Málaga atraviesa uno de los momentos de mayor tensión residencial de las últimas décadas. La escalada continuada de los precios, la presión de la demanda y la dificultad creciente de numerosos hogares para acceder a una vivienda han convertido la vivienda asequible en una de las principales preocupaciones económicas y sociales de la provincia.
En este contexto, los datos de actividad promotora revelan una realidad que mantiene abierto el debate: la nueva vivienda protegida sigue teniendo un peso muy reducido dentro de la oferta que llega al mercado privado.
Los datos del Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga —que recogen los proyectos visados por los profesionales y reflejan fundamentalmente la actividad promotora privada— muestran que durante el primer semestre de 2026 se proyectaron 5.558 viviendas en la provincia, pero solo 165 correspondían a VPO, apenas el 3% del total.
La fotografía del segundo trimestre es todavía más limitada: de las 2.363 viviendas visadas entre abril y junio, únicamente 25 eran protegidas.
La situación no responde únicamente a un dato puntual. Desde 2021 hasta junio de 2026, la provincia ha terminado 34.126 viviendas, de las que 1.022 han sido protegidas y 33.104 libres. La VPO representa así alrededor del 3% del total de viviendas finalizadas durante este periodo.
Una realidad estadística que provoca la alarma del Colegio de Arquitectos. Su decana, Susana Gómez de Lara, valora el incremento de las viviendas protegidas finalizadas en estos últimos meses, si bien subraya que "sigue siendo más que insuficiente para responder a la demanda existente".
"El acceso a una vivienda digna y asequible se ha convertido en uno de los principales desafíos de nuestra sociedad, exigiendo nuevas fórmulas de colaboración entre las Administraciones y el sector privado para dar respuesta a las necesidades actuales y futuras", añade.
A su juicio, los números confirman que Málaga no está "ante una situación coyuntural, sino ante un problema estructural que no se resolverá con medidas aisladas, sino con soluciones técnicas y de largo recorrido".
Datos
En 2025 se visaron 8.213 viviendas, de las que solo 335 eran VPO (un 4%). En el primer semestre de 2026, la proporción vuelve a situarse en niveles similares, con 165 viviendas protegidas frente a 5.393 libres.
Unos valores ciertamente reducidos que llegan después de que las Administraciones hayan tratado de hacer más atractiva la promoción privada de vivienda protegida. Entre las medidas adoptadas se encuentra la actualización al alza de los módulos de venta de la VPO, con el objetivo de mejorar la viabilidad económica de estas promociones para los promotores y facilitar que más proyectos salgan adelante.
La subida permitió elevar los precios máximos de venta de determinadas modalidades de vivienda protegida y ampliar el perfil de potenciales compradores.
Sin embargo, los visados del Colegio de Arquitectos apuntan a que esa mejora de las condiciones todavía no se ha traducido en un volumen suficiente de nuevos proyectos privados.
Bien es cierto, que la estadística actual no recoge algunas de las apuestas que buscan aumentar la oferta asequible, al menos en Málaga capital. Hay que recordar que en los últimos años, el Consistorio ha tratado de movilizar suelo público para que promotores privados desarrollen VPO en grandes sectores como Universidad, Distrito Zeta o Cortijo Merino.
El sector Universidad es el más claro, con el desarrollo ya de más de 500 viviendas por parte de Lagoom Living, sociedad privada a la que se adjudicó la concesión de los terrenos para ejecutar vivienda en alquiler a precio acotado.
Una línea de colaboración público-privada parecida se ha seguido en Distrito Zeta y Cortijo Merino, donde el Consistorio vendió parcelas para que sean desarrolladas por privados.
Más a largo plazo hay que esperar el proyecto del Gobierno de España en los terrenos de Buenavista, donde se dibujan 1.362 viviendas. Casa 47 ya trabaja en la adjudicación de los trabajos de urbanización, tasados de inicio en 34 millones de euros.
