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Las claves

Los poco más de 1.400 vecinos del pequeño pueblo de Benaoján, incrustado en la Serranía de Ronda, están recibiendo garrafas para el consumo ante la imposibilidad de beber el agua del municipio, declarada no potable debido a la enorme turbidez que presenta.

Así lo ha dado a conocer el Ayuntamiento de la localidad, que relaciona este problema con las lluvias caídas en las últimas jornadas.

En concreto, fue el pasado jueves cuando el alcalde, Guillermo Becerra, dio cuenta de que el agua no era potable.

"A causa de las lluvias que se están produciendo durante estos días y una vez se ha analizado la turbidez del agua del abastecimiento público que las hace no potable, se comunica a los vecinos que no hagan uso del agua de abastecimiento público a no ser para limpieza y aseo personal hasta nueva orden", rezaba el anuncio oficial suscrito por el regidor.

Desde ese mismo día, y según la información difundida en las redes sociales oficiales del Ayuntamiento de Benaoján, Protección Civil está repartiendo garrafas de agua entre los vecinos en las zonas de Puerto, del bar El Tajillo y de plaza San Marcos.

En este mismo municipio, el puente de la Estación está vallado y señalizado para no pasar.

El Consistorio recuerda que esta infraestructura todavía se encuentra en obras y que, ante la situación de lluvias y alertas que se están produciendo estos días, no se aconseja acercarse a los ríos.