Endesa lleva desde finales de junio interviniendo contra el fraude eléctrico masivo en el barrio malagueño de La Palma-Palmilla. Los operativos se han sucedido el 30 de junio, el 7 de julio y el 15 de julio, siempre en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El nivel de fraude detectado en esas inspecciones alcanza el 78%.
La compañía justifica las actuaciones por el riesgo que generan los enganches ilegales. Las instalaciones manipuladas, sostiene la eléctrica, suponen un alto riesgo de electrocución y de incendio al saltarse todas las protecciones normativas que deben tener las conexiones eléctricas.
La regularización de los enganches es la condición que la empresa exige para restituir el flujo.
Esa cadena de cortes ha terminado alcanzando a quienes pagan su factura cada mes. Una decena de casas de la calle Doctor Gálvez Moll, en la zona de las 503 Viviendas, ha pasado casi tres días sin suministro eléctrico en pleno julio. ¿El motivo? Un nuevo intento de 'enganche'.
Una avería que no existía
Las familias de la vía llevaban desde el fin de semana avisando de lo que creían un fallo del sistema. Según ha confirmado Endesa, lo que sus técnicos encontraron al acceder a la zona esta mañana, acompañados por la Policía Nacional, fue una manipulación de las instalaciones de la red de distribución realizada por terceros sin autorización para reconectar suministros que habían sido cortados en las intervenciones contra el fraude.
Esa manipulación, señala la compañía en un comunicado oficial, ha originado la falta de servicio de los vecinos de la zona, ajenos por completo a esa problemática. Una vez normalizada la instalación, los clientes afectados han recuperado el suministro.
El mapa de averías de la eléctrica llegó a reflejar una incidencia activa registrada el 20 de julio a las 18.45 horas que dejaba formalmente a una veintena clientes sin servicio. El vecindario de la calle afectada por terceros, sin embargo, sitúa el arranque de los cortes en la noche del sábado 18, en un goteo de llamadas al servicio de atención al cliente que solo devolvía plazos incumplidos.
Una máquina de oxígeno y una nevera vacía
Una joven malagueña residente en una de las casas de Doctor Gálvez Moll, ha relatado la situación que ha atravesado su familia durante estos días a EL ESPAÑOL de Málaga.
"En mi casa vive mi abuela, una persona de casi 90 años enganchada a una máquina de oxígeno. Al irse la luz, tuvo que venir de urgencia una empresa a traerle bombonas de oxígeno, pero eso no dura más de dos días y en la casa hace muchísimo calor ahora mismo", ha contado esta vecina.
La imposibilidad de refrigerar las viviendas con las temperaturas de julio agravaba el cuadro. A la afección sanitaria se ha sumado, además, el quebranto económico. "Todo lo que tenemos en la nevera y en los congeladores se ha echado a perder.Hemos estado sin comprar comida porque no se puede mantener".
El hecho de que un individuo accediera sin autorización al transformador de la red, presuntamente para volver a hacer otro enganche, provocó un apagón en las fases que aún tenían corriente y duplicó el número de viviendas afectadas, entre ellas la de la anciana dependiente de oxígeno.
"Endesa argumenta que la policía les dice que hay fraude y cultivo de marihuana, pero la realidad es que estamos pagando justos por pecadores, esto no es vida", lamentaba la vecina.
Organizaciones como FACUA y grupos políticos locales como Con Málaga han denunciado que este proceder "criminaliza a una barriada entera" y atenta contra derechos fundamentales, al dejar desamparadas a personas vulnerables y a clientes que cumplen con la ley.
Ante la negativa de la Comisaría de Policía a tramitar denuncias por no considerarlo un delito penal, varias familias elevaron sus quejas al Ayuntamiento y se personaron en los juzgados de guardia. Algunos jueces habrían requerido, siempre según el relato del vecindario, la restitución urgente de un servicio que en pleno verano resulta vital para personas como la abuela de esta vecina malagueña.
Qué hacer si vuelve a ocurrir
La Junta Municipal de Distrito 5 Palma-Palmilla del Ayuntamiento de Málaga ha difundido una serie de recomendaciones para los vecinos que se vean en una situación similar. La primera pasa por el teléfono de atención al cliente de E-distribución, el 900 878 119, que es la vía habilitada para comunicar la falta de suministro.
El distrito recuerda además que los alimentos refrigerados o congelados que se estropeen por un corte de luz son reclamables. Basta con guardar los tickets de compra de esos productos y presentar su importe a la compañía eléctrica.
La advertencia más importante afecta a las personas electrodependientes. En las viviendas donde alguien necesita la electricidad para sobrevivir o para seguir un tratamiento médico, es fundamental comunicarlo a la compañía antes de que se produzca cualquier incidencia, nunca después.
Ese aviso previo permite agilizar la restitución del servicio o buscar medidas alternativas. Endesa podrá solicitar al titular del contrato la documentación que acredite esa situación.
