La plaza número 6 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Málaga, en funciones de guardia, ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para la mujer detenida por presuntamente matar a un hombre de 45 años de un disparo en la zona del costado en la localidad malagueña de Pizarra.
Según fuentes judiciales, la medida cautelar se adoptó a última hora de la tarde de este miércoles tras tomar declaración a la arrestada, quien está investigada por un delito de homicidio. Las actuaciones se encuentran bajo secreto de sumario y la instrucción del caso recaerá en la plaza número 3 de la capital.
Los hechos se produjeron el pasado lunes sobre las 14:00 horas en la calle Virgen del Mar, en la pedanía de Zalea. Tras recibir avisos por varias detonaciones, los agentes de la Guardia Civil de Pizarra acudieron al lugar y lograron interceptar a la sospechosa cuando pretendía huir en un vehículo junto a varios menores.
En la misma intervención, las fuerzas de seguridad localizaron y aseguraron el arma de fuego empleada en el homicidio por la presunta autora de los disparos, que habría llegado al pueblo hace unos años, originaria de Jaén. Fuentes cercanas al fallecido aseguran que la mujer había huido de otra localidad porque "estaba amenazada de muerte". "Al final la que ha matado ha sido ella", cuentan.
Pese a los esfuerzos por salvar la vida de la víctima, este falleció poco después en el lugar de los hechos como consecuencia del disparo recibido en el tórax. El hombre presentaba problemas de movilidad porque hacía unos meses fue atropellado en Cártama por un conflicto que no tenía que ver con esta mujer. Aunque había pasado un tiempo en la cárcel, el fallecido estaba a punto de abrir un quiosco en Pizarra.
Las primeras hipótesis de la investigación apuntan a una posible disputa económica relacionada con una deuda de dinero en un contexto presuntamente vinculado al tráfico de sustancias estupefacientes, dado que tanto la víctima como la arrestada contaban con antecedentes policiales. El fallecido le habría pedido lo que le correspondía en varias ocasiones y la mujer, se habría negado. No ha trascendido si el arma era de la mujer, para defenderse en un hipotético caso nuevo de amenaza, o del hombre, que acudió a la vivienda de esta para saldar su deuda. Lo que al parecer sí está claro es que hubo un forcejeo. La Guardia Civil mantiene abiertas las diligencias para esclarecer completamente las circunstancias del crimen.
