Cobraban por devolver lo que ellos mismos habían desmantelado. Un expiloto y un mecánico en activo han sido detenidos por la Guardia Civil tras arrancar las cuatro pantallas de navegación de un helicóptero Superpuma del Plan Infoca —valoradas en 1,2 millones de euros— y exigir dinero en metálico a la empresa propietaria a cambio de su devolución.
El sabotaje se produjo en 2024, cuando la aeronave del INFOCA, destinada a la extinción de incendios forestales en Andalucía, amaneció con el cuadro de mandos arrancado de cuajo.
Poco después de la desaparición del equipo, la compañía armadora comenzó a recibir mensajes con una extorsión clara: o pagaban una suma en efectivo o no volverían a ver el material.
Las cantidades exigidas por los chantajistas eran muy inferiores al valor real de mercado de esta tecnología aeronáutica de alta precisión.
Las pesquisas, dirigidas por el Área de Patrimonio de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga tras la denuncia de la empresa, lograron rastrear el origen de las comunicaciones.
Los agentes vincularon directamente los mensajes con el expiloto del sector y el mecánico, e identificaron posteriormente a un tercer implicado que colaboraba en el chantaje y custodiaba el botín.
En el marco de la operación 'Heliplay', los agentes practicaron varios registros en inmuebles de Málaga y Córdoba, donde se incautaron de material informático, teléfonos móviles y las tarjetas SIM empleadas para ejecutar las exigencias económicas.
El operativo culminó en la localidad cordobesa de Adamuz, donde la Guardia Civil localizó las cuatro pantallas intactas y procedió a la detención del tercer sospechoso que las mantenía ocultas. Todos los arrestados han quedado a disposición judicial.
