Málaga

El grado de preocupación del que empiezan a hacer gala los responsables de la Junta de Andalucía ante la expansión de la Covid en la provincia de Málaga es máximo. El crecimiento en el número de contagios que se viene acumulando en las últimas semanas está haciendo que haya voces autorizadas que claman contra la adopción de medidas más restrictivas.

Claro, ejemplo es el delegado de Salud en la provincia de Málaga, Carlos Bautista, quien en declaraciones a EL ESPAÑOL de Málaga ha afirmado: "Mañana pondría la mascarilla obligatoria en todos los sitios y el toque de queda".

A su juicio, estas dos son las actuaciones que permitirían poner coto al crecimiento de positivos y hospitalizaciones, en su mayoría protagonizadas por jóvenes. "Hay gente joven que está muy malita", dice, recordando la presencia en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de personas de 18, 20, 22 años.

"No nos contagiamos en los restaurantes; cuando cerramos la restauración hay gente que sigue de fiesta y se va a lugares donde no hay control; es ahí donde se contagian", ha explicado.

"No voy a demonizar los botellones, pero es la realidad; se contagia la gente joven, que al final reinfecta a gente que estaba vacunada", ha precisado. En este proceso de transmisión el virus es "cada vez más agresivo". "Los que están vacunados creen que están inmunizados de por vida, pero ninguna vacuna cubre nada al 100%", ha advertido.

"Hemos tenido a la población joven muy bien cuidada por sus docentes, en los colegios, estaban más o menos recluidos; ahora están en las calles y sin la mascarilla obligatoria"

Carlos Bautista, delegado de Salud en Málaga

En su explicación sobre los motivos del aumento de casos en la provincia, Bautista ha hablado del movimiento de los jóvenes y la llegada de turistas y visitantes. "La gente no se va a Linares, viene a Málaga, a la costa", ha dicho.

"Hemos tenido a la población joven muy bien cuidada por sus docentes, en los colegios, estaban más o menos recluidos, con sus mascarillas, pero al llegar el final del curso ahora están en las calles", ha señalado. A este fenómeno suma la decisión del Gobierno de eliminar la obligatoriedad de la mascarilla. Todo ello genera una situación que califica de "explosiva".

Sea como fuere, el propio delegado andaluz admite la incapacidad legal y jurídica que tiene en este momento el Gobierno regional para endurecer las medidas, recordando la posición clave que tienen los tribunales a la hora de autorizar cierres perimetrales en determinadas localidades. "No podemos cerrar los municipios", ha insistido.

Noticias relacionadas