La Junta de Andalucía ha elevado este jueves el tono contra el Gobierno central por la falta de infraestructuras eléctricas en la provincia de Málaga, un déficit que, según denuncia la Administración autonómica, ya está provocando la pérdida de inversiones multimillonarias, bloqueando miles de viviendas y frenando el crecimiento económico del territorio
La delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, ha reclamado al Ejecutivo estatal una actuación "urgente" para reforzar la red eléctrica y energética de la provincia y evitar que Málaga "siga perdiendo proyectos y oportunidades de crecimiento".
Las declaraciones llegan apenas unas horas después de conocerse que Diamond Foundry, empresa especializada en diamantes sintéticos para chips, ha descartado instalar en Málaga una inversión valorada en unos 1.000 millones de euros debido a la imposibilidad de garantizar el suministro energético necesario para la planta.
"Málaga no puede continuar penalizada por la ausencia de infraestructuras eléctricas acordes a su crecimiento económico y poblacional", ha afirmado Navarro, quien ha recordado que la Junta remitió hace dos años al Ministerio la propuesta de planificación energética para Andalucía.
Según ha explicado, el Gobierno central no publicó un primer borrador hasta octubre del pasado año, documento sobre el que la Administración andaluza presentó alegaciones para intentar reservar potencia eléctrica a determinados proyectos estratégicos.
"Es un golpe muy duro para las aspiraciones industriales y tecnológicas de nuestra provincia", ha señalado la delegada, quien considera que la decisión de Diamond Foundry "evidencia el grave déficit energético que arrastra Málaga desde hace años y que el Gobierno de España se empeña en no resolver".
En este sentido, ha advertido de que la falta de inversiones en redes de transporte y suministro eléctrico está frenando proyectos estratégicos, "ahuyentando inversiones internacionales y poniendo en riesgo miles de empleos de alto valor añadido".
Navarro ha insistido en que el problema trasciende el ámbito industrial y empresarial y afecta ya directamente al desarrollo urbanístico y residencial de numerosos municipios malagueños.
De acuerdo con los datos manejados por la Junta, actualmente existen más de 25.000 viviendas bloqueadas en la provincia por la falta de potencia eléctrica suficiente y por la incapacidad de atender nuevas demandas energéticas.
“Estamos viendo cómo municipios enteros encuentran enormes dificultades para desarrollar suelo residencial, empresarial o turístico por un problema estructural que depende directamente de las inversiones y decisiones del Gobierno central”, ha denunciado.
"Estrangular el crecimiento"
En términos similares se ha pronunciado también el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, quien ha asegurado que la saturación de la red eléctrica “ya comienza a estrangular el crecimiento de la provincia”.
Salado ha considerado que la pérdida de la inversión de Diamond Foundry supone "otro mazazo" para Málaga y ha vinculado directamente esta situación con la falta de infraestructuras estratégicas.
El presidente provincial ha relacionado el déficit energético con otros grandes problemas estructurales que afectan actualmente a Málaga, como la vivienda, la movilidad o las infraestructuras hídricas.
“La falta de infraestructuras para abastecer a la provincia de la energía eléctrica necesaria es un gravísimo problema que se une a la falta de vivienda, de infraestructuras hídricas y de movilidad", ha afirmado.
