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Las claves

Indignados. Esa es la palabra con la que se definen las víctimas de la estafa de la agencia de viajes Florín, que operaba en Málaga. Florinda, su propietaria, estafó más de 170.000 euros a malagueños que habían confiado en ella y su empresa sus sueños vacacionales. Lo que no se imaginaban es que estaban siendo víctimas de una estafadora que, a su vez, estaba siendo estafada.

Fuentes cercanas al caso han explicado que Florinda, la gerente de la agencia, quien había echado el cierre al negocio familiar de manera sorpresiva, tras años de buena reputación en el sector, desvió el dinero de sus clientes en beneficio de una red criminal recientemente desarticulada, al caer en la trampa de un falso romance virtual, en el que trató de favorecer a un militar en apuros económicos y destinado en Líbano.

Dicho de otra forma, la mujer cayó en la trampa del falso amor y cayó rendida a los pies de un falso militar al que acabó entregando prácticamente la totalidad del dinero estafado. La principal sospechosa, que ingresó en prisión provisional por estos hechos, por tanto, pasó a convertirse en parte connivente en el fraude.

República Dominicana, en sueños

El ingreso en prisión provisional de la propietaria de la agencia Viajes Florín, decretado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía tras la decisión del Juzgado de Instrucción número 11 de Málaga, no ha traído alivio a Enrique Gómez, que ha visto cómo la misma hablaba en televisión desde su casa esta misma mañana . Al contrario. Ahora que ha trascendido que la empresaria también habría sido víctima de otra red criminal, asegura sentirse aún más indignado. “Encima va dando pena por las televisiones y va a parecer ella la víctima de todo”, lamenta. Para él, el daño ya está hecho y el dinero, perdido.

Enrique y su pareja, Raquel, habían contratado su luna de miel a República Dominicana por 3.650 euros, aunque solo llegaron a entregar 650. Dentro del desastre, reconoce que ha tenido suerte. “Lo celebro, porque hay afectados que han perdido 3.000 o 4.000 euros”, explica. La investigación judicial cifra el montante global presuntamente estafado en más de 170.000 euros. Pero en su caso, insiste, no es solo una cuestión económica.

Lo que más le duele es la sensación de engaño y la forma en que, según relata, se jugó con la ilusión de decenas de familias. Él era cliente habitual de la agencia, llevaba años confiando en ella y este iba a ser su cuarto viaje contratado con la empresa. “Ya no es el dinero, es la ilusión. Eso no te lo devuelve nadie”, repite.

Enrique ha asumido que recuperar sus 650 euros es prácticamente imposible. Aun así, espera que la justicia actúe por el conjunto de los afectados. No contempla embarcarse en un proceso judicial individual que pueda costarle más dinero del que perdió, pero sí desea que el procedimiento abierto esclarezca los hechos y depure responsabilidades. “Que se haga justicia por todos”, reclama. Porque, insiste, más allá de las cifras, lo que considera imperdonable es haber jugado con los sueños de tantas personas.

La red

Los hechos han llevado a la desarticulación de una organización criminal que estafó a su vez a Florinda y que ha culminado con 11 detenidos por su presunta participación en delitos de estafa y blanqueo de capitales, en distintas provincias del país: Málaga (5), Sevilla (1), Valladolid (1), Lleida (2) y Barcelona (2).

También se practicaron siete registros: Málaga (1), Lérida (3), Barcelona (1), Valladolid (1) y Sevilla (1). Fruto de las diligencias realizadas se han intervenido 28.730 euros en efectivo y 8.725 dólares en criptoactivos, y se ha procedido al bloqueo preventivo de 10 inmuebles valorados en unos 600.000 euros y tres vehículos a motor.

Se da la circunstancia de que la detenida en Lérida es una mujer afincada en Guissona que recibía aproximadamente el 80 por ciento de los fondos. Desde esa cuenta el dinero se enviaba a plataformas de criptomonedas y a una empresa de informática de la localidad ilerdense. Antes de integrarse en la red criminal desmantelada para la que trabajaba a comisión como 'mula' bancaria, previamente había sido también víctima de un romance amoroso.

La operación Florazo, efectuada por agentes del grupo de Investigaciones Patrimoniales y Localización de Activos -IPLA- de la Comisaría Provincial de Málaga, supuso continuar las primeras diligencias de la Comisaría de Distrito Norte, al recibirse la denuncia de 55 afectados por el cierre de la agencia de viajes malagueña, cuyos responsables no habían llegado a gestionar los viajes encargados por los clientes, pero sí habían tomado el dinero por adelantado, transfiriendo los fondos a cuentas del entramado.