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Las claves

Los sindicatos representativos de la Policía Nacional se han unido para reclamar más efectivos y medios frente a la oleada de tiroteos que está viviendo la provincia de Málaga y el avance del crimen organizado.

Según han manifestado en un comunicado conjunto, los últimos episodios con armas de fuego registrados en Málaga ponen de manifiesto una realidad sobre la que las organizaciones sindicales llevan tiempo advirtiendo: "la violencia vinculada a determinadas organizaciones criminales ha dejado de ser un fenómeno localizado en la Costa del Sol occidental y está alcanzando también a Málaga capital".

En apenas una semana, la ciudad ha registrado dos graves sucesos con armas de fuego. El 18 de septiembre, Nacho, un joven de 20 años, fue tiroteado en Barcenillas cuando fue confundido por un sicario por tres suecos de origen somalí que sí que formaban parte de la oficina del sicariato sueca.

Días después, Ümit Yaçin, un hombre turco de 47 años, recibió varios disparos mientras cenaba en una terraza de un bar de Muelle Uno, investigándose como principal hipótesis un posible ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico, ya que es uno de los capos del narcotráfico en su país.

"No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga", han incidido desde los sindicatos, que aseguran que, durante años, la Policía Nacional ha combatido en la Costa del Sol organizaciones criminales internacionales cada vez más complejas, profesionalizadas y violentas. "Los últimos acontecimientos evidencian que sus actividades y enfrentamientos pueden alcanzar ya espacios residenciales, comerciales y turísticos de la capital", apuntan.

Así, han explicado que valoran la extensión a Málaga capital del Plan Costa del Sol y los refuerzos policiales acordados, pero que la respuesta no puede limitarse a dispositivos extraordinarios después de cada episodio grave.

Por todo ello, han realizado un escrito de peticiones y reclamaciones al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía: un incremento estructural de las plantillas de la Policía Nacional en Málaga, el refuerzo de unidades de investigación dedicadas al narcotráfico, crimen organizado, blanqueo de capitales e investigación patrimonial, más medios materiales, tecnológicos y operativos, adecuados a la peligrosidad y sofisticación de estas organizaciones, el fortalecimiento de las unidades de Seguridad Ciudadana, esenciales para la prevención y respuesta inmediata y dependencias policiales modernas, suficientes y dignas, acordes con las necesidades de una provincia como Málaga.

"El crimen organizado no es únicamente un problema policial. Cuando organizaciones criminales disponen de armas de fuego, recurren a la violencia y trasladan sus enfrentamientos a lugares frecuentados por ciudadanos ajenos a sus actividades, el problema afecta directamente al conjunto de la sociedad", han añadido como justificación.

La seguridad, señalan los sindicatos, "constituye un elemento esencial de la convivencia democrática y una condición indispensable para ejercer nuestros derechos y libertades". Combatir eficazmente el crimen organizado significa para ellos "proteger nuestras calles, nuestras familias y nuestro modo de vida en libertad".

"Málaga debe seguir siendo una provincia segura. Para conseguirlo necesitamos planificación, inversión y una respuesta policial permanente. No queremos acostumbrarnos a los tiroteos", han concluido desde JUPOL, SUP, CEP, UFP y SPP.