D. López
Publicada
Las claves

Madrid, ay, Madrid, con su Historia, sus monumentos y, sobre todo, con sus calles. Posiblemente, parte del encanto de la capital está en perderse entre callejones, avenidas y pequeñas callejuelas. Y pensar quién viviría allí —o quién vive todavía hoy—, qué pasó en esos lugares, quiénes pisaron ese empedrado.

Pues bien, hay tres calles con un particular encanto. La primera es la calle más corta de Madrid. Durante años se había pensado que se trataba de la calle Rompelanzas, entre Preciados y Carmen. Pero no, hay una todavía más pequeña.

Se encuentra en el Madrid de los Austrias, junto a la Iglesia de San Nicolás. Ahí se encuentra la Travesía del Biombo, una diminuta calle que comunica la Plaza de San Nicolás con la calle del Biombo, que mide poco más de 14 metros. Puedes recorrerla en menos de 10 segundos.

La más estrecha está en el Madrid antiguo. Se trata de la calle del Codo, que une la Plaza del Conde de Miranda con la Plaza de la Villa y conserva ese trazado típico del urbanismo medieval.

Si pones tus brazos en cruz y eres pívot de un equipo de barrio, posiblemente llegues a rozar un lado de la calle con el otro. En esta calle las fachadas se aproximan de tal manera que parecen casi estar juntas.

Travesía del Biombo. EFE

Y por último, está la calle que atraviesa Madrid, la más larga, la calle de Alcalá. Comienza junto a la Puerta del Sol y sigue por Cibeles, por la Puerta de Alcalá, va hacia Ventas, Ciudad Lineal, San Blas, Canillejas y termina en la Autovía de Barcelona.

En total, 10 kilómetros de recorrido, lo que la hace la calle más larga de Madrid.

A partir de ahora, mirarás de otra forma estas calles. Porque Madrid está lleno de secretos, de callejuelas que merecen recorrerse hasta el final, de lugares históricos escondidos en rincones desconocidos y, sobre todo, Madrid tiene mucha historia.

Estos tres recorridos los ha desgranado un guía llamado Jesús en su cuenta de TikTok.