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Las claves

La tragedia del incendio que sacudió Arroyo de la Miel, en Benalmádena, tiene ya tres víctimas mortales.

La muerte de la madre de los dos menores fallecidos en el siniestro ha cerrado el balance más doloroso de un fuego que dejó conmocionado al municipio y que, según las primeras conclusiones de la investigación, no comenzó en la vivienda donde se encontraba la familia.

El informe elaborado por la Policía Científica sitúa el origen del incendio en un fallo eléctrico registrado en otro punto del edificio.

Las llamas no se iniciaron en el piso de las víctimas, pero el humo generado terminó alcanzando su vivienda y provocando una situación irreversible para los dos hermanos, de 15 y 10 años, y su madre.

La mujer, que fue rescatada con vida en estado crítico, permaneció ingresada en la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla hasta su fallecimiento. Su muerte convirtió el incendio en una tragedia familiar con tres víctimas.

Otra imagen del incendio de Benalmádena. EFE/ Gregorio Marrero

Menores con necesidades especiales

Los dos niños fallecidos tenían circunstancias personales que han aumentado el impacto de la tragedia en el entorno de la familia. El mayor, de 15 años, tenía autismo, mientras que su hermana, de 10 años, tenía discapacidad visual.

La familia quedó atrapada durante una madrugada en la que el humo se convirtió en el principal enemigo.

Cuando los equipos de emergencia llegaron al edificio, situado en la calle Ónix de Arroyo de la Miel, las llamas ya estaban muy avanzadas y los bomberos tuvieron que desplegar un amplio dispositivo de rescate y extinción.

El aviso llegó al servicio de emergencias 112 Andalucía alrededor de las 5.40 horas del 30 de julio. Hasta el lugar se desplazaron efectivos sanitarios del 061, bomberos de Benalmádena, Mijas y Fuengirola, además de agentes de Policía Nacional y Policía Local.

Los bomberos encontraron un escenario complejo: el fuego afectaba a varias viviendas del edificio y el humo había invadido diferentes zonas del inmueble. Aunque lograron rescatar a la madre con vida, no pudieron evitar el fallecimiento de los dos menores.

El incendio obligó a desalojar dos plantas del edificio y afectó a cuatro viviendas. Durante la intervención, un bombero resultó herido y varios agentes y efectivos de extinción tuvieron que recibir atención por inhalación de humo.

Una de las principales incógnitas tras el incendio era conocer dónde se había iniciado el fuego. Ahora, el informe de la Policía Científica determina que el punto inicial estaría relacionado con un fallo eléctrico, descartando que el fuego comenzara en la vivienda donde se encontraban las víctimas.