Las claves
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Las preliminares del Carnaval de Málaga ya se han consumido como por arte de magia y a una le da hasta nostalgia. El golpe de efecto de un grupo cuando se abre el telón y no tienes idea de qué van, ni cuánto va a sorprenderte su repertorio, solo se vive en la fase de preliminares. Es como un enamoramiento a primera vista. Puede suceder o no, pero siempre es bonito lo que se vive en el aire cuando 'conoces' por primera vez una propuesta.
Enhorabuena a todos los que han pasado a semifinales, y a los que no, queridos, comienza vuestro carnaval. Málaga os esperará en cada esquinita que os servirá como el mejor escenario. Además, estaréis rodeados de compañeros que, para muchos son amigos. Brindad con ellos por la suerte de compartir juntos un carnaval más. Gracias por el trabajo y que el puesto solo sirva para coger impulso y venir arrasando el próximo año.
Pero antes de que el jurado informara de su veredicto, Málaga ha vivido una preliminar donde ha habido en términos generales muy buen nivel, una de las más equilibradas de este año, con un plato fuerte como la vuelta de Ginés González y la comparsa del Arroyo con Los estraperlistas. Muy aplaudida ha sido también la chirimurga de Estepona, este año Menuda Noche, encarnando al mismísimo Ratoncito Pérez, un personaje con el que han conectado mucho con el público. Vamos al análisis de cada agrupación con detalle.
Campamento de verano: “Las espeteras”
Campamento de verano 'Las espeteras'.
Si la modalidad de cuarteto nunca ha sido fácil, imagínense cuando solo eres una niña de entre 9 y 13 años que está viviendo sus primeras experiencias carnavaleras. Las malagueñas Ana, Carmen, Emma y Macarena se pusieron en la piel de cuatro chicas que llegan al campamento de las espeteras, siendo cada una, literalmente, de su padre y de su madre.
Emma, de 11 años, hacía de una jovencísima borde a la que todo le daba "coraje". Carmen, de 13, era apodada por sus compañeras como "JLo" porque está obsesionada con las redes sociales y el postureo influencer. Por su parte, Ana, de 13, la hippie, era la pasota y mediadora del grupo, y Macarena, para ser la más pequeña, con apenas 9 años, se comió el escenario con un salero que le corre por la sangre encarnando a una malaguita muy intensa.
Campamento de verano de las espeteras.
Qué arte han tenido las cuatro que, al parecer, no se conocían cuando empezaron a caminar en esta aventura. Dos de ellas son primas, único punto de unión, lo que a veces complica entenderse para hacer un cuarteto. Sin embargo, los viernes han sido benditos para ellas y gracias a todos esos ensayos han logrado hacer un dignísimo pase y un grupazo de amigas para toda la vida. El 'dale la vuelta que se quema' que dicen en los cuplés, con esa barquilla de espetos echando humo... Es fantástico.
Además, hay que decir que vienen dirigidas por Ana Vanesa Medina, cuya hija ha puesto en valor que su madre es "la que salió en medio en las Valquirias" durante la actuación. Qué guay ver nombres de mujeres como el suyo de nuevo en el concurso, más aún si es sacando cantera y pasándolo en grande con ellas.
El propio José Luis Zampaña, autor de la letra, ha confesado ante los micrófonos de la Fundación Ciudadana del Carnaval de Málaga que ojalá más carnavaleros sacaran cositas con la cantera, porque es una experiencia gratificante. Mientras que Medina, por su parte, ha añadido que ellos seguirán saliendo siempre que las niñas quieran. Son unas fenómenas, así que puede ser que los rostros que han descubierto esta noche en el teatro sean los que vean en unos años en la modalidad de cuarteto, que se encuentra en la UCI, al menos en Málaga. Me ha encantado, felicitaciones a todas.
Los K.F.C. (Kentucky Family Country)
Los K.F.C (Kentucky Family Country).
Y de la playa del campamento de las espeteras, pasamos a Kentucky con una familia cuyos miembros han procreado entre sí... Y ya sabemos lo que pasa cuando todo queda en casa. Esta murga, procedente de La Línea de la Concepción, en Cádiz, ha pasado a semifinales, sin duda, por la originalidad que han traído al Teatro de la ESAD.
Un banjo, una batería y hasta una guitarra eléctrica y una armónica han sonado durante el repertorio, que trasladaba con la música a ese pueblo perdido de América al que querían llevarnos. Muy conseguido. Además, el primero de los pasodobles se lo dedicaron a Málaga, sin quedarse en el típico pasodoble GPS, sino que además, hablaron de componentes y grupos de nuestro carnaval. Hay trabajo de búsqueda.
Muy top, como dicen los chavales de ahora, el silbido que incluyen en el pasodoble, siguiendo la línea que cuentan. El segundo fue a los cambios entre la educación actual y la del pasado. Muy reflexivo y bien construido. Se agradecen temáticas diferentes después de escuchar en el 80% de los grupos los mismos temas.
Flojean un poco en los cuplés, justitos, aunque al menos no son muy faltones. El primero a las baterías de litio, que creen que deberían ser de "litio y medio" y el segundo empieza hablando de la alarma ES-ALERT, que comparan con la reacción que tienen sus mujeres cuando les mandan un mensaje picarón para ponerlas alerta: dolor de cuello, cervicales y cabeza.
Sonaban muy bien en líneas generales, como vienen acostumbrando. El popurrí, lleno de pegotes y muy dinámico. Me recordaron en el estilo a la murga del Pipa, que ha venido muchos años desde Tarifa. Cuartetas con bailes, saltos... Peor que una clase de zumba. A ver qué nos traen al Cervantes.
Los estraperlistas
Los estraperlistas.
La vuelta de Arroyo y más concretamente de Ginés González Tadeo era muy esperada y se notaba en el ambiente en los minutos previos a que se abriera el telón. El teatro tenía un runrún que indicaba que se venía algo muy grande. "¡Arroyo!", sonó tras el telón a las 21.27 horas. El público comenzó a volver a sus butacas y cuando se abrieron las cortinas y el grupo abrió la boca pudimos intuir fácilmente que la comparsa del Arroyo había vuelto siendo más Arroyo que nunca. Con esencia. Con clase y potencia cantando. Con un Ginés González padre, al lado de su hijo, estando ambos impresionantes en lo que a voces se refiere.
Tras cuatro años desde que trajeran al concurso El canal de los presos, el grupo ha vuelto a la competición en la piel de unos estraperlistas que no permitirán que nadie trafique con su ciudad. En la presentación y en el primero de los pasodobles le cantan en primera persona a Málaga y a este tiempo separados, así como al motivo de la vuelta y a la reunión de la comparsa. El trío que forman Ginés González, Abraham Jaén y Deóclides Márquez es sinónimo de Arroyo puro. Tienen un estilo inconfundible y Málaga ha vivido demasiados años huérfana de este tridente.
El segundo de los pasodobles, diría que fue el más emotivo de todos los escuchados en las preliminares, dedicado a los hijos. Una de esas letras que, sumadas a una excelsa interpretación, pone la piel de gallina. Si Ginés hijo acabó con ganas de llorar la presentación, visiblemente emocionado por verse al lado de su padre, más nos emocionaba a los carnavaleros esta letra con ellos sobre las tablas.
De los cuplés, destacaría el que destinan a Mazón para acabar insultándole. Mucho se ha hablado en este concurso de Feijóo por la anécdota de la declaración donde dijo que no sabíamos contar los andaluces, pero poco del expresidente de la Generalitat Valenciana tras su trágica gestión de la DANA.
El popurrí, brillante, una vez más, con juego constante de luces (aquí hay que darle un minipunto a Mirlo) y no solo de luces. También fue un espectáculo de voces. Los segundas siempre estaban en el lugar adecuado, pero es que los altos de toda la primera fila estuvieron muy contenidos y no sonó ni uno estridente. Un grupazo, gran repertorio, buena música... Esto solo pide que pasen las horas para verlos en el Cervantes y seguir descubriendo la comparsa.
¡¡Shhhh, que estamos ensayando!!
¡¡Shhhh, que estamos ensayando!!
¡¡Shhhh, que estamos ensayando!! es una murga repleta de juventud que se entremezcla con la veteranía de Danny García. Él es un duende con muchas tablas, mientras que el resto son pequeños duendecillos que van recorriendo el mundo con él y acaban descubriendo Málaga y la cultura andaluza. Acaban enamorados de ella profundamente. Aunque en la presentación fueron desgranando la idea, no conectaron con el público hasta los pasodobles, que iban antecedidos de una pequeña partodia que el autor, Danny, culminaba con un consejo al público ya que este duende "sabe más que por ser duende, por ser perro viejo".
En los pasodobles, la murga optó por dos líneas diferentes. En el primero, de corte sentimental, juega con el concepto de "la primera vez" para desembocar en una declaración de amor a Málaga, bien construida y emotiva. En el segundo, cambiaron el tono en defensa de la cantera, utilizando la figura del niño que sueña con su murga para denunciar incoherencias y apropiaciones dentro del propio carnaval. Sacaron a algunos niños de la cantera a escena para recibir el aplauso del público.
Los cuplés fueron justitos. En el primero explotan la jerga malagueña para llamar "ennortaos" y "alobaos" a los que están en el Ayuntamiento; mientras que en el segundo, pone en valor la comida de toda la vida contraponiendo la moda de la alta cocina con un buen huevo frito con pan. No calaron demasiado en el patio de butacas.
Con esta comparsa me conformo
Con esta comparsa me conformo.
Y desde Villanueva de Algaidas, los plantaos dejan la oscuridad a un lado y apuestan este año por el color. Una vez más, Rubén Ligero utiliza el carnaval como vehículo de reivindicación y desde un enfoque claramente social (hay que recordar que es psicólogo). Desde el principio al final, la comparsa es muy crítica. Habla sobre el conformismo de una ciudad que calla ante tantas injusticias como la de su primer pasodoble, dedicado al suicidio de Sandra Peña, pero poniendo el foco en la pasividad de un entorno cómplice que la empujaron de aquella azotea. Muy bien escrito.
El segundo pasodoble, a la vivienda. Gracias, Rubén y a toda la comparsa, que es muy joven, por traer letras que nos representan a los jóvenes. Es el primer pasodoble que creo que se escribe hacia esta temática y donde me veo representada de verdad como joven malagueña que no quiere ver su ciudad "solo en Semana Santa".
Los cuplés también fueron divertidos y rebajaron la intensidad que el grupo mantiene desde el inicio. El primero juega con las dificultades de venir desde el pueblo y las restricciones de movilidad, que les llevan a tener que venir en patinete al Cervantes (si así lo decidía el jurado) mientras que el segundo explota un tema muy viral del pasado verano, el alcoholímetro de feria con remate efectivo, ya que dicen que si en patinete tampoco podían volver con una copilla de más, se volvían a Algaidas andando. No son cuplés especialmente rompedores, pero sí funcionales y bien amarrados a un estribillo que actúa casi como lema generacional: “nunca te conformes”.
El popurrí es la pieza más especial del repertorio. Como nos gusta decir, dice cositas (y muchas, quizá el grupo que más): Funciona casi como ensayo cantado sobre la diferencia entre aceptar y conformarse, desarrollando el concepto con ejemplos laborales reales.. Destaca la cuarteta dedicada a la juventud preparada que emigra, la del canto a la mujer emancipada y el final de popurrí, donde denuncian que el propio Carnaval se está volviendo en algo poco profundo que requiere de más frescura e ideas. Es un final valiente, que interpela al concurso y al público.
Echaba en falta más mensaje en las comparsas de este año. Sentirme representada. Y los amigos de Villanueva de Algaidas lo han logrado. Encima la ejecución ha sido correcta, quizá uno de los años que mejor vienen cantados. Me alegro por esa merecida semifinal después del palo que se llevaron el pasado año, cuando se quedaron en preliminares con Los del sambenito.
Menuda noche
Menuda Noche.
Cuando llegamos al teatro este viernes, todos encontramos en nuestros asientos una moneda de chocolate. Unos se la comieron, pero otros, conforme iban pasando las horas, no terminaban de entender qué grupo había tenido el detalle ni el motivo de este. Hasta que llegó la chirimurga de Estepona, Menuda noche. El telón se abrió y entonces pudimos saber que había sido el mismísimo Ratoncito Pérez el que nos había visitado para traernos un regalo.
Qué bien hace todo este grupo, cuidando cada detalle al máximo, por tonto que sea. Tras una presentación ligada al personaje de principio a fin y cargada de pamplinas de las que les encanta a esta murga, llegaron las pasodobles, el primero un piropo a Málaga y el segundo, un consejo a la cantera. Ambos tremendamente bien hilados con la temática de la murga, hablando de la boca y los dientes. En el segundo, concretamente, le piden a los niños que no corran, que disfruten del proceso y que crean sus palabras, que ellos han "echado los dientes" en el carnaval. Bonito mensaje.
En los cuplés, comienzan tocando el pico a ritmo de Susanita tiene un ratón, una auténtica fantasía. En el primero relataron todo lo que viven cada madrugada cuando van a por el diente de un niño a su casa, para no despertarlo... Y lo comparan con las noches en las que otros vuelven con una tajada interesante y tienen que hacer casi lo mismo que el ratoncito para no despertar a su pareja. El segundo, lo cantaron en gallego para dedicarle a Feijóo unos cuantos insultos. Es curioso que la última murga de preliminares sea la que haya planteado la idea de la forma más original, pese a que el tema se haya cantado hasta la saciedad.
Adoro el estribillo, que acabó cantando el público... "¡Málaga, te la están dando con queso!", le dicen a la ciudad. En cuanto al popurrí, de lo mejor de la actuación, cargadísimo de pegotes y dinamismo y cantando por derecho. La pamplina del ratón que se cae y acaban colocándole encima una baliza es genial. Y así un sinfín de detallitos divertidos. El año pasado, pese a que llegaron a la final, no terminó de entrarme tanto la idea. Pero este año es un sí como una catedral. Poca vergüenza, humor agradable y un buen rato sobre las tablas. Felicidades por el trabajazo. El tipo bien podría ser aguja de oro también. Estaban irreconocibles. Una vez más han contado con maquilladoras que se están formando en caracterización (otro detallazo habitual de este grupo).
Y colorín, colorado... Yo también tengo un regalo... con un cuplé me despido hasta el próximo domingo. Ya sabéis que yo no concurso, voy directa a la final... como España en Eurovisión:
Este primero de febrero
me mudo yo pal Cervantes,
con amigos y con ojeras
y el teclado por delante...
Si quieres saber qué pasa
cuando el telón se levante,
busca ya mi crónica,
¡que va siempre con mucho arte!
