Málaga

Agentes pertenecientes al Seprona de la Guardia Civil de Málaga han intervenido durante el mes de agosto un total de 28 perros que se encontraban en un lamentable estado y careciendo de un mínimo de condiciones higiénico-sanitarias.

En la primera inspección realizada en el municipio malagueño de Casarabonela, los agentes del Seprona actuaron judicialmente contra dos personas en calidad de investigadas por la supuesta comisión de un delito de abandono animal ya que, en las instalaciones de su propiedad convivían 16 perros entre sus propias heces y orines y cuyas condiciones eran incompatibles con el bienestar animal ya que no tenían luz, agua ni comida.

Todos los animales carecían de cartillas sanitarias y once de ellos de microchips. A los perros no se les había suministrado los tratamientos veterinarios obligatorios, además presentaban numerosos parásitos externos, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

En otra de las inspecciones realizada en la localidad malagueña de Casabermeja los agentes intervinieron dos perros que vivían en dos habitáculos, haciéndolo en pésimas condiciones sanitarias e infectados de pulgas y garrapatas, las cuales se podían ver desde varios metros de distancia. Así, al igual que los anteriores, los animales carecían del tratamiento sanitario obligatorio.

Por otro lado, en la tercera y última actuación, los guardias civiles del Seprona fueron a una parcela ubicada en el término municipal de Mollina que desprendía un fuerte olor a putrefacción. En concreto, lo desprendía un galgo muerto en avanzado estado de descomposición que convivía con otros tres perros que carecían de cartillas sanitarias, microchips y vacunas y rodeados de excrementos.

Los perros presentaban signos evidentes de las condiciones deplorables en las que vivían, muy lejos de las condiciones mínimas de higiene y seguridad que un animal necesita.

En otra nave propiedad de la misma persona, los agentes encontraron otros siete perros que también carecían de cartillas sanitarias, cuatro de ellos no tenían chips y no se podía certificar su vacunación y su seguimiento sanitario.

Cuando los guardias civiles realizaron gestiones para identificar debidamente a los animales, confirmaron que dos de ellos habían sido sustraídos en la provincia de Málaga, por lo que además de los correspondientes actas/denuncias formuladas por las condiciones que presentaban los perros, también instruyeron diligencias por la supuesta comisión de un delito robo y apropiación indebida.

En total el Seprona ha imputado a cuatro personas y ha detenido a una por la supuesta comisión de los delitos de abandono animal, maltrato animal, robo y apropiación indebida. Además han levantado 22 actas/denuncias por infracciones administrativas. Los perros intervenidos fueron trasladados a centros de acogida de animales de la provincia.

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