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La Comunidad de Madrid se sitúa entre las cinco regiones que mejor remuneran a los docentes con más antigüedad, con salarios brutos anuales de 48.221 euros para los maestros, 53.551 euros para los profesores de Secundaria y 56.417 euros para los catedráticos con 18 años de experiencia.

Sin embargo, la situación cambia para quienes comienzan su carrera profesional: Madrid cae al puesto 13 de 19 territorios en el caso de los maestros y al 11 en Secundaria, Formación Profesional y catedráticos.

Así lo recoge el informe comparativo de las retribuciones docentes elaborado por la Federación de Educación de CCOO de Madrid, que analiza los sueldos del profesorado en las distintas comunidades autónomas y cuestiona que las cantidades nominales reflejen la capacidad económica real de los trabajadores.

El sindicato sitúa el coste de la vivienda y el nivel de gasto de los hogares madrileños en el centro del debate sobre las condiciones laborales del sector, en plena convocatoria de una huelga indefinida en la educación pública no universitaria.

El País Vasco encabeza las retribuciones de los docentes que comienzan su carrera en prácticamente todos los cuerpos analizados. Un maestro sin antigüedad cobra allí 40.256 euros brutos anuales, frente a los 35.379 euros de Madrid. La diferencia es de casi 4.900 euros al año. Cantabria ocupa el segundo puesto, con 38.464 euros, seguida de Castilla-La Mancha, con 37.137 euros.

En Secundaria, las distancias son mayores. Un profesor que empieza a trabajar en el País Vasco percibe 46.278 euros brutos anuales, frente a los 39.745 euros de Madrid. Cantabria, con 42.699 euros, y Navarra, con 42.210, completan los primeros puestos.

La Comunidad de Madrid queda en undécimo lugar, por detrás también de regiones como Castilla-La Mancha, Murcia, Andalucía y Galicia.

La clasificación es similar para el profesorado técnico de Formación Profesional. Los salarios de entrada alcanzan los 45.956 euros en el País Vasco y los 40.484 en Cantabria, mientras que Madrid ofrece 37.530 euros anuales. La región ocupa el puesto 11 de los 19 territorios comparados.

Entre los catedráticos, el sueldo de entrada en Madrid es de 42.610 euros. El País Vasco vuelve a encabezar la tabla, con 51.517 euros, seguido de Cantabria, con 45.737 euros. Madrid se sitúa en el undécimo puesto, por detrás de comunidades como Murcia, Castilla-La Mancha, Navarra y La Rioja.

La posición madrileña mejora al aumentar la antigüedad. Con tres sexenios, equivalentes a 18 años de experiencia, los maestros de la región cobran 48.221 euros brutos anuales, el quinto salario más alto de la comparativa.

En Secundaria, los 53.551 euros también sitúan a Madrid en quinta posición, mientras que los profesores técnicos de FP alcanzan los 50.371 euros, el cuarto sueldo más elevado. Los catedráticos, con 56.417 euros, vuelven a ocupar el quinto puesto.

En estas categorías, el País Vasco y Cantabria mantienen posiciones destacadas, aunque el orden varía según el cuerpo docente. En Secundaria, por ejemplo, el País Vasco alcanza los 55.100 euros para los profesores con tres sexenios, mientras que Cantabria llega a 54.741 euros.

El coste de vida

Para CCOO, las cifras salariales no bastan para medir las condiciones económicas del profesorado madrileño. El informe recuerda que Madrid presenta un coste de vida en torno a un 20% superior al de otras ciudades españolas, según los datos recogidos por el Banco de España.

Además, el gasto medio anual por persona en la región alcanza los 16.124 euros, frente a los 14.066 euros de la media nacional, un 14,6% más, de acuerdo con la Encuesta de Presupuestos Familiares de 2025 del INE.

El sindicato aplica esa diferencia de precios a las retribuciones de entrada para calcular cuánto poder adquisitivo pierde el profesorado madrileño frente al de otras regiones. En el caso de un maestro sin antigüedad, el salario bruto anual de Madrid es un 12,1% inferior al del País Vasco. Al ajustar la comparación con el escenario de un coste de vida un 20% superior, la desventaja alcanza el 26,8%.

La diferencia es todavía mayor en Secundaria. Un profesor madrileño que comienza su carrera cobra un 14,1% menos que uno del País Vasco. Al aplicar el ajuste por coste de vida utilizado en el estudio, la brecha asciende al 28,4%. Entre los catedráticos sin antigüedad, la diferencia ajustada llega al 31,1%.

CCOO defiende que este escenario dificulta atraer y mantener docentes en la región, especialmente en un mercado inmobiliario que encarece el acceso a la vivienda. Por eso, el conflicto laboral abierto en la educación pública madrileña no se limita a la mejora de los salarios.

La organización sindical plantea seis grandes reivindicaciones, entre ellas la revisión de las condiciones laborales, la reducción de las ratios en las aulas, el refuerzo de los recursos humanos y una mejor atención a la diversidad. También reclama medidas que permitan al profesorado vivir en la comunidad en la que trabaja.

El sindicato sostiene que la discusión no debe centrarse únicamente en la posición que ocupa Madrid en las tablas salariales, sino en si las retribuciones y las condiciones de trabajo permiten atraer y retener profesionales y garantizar la calidad de la enseñanza pública.