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La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) ha comunicado el rechazo de los colectivos vecinales de Carabanchel al 'mini Movistar Arena' que plantea hacer la Comunidad de Madrid en los terrenos del antiguo campo de fútbol Puerta Bonita.

Este nuevo recinto se trata de un pabellón para conciertos con un aforo de entre 5.000 y 7.000 espectadores. Ante esta propuesta, la Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel ha mostrado su "rechazo frontal" al proyecto, al que ha calificado como "eventódromo".

Los principales motivos por los que los vecinos del barrio consideran el nuevo pabellón como "innecesario" son la "carencia de equipos deportivos y de piscina pública, en un contexto de olas de calor continuadas en verano", en una zona con más de 150.000 habitantes.

"Además Carabanchel ya tiene un espacio para conciertos, el Palacio de Vistalegre, que se encuentra a poco más de 600 metros del campo de fútbol, con un aforo para 10.000 espectadores, al que hay que añadir una sala para algo más de mil", han argumentado.

Los vecinos aseguran que este proyecto no estaría demandado por ellos, añadiendo que lo único que aportaría sería ruido, contaminación y dificultades de movilidad para una zona con mucha densidad de población y masificación de los recursos actuales.

La Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel realizó una consulta popular acerca del uso de establecimientos abandonados del entorno de la plaza de Oporto, en la que participaron unas 2.500 personas.

El 69% de los participantes eligió la construcción de un polideportivo de gestión pública con piscina en los terrenos del campo de fútbol de Puerta Bonita, lugar donde se quiere edificar el proyecto.

"El nuevo auditorio responde a un fin puramente mercantil, olvidando tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid las necesidades de servicios públicos reclamadas desde hace años por distintas asociaciones de la sociedad civil de Carabanchel", ha asegurado la Coordinadora.

Las organizaciones vecinales han amenazado con, en caso de seguir con un proyecto que nace "de espaldas a la ciudadanía", comenzar movilizaciones en el barrio como protesta.