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Las claves

La séptima preliminar ya se ha disipado sobre las tablas del Teatro de la ESAD de Málaga con una función de diferentes niveles, pero con buen pulso escénico, en la que se dieron cita una murga infantil, dos murgas adultas, un cuarteto y dos comparsas.

Y fueron precisamente las comparsas llegadas desde fuera de la provincia las que terminaron marcando el listón de la noche. Almería volvió a demostrar su peso específico en el concurso malagueño. Como dice Bisbal, Almería es tierra noble... y regala coplas preciosas siempre a Málaga.

De las dos almerienses, sobre todo, destacó con fuerza Los rebeldes, que cerró la noche siendo muy aplaudida por el respetable con una presencia vocal y puesta en escena brutales. También muy digno el pase de El nacimiento de la tragedia, una comparsa heredera de una trayectoria que ya dejó huella en Málaga con propuestas tan recordadas como La jaula de las locas, que se quedó a décimas del primer premio en 2023, a punto de robarle el primer premio a los Maomas sin H.

¡Vamos a analizar cada una de las actuaciones!

Una murga y pico

Una murga y pico. Carnaval de Málaga

Desde el sótano mágico donde se fabrica carnaval desde tiempos inmemorables, en el bar Susi, llegaron volando un montón de loros pertenecientes a Una murga y pico, que han recorrido los cielos malagueños desde San Andrés hasta El Palo. Pero ojo, que en febrero no salen volando... se quedan cantando a una "Málaga bonita" que les hace "volar, volar y volar".

Una vez más, la factoría Susi aporta a nuestro carnaval una preciosa murga infantil (los tipos son muy vistosos) que venía firmada por Paco Susi y Agus Padillo, de los Emeterios, pero dirigida por Hugo Martín, el hijo del primero. Hay que decir que en la primera fila también estaba Mara, hija de Paco, que a su corta edad iba organizando al grupo en los momentos de coreografía. Su cara al ver los dieces del jurado ha sido maravillosa.

En cuanto al repertorio, la verdad es que muy entretenido y divertido. Especialmente interesante el planteamiento del pasodoble donde estos loritos cantan que ellos no son de un barrio lujoso, sino de un barrio obrero donde tienen a todos sus amigos y donde sus padres hicieron un nido. Ellos dejan claro que se van a quedar pese a que "algunos buitres" y "el alcalde" les quieran echar. Muy chula la forma de relatar un problema como el de la vivienda desde las voces de unos peques.

Y en sus cuplés le cantaron a la comida y a la inflación de los precios, que cada día está peor. “Pío, pío, pío, pío, pío... Yo salgo volando, salgo volando, salgo volando” , han cantado pasándoselo en grande. Por no hablar del popurrí, cargado de pegotes. Otro paso adelante de estos pajarillos que ojalá nunca abandonen el nido del carnaval y acabemos viéndolos volar a categorías superiores. Gracias al Susi por tanto un año más.

Lolailolailola, los que siguen en el Mundial

Lolailolailola, los que siguen en el mundial Carnaval de Málaga

Y de lo tropical de esos loritos de San Andrés, en el teatro pasamos a un fuerte olor a Brummel, esa colonia que utilizaban nuestros abuelos,. Es difícil de describir con palabras el nivel de ahogamiento que provocó con su olor la murga de los Comparikos, de reciente creación, pero con componentes con más tablas que el Cervantes, como Roma o Cristo. Por no hablar de la autoría que corrió a cargo de un comparsista como Jesús Gutiérrez, al que hemos visto jugar sus cartas en una nueva modalidad tras descubrir ya su participación en comparsas este año con El asesino de comparsistas.

La propuesta de los Comparikos es Lailolailola, los que siguen en el mundial. Unos tíos horteras de bolera que se han quedado anclados en los años 80. Llevan cascos de cable para escuchar su radiocasette, camisas estampadas y abiertas y, por supuesto, pantalones blancos de campana y zapatos brillantes del Gaybo.

La idea es francamente original y además logra su objetivo. Te guste más o te guste menos, traslada a aquellos años solo con ver sus pintas y el forillo del Carnaval del 82 con el cartel de neón. En la presentación estuvieron divertidos y en los pasodobles abogaron por el doble sentido: en el segundo juegan con las diferencias entre la escuela pública y la privada, pero es que en el primero hablan sobre cómo desde que está el autotune ya canta cualquiera, como Sergio Ramos u Omar Montes... Y empiezan a repasar cómo el carnaval ha cambiado tanto, como todo en la vida. Que antes les daban fanta y bocadillo al actuar, y ahora una palmadita nada más... Hasta que llegó un buen presidente, "defensor de lo añejo"... Rafael Acejo. Buenísimo pasodoble, tirando de ironía y muy al tipo.

En el primero de los cuplés cantan en inglés, para que se entienda en la calle Larios cuando vayan a la calle a cantar. En el segundo, le dicen cuatro cositas a Feijóo después de sus declaraciones sobre que no sabemos contar. Ambas ideas ya han sido cantadas por otros grupos en varias ocasiones. Temas muy recurrentes que cansan.

Y en el popurrí, los componentes del grupo lo pasaron en grande viajando por cuartetas que aunque llevan golpes de humor también van cargadas de nostalgia para el público, con referencias constantes a aquellos años. Dicen que el alcalde dura más que "un vaso de Duralex o un reloj Casio". "¿Pero ahora no está Aparicio?, soltaba con arte Roma. Muy bien también cuajó la cuarteta al exministro Ábalos

Murga simpática y trabajada, aunque su humor me pilla lejos por edad. Han caído bien al público y dejan un bonito mensaje al final del popurrí sobre cómo de bonita era la vida antes, sin tanta dependencia a la tecnología. "Así que yo me quedo en los ochentas y lo moderno para el que lo quiera, que yo me conformo con cantarte…y tenerte a mi vera"… Enhorabuena. Si el jurado decide pasaros a semifinales, para la próxima, un poco menos de Brummel, que casi me ahogo.

El nacimiento de la tragedia

El nacimiento de la tragedia. Carnaval de Málaga

Desde Almería, la comparsa Nueva Era volvió a traer a Málaga una de esas propuestas marca de la casa, cargada de poesía y con un punto abstracto que invita a escuchar con calma. En esta ocasión, el autor plantea un tipo de enamorados que le cantan a Málaga en febrero, utilizando el amor como hilo conductor para reflexionar sobre el propio Carnaval y quienes lo viven desde dentro. Una idea delicada, más sugerente que explícita, que busca emocionar tanto como hacer pensar.

El concepto gira en torno a la dualidad que se produce cuando el telón se abre y se cierra, diferenciando la realidad que se vive sobre las tablas de la que queda fuera del foco. El telón se convierte así en un elemento simbólico fundamental, esa frontera invisible que cada año separa a los carnavaleros del público y que condiciona la forma de sentir, cantar y mirar el Carnaval. 

Que este grupo canta como los ángeles no es algo que yo vaya a descubrir con estas letras. Una vez más, transmitieron una fuerza vocal espectacular, aunque en la presentación fue tal la potencia que le pusieron todos, que hubo momentos donde no se terminó de escuchar bien el conjunto. Algunas partes entraron antes de tiempo en un par de momentos y eso deslució el comienzo de la actuación. Creo que como demostraron en La jaula de las locas, a veces, menos es más. ¿Para qué complicarse tanto si lo simple funciona?

En cuanto a los pasodobles, el primero fue un piropo a Málaga y el segundo, al problema del cribado del cáncer de mama. Si fuera miembro del jurado no tendría ni idea de cómo valorar tantos pasodobles con misma temática y casi planteamiento. Esperemos que en semifinales, una vez gastada esta bala, contemos con nuevos temas y las actuaciones varíen un poco más.

Si bien, ellos rematan el pasodoble sobre el cribado con una crítica generalizada a la clase política española: "Esta es España, para quien no la conozca, la de la justicia a medias, deshonra de gobernantes que nos muestra entre miserias: el nacimiento de la vergüenza, el nacimiento de la tristeza, el nacimiento de la tragedia", cantaron, siendo origen del nombre del grupo este pasodoble.

En los cuplés, salió al fin el tema del apagón, con remate en forma de dardo a la gestión de Pedro Sánchez; y también hablaron de la lotería de Navidad. A ellos y sus colegas les toca 20 euros y en vez de celebrarlo con champán, se ponen hasta arriba de casera con Don Simón. Respecto al popurrí, precioso, con constantes referencias historias de enamorados que figuran en obras icónicas, como la de Calisto y Melibea, en La Celestina, o la de Don Quijote y Dulcinea. Correcta y original propuesta, aunque se me queda un poco por debajo de lo de otros años, es cuestión de gustos y La jaula de las locas fue una auténtica locura. En cualquier caso, Almería siempre trae calidad, lo cual se agradece ¡y mucho!

Los vizitantes

Los Vizitantes.

Y tras la comparsa almeriense, fue el turno de Los vizitantes, el cuarteto de Edu Lama, que no participaba en concurso desde 2020 con Los navajos de Albacete. La acción sitúa al público ante la llegada a la Tierra de una expedición extraterrestre procedente de Villanueva del Asteroide, encabezada por un alcalde marciano (y un poco cateto), encarnado por el Morta, pregonero 2026 con el Chorly, y su peculiar séquito. A partir de ahí, la escena se construye sobre el contraste entre lo sideral y lo terrenal, con un lenguaje deformado y un continuo juego de malentendidos que sirve de hilo conductor para presentar a unos personajes que, pese a venir de otro planeta, no resultan tan distintos a los de aquí (tienen la cabeza algo más abombada).

La parodia se apoya con fuerza en el humor absurdo y en la exageración, quizá demasiado; especialmente a través del traductor interestelar, el robot Arturito, que es sin duda lo mejor de todo el cuarteto. Pegotes con Falete y su identidad de género me parecen sacados de otra época, pero hay que decir que el robot lo hacía fenomenal. Intentaban impactar una y otra vez en el público, pero el patio de butacas se mostró bastante frío en ciertas partes del pase, especialmente en la recta final.

En los cuplés y el popurrí, el cuarteto mantuvo su línea de humor tirando de actualidad y cultura popular. Para que entren los cuplés, es importante que se entiendan bien, y hubo varias mascadas de letras en las partes cantadas. Aunque hay una fidelidad al cuarteto tradicional, el resultado fue bastante descafeinado. Hay que reseñar originalidad con la mención en el cuplé de la Comic-Con, un tema polémico en Málaga al que no se le había dado bombo en el carnaval.

Al irse, prometieron un gran y profundo final... Y este no fue más que un adiós directo y conciso, pero con confeti de fondo, jugando con la ironía. Dio la sensación de que faltaba mucho ensayo. Aunque hay que aplaudir la valentía, pues sacar un cuarteto es verdaderamente complicado, mascar letra siendo tan pocos es bastante duro. La modalidad necesita un poquitín de más de esfuerzo y actualización para sobrevivir.

Lupita Fashion: Dando la talla

Lupita Fashion. Carnaval de Málaga

El año pasado, la murga de El Burgo sorprendió con ¡Hay Lupita!, aquellos perros investigadores tan caóticos como irresistibles. Fue una de esas murgas con las que te partes de risa sin saber muy bien por qué, un desorden bien entendido que terminó funcionando lo suficiente como para colarse en semifinales. Hubo quien pensó al ver que volvían a llamarse Lupita, el grupo iba a seguir estirando la idea del pasado concurso, pero no.

Este año, Lupita es una de esas mujeres que te venden ropa a través de directos de TikTok o Instagram y, para sorpresa de todos, la murga llega muy cambiada.

Se nota que ha habido trabajo, horas de ensayo y mucho esfuerzo para levantar este personaje, que ha caído muy simpático al público malagueño. Me gustó mucho el uso de Una diva de Melody para la presentación y el segundo de los pasodobles, dedicado a la especulación de la vivienda. Acaban viviendo con un montón de mujeres de diferentes países y su casa parece la ONU.

En cuplés, hablaron de los grupos de senderismo que surgen más allá de los 40, donde acuden solo solterones o divorciados, y de la zona de bajas emisiones. Divertidos ambos, aunque un poco del montón. Mejor el estribillo: "Vendo jerseys, bufandas, chalecos y gorros de lana y de hilo muchos conjuntos no me digas tú a mí, ¡¡que el estribillo no lleva punto!!".

Calaron más con el popurrí, donde utilizaron muy bien músicas comerciales para ir contando las anécdotas de Lupita. La mejor cuarteta, sin duda, la de la Feria de Málaga, donde se hacen del Madrid, porque están todo el santo día con Vinicius (y levantan vino) y Mbappé (el vaper). Buenísima. En resumen, salto de calidad, humor fino, bien cantados... Viva El Burgo y su gente.

Los rebeldes

'Los rebeldes'. Carnaval de Málaga

Y la gran sorpresa de la noche fueron Los rebeldes, la comparsa de la Nueva Cantera, que ya firmaron una buenísima participación en el concurso con Los escapistas. Este 2026, representan a unos carnavaleros que toman las calles para disparar con sus coplas a todos aquellos que hagan daño a su ciudad.

Espectáculo absoluto de voces en la presentación. Impacto visual magnífico cuando se abrió el telón y aparecieron todos en una disposición con diferentes alturas. Aspirantes claros a aguja de oro. El colorido de los tipos es fantástico. Quizá lo que más perjudicó al grupo es la falta de originalidad en los pasodobles, siendo el primero de presentación, dedicado a Málaga y de presentación; luchan con las coplas como arma por aquellos que fueron fusilados con premura en la dictadura. El segundo, a Juanma Moreno y la crisis de los cribados, por enésima vez. En su caso, personificaron el caso en una mujer llamada Ana.

Respecto a los cuplés, más de lo mismo, con temas recurrentes: Andy y Lucas y a Feijóo. Destacable es el hecho de que lleven dos estribillos diferentes, signo de que vienen a por todas. En cuanto al popurrí, muy variado, hay que destacar una original cuarteta donde realizan sombras chinas tras un biombo representando la letra con figuras. Muy original. Esta comparsa apunta alto.

Si yo fuera comparsista, me ponía la foto que acompaña este texto delante mientras ensayo, a modo de presión, porque estos almerienses pueden darles un sustito en semifinales si el jurado así lo decide. Me gustan los grupos que obligan a apretarse los machos a los demás. Confío en la fase de semifinales y la magia del Cervantes, que hará que el concurso comience a reñirse. Gracias a todos, un día más, por estar ahí.