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Las claves

El año pasado hubo siete robos con fuerza en domicilios al día en la provincia de Málaga. Así lo señala la estadística oficial del Ministerio del Interior en su Balance de Criminalidad.

Los ladrones viven de robarle a los demás. Y para ello, en la mayoría de ocasiones, aprovechan los descuidos de los ciudadanos.

El descuido más habitual es salir de casa y cerrar la puerta únicamente con el pestillo, olvidando usar la llave. Esta acción tan común permite a los intrusos acceder utilizando técnicas muy sencillas, como es el conocido método del resbalón, indican a este diario desde la empresa especializada en seguridad Verisure.

Además, si las cerraduras son muy vulnerables, los ladrones aplican técnicas como el uso de ganzúas, el bumping o el impressioning. En viviendas unifamiliares, también aprovechan los descuidos perimetrales para acceder mediante el escalo de fachadas, balcones o vallas.

El riesgo de sufrir una intrusión aumenta un 34% durante los días festivos frente a los laborables. Los asaltos se concentran sobre todo en las últimas horas del día, con su punto más crítico los sábados entre las 19:00 y las 20:00.

Dejar la vivienda vacía durante largos periodos es el principal factor de exposición. Publicar los planes y desplazamientos en redes sociales en tiempo real es un error grave, ya que facilita a los ladrones la identificación de casas deshabitadas.

Las segundas residencias presentan un riesgo de intrusión un 19% superior al de las viviendas habituales. Sin embargo, un 20,3% de sus propietarios declara no disponer de ninguna medida de seguridad, dejándolas totalmente desprotegidas ante posibles ataques.

Los chalets y viviendas unifamiliares requieren especial cuidado. Esta tipología de inmueble presenta un riesgo de intrusión hasta dos veces y media mayor que el de los pisos y apartamentos tradicionales.

Para evitar asaltos, la principal recomendación es cerrar siempre con llave. También se aconseja simular presencia programando el encendido de luces, una medida disuasoria que actualmente solo utiliza un escaso 9,4% de los hogares españoles.

Los expertos aconsejan además instalar sistemas conectados a una Central Receptora de Alarmas. A diferencia de los dispositivos locales que solo emiten avisos, estos garantizan la activación de protocolos de respuesta inmediata ante una intrusión real.