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El Puerto de Málaga toma aire y trata de responder de manera inmediata a sus actuales necesidades de espacio logístico. Consciente de que la gran operación de suelo planificada en el sector Bacardí, donde dispondrá de unos 98.000 metros cuadrados, se atisba lejana en el tiempo, la institución acaba de poner en funcionamiento una nueva terminal de mercancías en Los Prados.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha confirmado este viernes su puesta en servicio, ganando 23.622 metros cuadrados junto a la terminal ferroviaria. El movimiento es de enorme calado, ya que permite al recinto romper las fronteras y disponer de suelo para gestionar mercancías y aliviar la presión sobre el espacio disponible.

Con este paso adelante se culmina la actuación ya avanzada por el Consejo de Administración el pasado mes de abril, cuando autorizó la propuesta para ocupar estas instalaciones, que serán gestionadas por Noatum.

El movimiento forma parte de la estrategia del Puerto para ampliar su capacidad logística en un contexto de aumento de la demanda operativa y de disponibilidad limitada de suelo.

La parcela ya ha sido acondicionada y cuenta con los equipos necesarios para la manipulación de mercancías. Dispone de acceso por carretera y cerramiento perimetral, además de una campa para automóviles y servicios de electricidad, agua e iluminación.

Almacenamiento y tratamiento de contenedores

La principal función de la nueva terminal será habilitar espacio para el almacenamiento de contenedores, así como para las operaciones de reparación y limpieza. Al trasladar estas actividades fuera del recinto portuario, el organismo pretende liberar superficie operativa en la terminal de Noatum y facilitar el desarrollo de su actividad.

La actuación responde a una de las limitaciones que condicionan el crecimiento del puerto malagueño: la necesidad de gestionar más tráficos con una superficie disponible limitada. La Autoridad Portuaria ya había vinculado la operación al incremento de la demanda logística, derivado, entre otros factores, de la situación geopolítica en Oriente Medio.

La ocupación de los terrenos de Los Prados permite, por tanto, disponer de una zona auxiliar desde la que organizar parte de las operaciones que requieren espacio, sin tener que desarrollarlas íntegramente dentro del recinto portuario.

La puesta en funcionamiento de Los Prados se enmarca también en la reorganización de los espacios portuarios ante los cambios previstos en la zona de San Andrés, donde se proyecta el futuro Auditorio de la Música de Málaga.

La liberación de suelo para este equipamiento reducirá la superficie que el Puerto puede destinar a determinadas actividades logísticas. En este escenario, contar con áreas auxiliares fuera del recinto resulta relevante para mantener capacidad operativa y reorganizar el almacenamiento y la gestión de mercancías.

La proximidad a la terminal ferroviaria de Los Prados añade interés estratégico a la operación en un momento en que el Puerto busca reforzar la conexión entre los tráficos marítimos y el transporte terrestre. La nueva superficie constituye así una pieza auxiliar para ganar flexibilidad logística, aunque su puesta en servicio no supone por sí misma la ejecución de una futura terminal ferroportuaria.