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Las claves

La Comunidad de Madrid elaborará el primer mapa regional de inmuebles en desuso o deshabitados, una herramienta con la que pretende identificar de forma precisa estas viviendas y otros activos sin uso y orientar las políticas públicas para acelerar su incorporación al mercado del alquiler.

El anuncio llega en un momento en el que Madrid capital concentra más de la mitad de las viviendas vacías contabilizadas en toda la región. Son 97.178 inmuebles de los 187.858 registrados en la Comunidad de Madrid, según los últimos datos disponibles, correspondientes a 2021 y elaborados a partir de la intensidad de uso del consumo eléctrico.

El futuro mapa permitirá a la Administración regional disponer de una fotografía más detallada de los inmuebles que permanecen deshabitados y, según explica la Comunidad, servirá para facilitar su incorporación al mercado residencial. La iniciativa se suma a otras medidas impulsadas por el Ejecutivo autonómico para aumentar la oferta de vivienda.

Entre ellas se encuentra el proyecto de Ley de Medidas Urgentes en materia de Vivienda, que contempla actuaciones para movilizar suelo, agilizar los procedimientos administrativos, reforzar la seguridad jurídica y favorecer la construcción de nuevos inmuebles.

Con esta estrategia, la Comunidad de Madrid prevé promover más de 70.000 viviendas con algún tipo de protección durante la presente legislatura y sentar las bases para el desarrollo de 280.000 viviendas en los próximos quince años, con el objetivo de aumentar la oferta residencial y facilitar el acceso a un hogar a precio asequible.

Más de la mitad

Los datos disponibles sitúan a la capital muy por delante del resto de municipios de la región. Madrid cuenta con 97.178 viviendas vacías, lo que supone el 51,7% del total regional. La segunda localidad con más inmuebles de este tipo es Rivas-Vaciamadrid, con 4.764, seguida de Alcalá de Henares, con 4.550.

Después aparecen Aranjuez, con 3.668 viviendas vacías; Getafe, con 2.883; Móstoles, con 2.579; Leganés, con 2.546; Arganda del Rey, con 2.372; Alcorcón, con 2.263; y Coslada, con 2.211. Pozuelo de Alarcón y Fuenlabrada también superan las 2.000, con 2.187 y 2.085, respectivamente.

La diferencia entre la capital y el resto de municipios es considerable. Rivas-Vaciamadrid, el segundo municipio con más viviendas vacías, registra menos de una vigésima parte de las contabilizadas en Madrid.

Los datos proceden del Censo de Población y Vivienda del INE y están recogidos por la Comunidad de Madrid en su estadística de viviendas vacías a partir del consumo eléctrico. El registro corresponde a 2021 y figura como provisional al tratarse de la última información disponible, ya que desde entonces no se ha actualizado.

Además, estas cifras no permiten determinar por sí solas si las viviendas están disponibles para incorporarse inmediatamente al mercado del alquiler, si necesitan reformas o cuál es el motivo por el que permanecen sin uso.

El consumo eléctrico permite identificar inmuebles con una intensidad de uso muy baja, pero una vivienda contabilizada como vacía no equivale automáticamente a un piso disponible para ser alquilado.

Programa para movilizar viviendas

En el ámbito municipal, el Ayuntamiento de Madrid también ha puesto en marcha medidas para intentar incorporar viviendas vacías al alquiler asequible. Es el caso del programa ReViVa, gestionado por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), que busca que los propietarios cedan temporalmente el usufructo de sus viviendas para que sean incorporadas al mercado del alquiler.

La EMVS se encarga de gestionar el alquiler y garantiza al propietario el cobro de una renta. Cuando la vivienda necesita obras, el Ayuntamiento puede adelantar hasta 45.000 euros para su rehabilitación, una cantidad que posteriormente se descuenta de la renta.

En julio de 2026, el Consistorio informó de que el programa había recuperado 219 viviendas en distintos distritos de la capital.

El futuro mapa regional pretende ampliar esta identificación al conjunto de la Comunidad y convertirse en una herramienta para orientar las actuaciones públicas sobre los inmuebles que permanecen sin uso.