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Las claves

Cuando llegó el equipo directivo actual al IES Gerardo Diego, instituto público del municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, lo primero que pensaron fue en transformarlo en un centro a donde quisieran llevar a sus hijos.

Seis años después, Jesús Álvarez, director al frente del instituto, está seguro de haberlo conseguido. Él venía de ostentar puestos de director en empresas del sector de la construcción, hasta que apostó por la educación influido por familiares que trabajaban como profesores.

Así, empezó a trabajar como profesor de tecnología de Educación Secundaria y Bachillerato. Y acabó dirigiendo el Gerardo Diego, que este año ha recibido un gran reconocimiento a nivel nacional: ganar el Premio Princesa de Girona Escuela 2025.

El jurado valoró su "búsqueda constante de la mejora a través de la participación en proyectos de alto impacto y de excelencia académica. Por ser referente ético, pedagógico y organizativo, capaz de influir en su entorno y en otros centros como motor de transformación educativa".

Y es que esos han sido los pilares de Álvarez todos estos años. "Gerardo Diego es un instituto que tiene una tradición buena, pero llegamos en un momento en que necesitaba un cambio", explica el director.

Había perdido alrededor de un 35% de su alumnado: de los 1.050 estudiantes que llegó a tener en 2014-2015 (y que tiene de nuevo a día de hoy) había pasado a menos de 700. Al mismo tiempo, el municipio contaba con una enorme oferta de colegios privados y concertados y la natalidad se había reducido a la mitad.

Frente a ese escenario, el equipo directivo decidió no competir con los centros privados intentando imitarlos, sino encontrar aquello que podía hacer diferente un instituto público. "Lo que pretendíamos es que fuese un foco de atracción educativa", explica Jesús.

La innovación

El primer paso para conseguir ese objetivo fue la innovación: con nuevos programas, una modificación de los espacios y empezar a trabajar con una metodología más competencial.

Prueba de ello son aspectos inusuales como una gran cúpula marrón en mitad del patio hecha en madera y con tapas de lavadora como ventanas por los propios alumnos de 1.º y 2.º de ESO. O también la aula maker, donde con herramientas como impresoras 3D o cortadoras digitales trabajan en todo tipo de proyectos. Por ejemplo, la realización de unas pequeñas estatuillas al estilo de los Goya con el nombre de 'Gerardos' como premios para su propio festival de cortos.

Jesús Álvarez en una de las aulas del instituto. Sara Fernández

Son iniciativas que forman parte de los numerosos programas en los que participa el centro: el Programa de Años Intermedios, el Programa Diploma del Bachillerato Internacional, su condición de centro promotor de la Actividad Física y el Deporte y el Programa de Enriquecimiento para Alumnos con Altas Capacidades, entre otros.

Sin olvidar los acuerdos con instituciones, universidades, fundaciones y empresas, que les permiten ampliar sus recursos y contar con apoyo especializado en áreas que serían más difíciles de abordar con los medios propios del centro.

Y Álvarez lo tiene claro: "He trabajado una parte de mi vida laboral en la empresa privada y sé cuál es el beneficio de una empresa privada: es económico pura y duramente. Yo busco ese beneficio social. Y no estoy diciendo que podamos dar una educación tan exclusiva como un centro privado. Estoy afirmando que podemos dar una educación mejor que la que puede dar cualquier centro privado".

Lo demuestra con números: en el último curso la nota media en la fase general de la PAU fue de 7,87 y a esto se une que "la titulación es muy alta", del 95% en todos los cursos de la ESO y del Bachillerato.

La cúpula del patio hecha por los alumnos de primero y segundo de ESO. Sara Fernández

Además, los recientes resultados del informe PISA, conocidos hace apenas una semana, han situado a la Comunidad de Madrid en primera posición nacional en dos de las tres categorías que analiza (Matemáticas y Ciencias) y en segunda en la restante (Lectura). Unos resultados que, para Álvarez, incluso se quedan cortos a la hora de reflejar el nivel de sus alumnos. "La Comunidad realiza pruebas externas en 2.º y en 4.º de la ESO, y nuestros resultados, respecto a la horquilla máxima de la región, son muy superiores. ¿Qué quiere decir esto? Que si nosotros nos hubiésemos examinado de los ámbitos de PISA individualmente, hubiéramos sacado unos resultados mucho más altos a los que ha obtenido la comunidad".

Pero para Álvarez, los buenos resultados no se explican únicamente por las notas. La otra pata de su modelo es la inclusión: conseguir que alumnos con capacidades, circunstancias y puntos de partida muy diferentes puedan avanzar dentro del mismo centro.

El instituto es, de hecho, centro de referencia para alumnos con dificultades de aprendizaje. Trabaja con grupos flexibles, metodologías activas, refuerzos y distintas formas de evaluación. "El verdadero éxito es que un alumno consiga llegar a un objetivo que nunca se había imaginado que podía conseguir".

Pone de ejemplo el caso de un exalumno: "Estuvo al borde de la muerte por una afección. Se pasó cinco o seis meses ingresado en el Hospital La Paz", recuerda Álvarez. Cuando se recuperó, no pudo entrar en el Bachillerato de Excelencia en primer año y tuvo que esperar hasta el segundo, donde lo consiguió "de forma excepcional". A día de hoy es matemático en Alemania.

Aspectos diferenciales

Uno de los aspectos que Álvarez cambiaría del modelo educativo actual a nivel regional y estatal es la autonomía de los centros. Por ejemplo, a la hora de elegir el profesorado: "Yo no quiero seleccionar a los mejores profesores, pero sí que se quedasen los que se han formado en este centro porque conocen mejor los hábitos", argumenta.

De hecho, en el Gerardo Diego ya han desarrollado medidas propias que van más allá de lo que establece la normativa regional, con la idea de solucionar problemas como la detección de las dificultades de los alumnos y tener más información sobre su evolución.

El 'aula maker'. Sara Fernández

La apuesta por adaptar las herramientas a las necesidades del centro también se refleja en la forma de evaluar: desdobles, grupos flexibles, trabajo cooperativo y distintos instrumentos de evaluación.

Ahora, uno de los retos en el que empiezan a adentrarse es en el uso de la inteligencia artificial. "No podemos estar anclados al pasado porque ya no vale, aunque sí tenemos que conocerlo y aplicarlo. Y no podemos adaptarnos al presente porque llegamos siempre tarde. Nosotros ya estamos trabajando con los alumnos en el uso de la IA, porque el 92% de nuestros alumnos en Bachillerato ya la utilizan. No podemos mirar a otro lado. La pueden utilizar sin criterio, sin ética y sin transparencia o con criterio, con ética y con transparencia. Y eso depende de nosotros", asume.

Entrada del IES Gerardo Diego. Sara Fernández

Y resume: "No queremos que sean pasajeros de la IA, queremos que sepan pilotarla".

Ahora, con el premio Princesa de Girona ya en sus vitrinas, el reto para Álvarez no es tanto seguir acumulando programas como consolidar los que ya funcionan. El centro desarrolla un Plan Lector, avanza en sus intercambios internacionales (por ejemplo, con China) y continúa con iniciativas como la feria de investigación, el festival de cortometrajes o la feria de proyectos personales.

"Además, tendremos que preparar la visita de Sus Majestades los Reyes de España, que vendrán el año que viene", añade Álvarez. Un encuentro que se enmarca en las actividades asociadas al premio, que también incorpora al Gerardo Diego a su red de escuelas reconocidas.

Red de Escuelas Princesa de Girona

Con el IES Gerardo Diego, en España ya hay ocho escuelas reconocidas con este galardón. Se trata del CEIP Andalucía de Fuengirola (premiado en 2018), las Escuelas Profesionales Sagrada Familia de Écija (2019), el CRA Mestra Clara Torres de Tui de Galicia (2020), el IES Ramón y Cajal de Zaragoza (2021), el CEIP Gumersindo Azcárate de León (2022), el Centro de Educación Especial Purísima Concepción de las Hermanas Hospitalarias de Granada (2023) y el CEIP Ramiro Soláns de Zaragoza (en 2024).