pero siguen siendo los mismos; volvieron figuras como la de Pepe León como alcalde o el Lama de obispo. Esto es una joya que va directa a la final, donde habrá que ver quién juega mejor sus cartas en la última ronda. Todo o nada.
Los del Prendimiento
'Los del prendimiento'.
Y siguiendo con la modalidad de murgas, llegaron Los del Prendimiento, con un ritmo de lo más pegadizo en su presentación, donde combinan el humor negro y el exceso para denunciar el modelo de ciudad que está expulsando a los vecinos mientras el centro se convierte en un parque temático. Están atados a un palo después de que un guiri en 2030 quisiera quemarlos, pero eso no indica que no bailen al ritmo del son de las brasas.
Cómo canta este grupo, qué ideas más originales traen y cómo defienden el pescado sobre las tablas.
El nacimiento de la tragedia
'El nacimiento de la tragedia'.
Desde Almería cerraron la noche la comparsa Nueva Era, con un espectacular conjunto de voces que despertó al que estuviera dormido. Quizá demasiado. Es tal la potencia que quiere ofrecer esta comparsa que, en ocasiones, se diluye. Pierdes la letra entre tanta intensidad y es una gran pena. Aunque no han ocurrido los desajustes que les ocurrieron en preliminares.
Unas preliminares donde, por cierto, no iban maquillados como en semifinales, con este antifaz bordado en cadenas y que queda mucho más bonito.
La comparsa ha traído este año un repertorio en la línea de lo que suelen traer, muy poético y reflexivo en torno a la figura del telón, ese elemento a través del cual se consigue romper la cuarta pared. Todo gira en torno a ese límite invisible entre la ficción y la vida, al teatro como refugio y como espejo, al carnaval entendido no como evasión, sino como verdad. Desde la presentación convierten el telón en frontera emocional.
Los pasodobles son el corazón del repertorio de una comparsa y, en esta ocasión, la primera fila los ha defendido a capa y espada desde las flores del borde del escenario. El primero, recordando a la figura de Caparrós, el malagueño asesinado un 4 de diciembre. El segundo, a Mazón, muy aplaudido entre el público en un día que Málaga mira al cielo por el miedo a fuertes precipitaciones. Muy buenos ambos.
Los cuplés fueron de comparsa... Sin mucho que objetar. Y el popurrí es un viaje largo y precioso por la tragedia humana, por el miedo, el cansancio y también por la esperanza. Habla de resistir, de vivir, de amar y de agarrarse a lo pequeño mientras todo tiembla. El cierre, convertido en nana, como ocurría al inicio, baja el telón con delicadeza, dejando la sensación de haber asistido a algo más que una actuación: sino a toda una obra de arte. Propuesta trabajada la de estos almerienses, aunque me sigue sabiendo a poco con la de ideas divinas que han traído otros años. Estaremos pendientes.
Pues ya se ha consumido esta tercera semifinal... Se nos está yendo poco a poco el COAC. Recuerden que el próximo miércoles no habrá concurso y que se ha pasado la cuarta semifinal al jueves para evitar desplazamientos innecesarios a tantas agrupaciones que venían de fuera. Cosas de la vida. Cuídense y disfruten del día en casa escuchando carnaval, como buenos jartibles. Viva el Carnaval de Málaga.
