La Universidad de Málaga ha dado el primer paso hacia su objetivo de convertirse en un campus energéticamente autosuficiente con la puesta en marcha de la nueva instalación de autogeneración solar del Aulario Severo Ochoa.
Se trata de la primera actuación del plan integral de autosuficiencia energética de la institución, un ambicioso proyecto que aspira a situarla como la primera universidad europea y la segunda del mundo capaz de producir toda la energía que consume mediante fuentes solares y sistemas de almacenamiento, según aseguran.
La instalación, que ya se encuentra operativa, permite cubrir el 100% de la demanda eléctrica del edificio gracias a la combinación de medidas de ahorro energético y la producción fotovoltaica instalada en su cubierta. El objetivo es que el modelo implantado en el Severo Ochoa se extienda progresivamente al resto de las infraestructuras universitarias durante los próximos años.
El proyecto ha sido presentado este lunes en el propio aulario por el Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad de la UMA, que ha detallado las actuaciones ya desarrolladas y las previstas dentro de esta hoja de ruta hacia la descarbonización del campus.
Durante la visita, los responsables han explicado que las medidas de eficiencia energética implantadas han permitido reducir el consumo del edificio en un 60%, mientras que el 40% restante se cubre con la energía producida por la instalación fotovoltaica.
Entre las actuaciones llevadas a cabo destacan la instalación de sensores de movimiento en las aulas, que regulan automáticamente tanto la iluminación como la climatización, así como la sustitución de toda la luminaria por tecnología LED.
El vicerrector Salvador Merino ha estado acompañado en la presentación por el director del Instituto Andaluz de Domótica y Eficiencia Energética de la UMA, Francisco Guzmán; Gema Serrano, en representación de Adobe Verde, y Víctor Bellido, de Solar Lighting SL, empresa malagueña especializada en energías renovables encargada del desarrollo del plan energético de la universidad.
Los responsables del proyecto han coincidido en destacar el alcance de una iniciativa que permitirá a la institución generar más energía de la que consume. Según las previsiones, la producción anual superará los 28 gigavatios-hora, frente a una demanda estimada de unos 25 gigavatios-hora.
Para ello, el plan contempla la implantación de un sistema fotovoltaico y de almacenamiento energético que permitirá cubrir el 100% de la demanda eléctrica del campus en régimen de autoconsumo compartido.
La estrategia incluye la instalación de 21.000 paneles solares en las cubiertas de los edificios universitarios y la incorporación de baterías que garanticen el suministro durante las horas nocturnas.
La iniciativa cuenta además con un importante componente social y formativo a través del programa S5 Biodiversa UMA, impulsado por la universidad junto al Instituto Andaluz de Domótica, la ONG Prodiversa y la empresa de inserción sociolaboral Adobe Verde.
El proyecto dispone de un presupuesto de 1.140.389,70 euros, de los que cerca de 970.000 euros proceden de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Gracias a esta financiación, 80 personas desempleadas han recibido formación especializada en domótica, eficiencia energética y mantenimiento de instalaciones públicas para facilitar su incorporación al mercado laboral.
