Por fuera era un pequeño utilitario que circulaba por la Costa del Sol sin llamar la atención. Bajo un doble fondo mecanizado escondía un fusil de asalto, 4 pistolas, un revólver y numerosos cartuchos.
Era el armero móvil de una organización criminal de origen francés que asaltaba a otras bandas de narcotraficantes para quedarse con su droga.
El grupo del inspector Chito, de la UDYCO Costa del Sol, necesitó 12 meses de investigación para desmontarla. La Operación Kuni terminó con 9 detenidos, todos en prisión provisional, y con un arsenal de guerra fuera de circulación.
Esa operación le ha valido este martes la medalla roja, que ha recibido en el acto de los Santos Ángeles Custodios, patrón de la Policía Nacional, celebrado en Málaga.
Chito lleva 28 años en el cuerpo y reconoce que es "uno de los días más especiales que vivo en la Policía". Lo que más le ha emocionado, cuenta, es "ver la mirada de orgullo de mi familia".
Armas incautadas.
Vuelcos a punta de fusil
La banda tenía su centro de operaciones en una vivienda de una urbanización tranquila de Estepona. Allí acumulaba armas de guerra y grandes cantidades de hachís para preparar sus vuelcos, los asaltos a otras organizaciones de narcotraficantes para robarles la mercancía.
Explica el inspector que el grupo se dedicaba "fundamentalmente a atacar a organizaciones contrarias mediante armas de fuego, armas de guerra en concreto, para sustraerles grandes cantidades de droga". Su radio de acción no se limitaba a Málaga. Actuaba también en Cádiz, Sevilla y Madrid.
Para moverse sin dejar rastro, sus miembros duplicaban matrículas y usaban coches robados o vehículos registrados a nombre de personas ajenas a la trama. Los investigadores la describen como una organización versátil y extremadamente peligrosa, dedicada tanto al tráfico de drogas como a la violencia armada.
La operación, desarrollada en varias fases, culminó con 11 registros en Marbella, Estepona y El Saucejo (Sevilla). Los agentes intervinieron 14 armas de fuego, entre ellas 3 fusiles de asalto con abundante munición, y 600 kilos de hachís en la vivienda de Estepona. En total se incautaron 2.515 kilos de hachís, 120.000 euros en efectivo y 27 vehículos.
Domingos lejos de casa
Detrás de esas cifras hubo, en palabras del inspector, "una investigación de prácticamente un año", con meses en los que "van pasando muchas cosas". Recuerda lo que eso supone en lo personal, con "muchos sinsabores, muchos domingos en los que no estamos en casa".
Del resto de su trabajo habla con cautela. Advierte que no puede revelar detalles y describe sus investigaciones como "muy, muy complejas", apoyadas con frecuencia en la cooperación policial internacional y dirigidas contra organizaciones "muy poderosas" y "muy peligrosas".
Insiste en repartir el mérito. Se define como "la punta de lanza" y señala al equipo que dirige como "los responsables del éxito de que esas investigaciones lleguen a buen fin". Durante la entrevista, muchos de ellos sonríen a unos metros de distancia mientras le toman fotografías.
Cuando el crimen organizado ataca la vida
En sus 15 años en la sección de Crimen Organizado de la UDYCO Costa del Sol ha trabajado en operaciones "de todo tipo, con objetivos de todas las nacionalidades". Y reconoce que percibe un cambio importante en los últimos tiempos. El nivel de violencia "va creciendo" y se nota "sobre todo en los últimos 5 o 6 años".
Su grupo está especializado en el crimen organizado de carácter violento. Según su compañero Daniel Pascual, también condecorado con la otra cruz roja en el acto, es el equipo que investiga los asesinatos ligados a estas redes en la Costa del Sol.
Ambos grupos trabajaron juntos en la Operación Benicio, que en marzo frustró el encargo de 3 sicarios llegados desde Suecia a Marbella. Son un gran tándem.
El inspector traza una línea clara. Sostiene que "las organizaciones pueden traficar con drogas, pueden blanquear dinero, pero en el momento que cometen ataques contra la vida es cuando se despiertan todas las alarmas". "Esto es la mayor expresión del crimen organizado", manifiesta.
Una costa "amable" también para las mafias
Admite que la implantación de estas redes en la Costa es "una realidad", sin que eso signifique que sea el principal problema de la zona. Explica que la Costa del Sol "es un sitio amable para todos los turistas, pero también para que este tipo de gente se instale".
Valora el refuerzo del Plan Costa del Sol. Afirma que "a la vista está que hay mayor presencia policial en las calles" y que "todo lo que sea refuerzo de plantilla, de medios, se nota". Su objetivo, añade, es llegar también a los jefes de estas redes, "no solamente en la Costa del Sol, sino incluso fuera de nuestras fronteras".
"Parte de nuestro trabajo se basa en hacer de este lugar un poquito más amable para todo el mundo", concluye.
El crimen organizado, prioridad en el acto
El acto ha estado presidido por el subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, y el comisario principal y jefe provincial de la Policía Nacional, Roberto Rodríguez. Salas ha agradecido la dedicación de los casi 4.000 agentes del cuerpo en la provincia.
El subdelegado ha definido el crimen organizado y el narcotráfico como "uno de los principales desafíos para la seguridad en la Costa del Sol". Ha explicado que la provincia atrae turismo e inversiones y también a delincuentes vinculados a estas redes, por lo que ha defendido mantener una presión policial constante y permanente.
Salas ha destacado herramientas como el Plan Costa del Sol de la Policía Nacional y el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar. También ha tenido un recuerdo para los miembros del cuerpo que ya no están y ha enviado un abrazo a la familia del inspector jefe David Gil.
