Galapagar, el municipio de la sierra madrileña que, en palabras de su alcaldesa, Carla Greciano, aspira a ser el pueblo "más seguro de España", vuelve a ser noticia por su nuevo incremento de seguridad.
Si hace poco Galapagar fue noticia por ser uno de los pocos municipios que reservan un 20% de sus plazas policiales para exmilitares de la Escala de Tropa y Marinería, ahora refuerza la seguridad de las calles con dos nuevos agentes de cuatro patas.
Dentro de su ambiciosa estrategia para erigirse en el municipio más seguro de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento ha presentado oficialmente su nueva Unidad Canina de la Policía Local, un servicio que se suma al equipo de agentes que patrullan un término municipal extenso, complejo y con diversas urbanizaciones alejadas del casco urbano.
La creación de esta Unidad Canina introduce una metodología dual pionera en la zona al incorporar dos perros con perfiles y adiestramientos completamente diferentes.
Por un lado, la vertiente operativa y preventiva recae en un pastor belga malinois, cuyo trabajo estará enfocado al patrullaje disuasorio y al control del consumo y la tenencia de sustancias estupefacientes en la vía pública.
Uno de los perros de la unidad canina.
Este binomio, formado por el perro y su guía, centrará su actividad en los puntos estratégicos del municipio, como áreas comerciales, parques, zonas de ocio y las inmediaciones de los centros educativos, además de participar en dispositivos especiales, controles preventivos y exhibiciones informativas.
Por otro lado, la unidad cuenta con una incorporación de carácter social altamente especializada. Se trata de un veterano Springer Spaniel que, tras una dilatada trayectoria como perro detector de drogas, pasa a una etapa de segunda actividad destinada al apoyo terapéutico, acompañamiento y soporte socioeducativo.
Por su carácter y experiencia, este agente canino participará en programas en residencias de ancianos, escuelas infantiles y centros escolares para fomentar valores como la empatía y la convivencia.
Asimismo, prestará apoyo en intervenciones dirigidas a alumnos con necesidades educativas especiales y Trastorno del Espectro Autista (TEA), coordinándose siempre con los profesionales responsables de cada institución.
Apuesta por la seguridad
Esta nueva unidad no operará de manera independiente, sino que estará plenamente integrada en la estructura organizativa de la Policía Local de Galapagar.
Sus actuaciones en el terreno se combinarán con la vigilancia aérea que realiza la Unidad de Drones o Unidad de Medios Aéreos (UMA), que recientemente demostró su efectividad al identificar a una presunta grafitera en el polideportivo municipal.
Del mismo modo, la sección canina trabajará de la mano con la figura del Agente Tutor en campañas de sensibilización escolar y mantendrá una coordinación estrecha con la Guardia Civil cuando la naturaleza de los dispositivos de seguridad así lo requiera.
La puesta en marcha de los canes forma parte de un plan integral de modernización y refuerzo de la seguridad ciudadana promovido por la corporación municipal.
Entre estas actuaciones destaca la incorporación de 15 nuevos agentes en los últimos meses para incrementar la presencia policial en las calles, así como la creación este pasado verano del Grupo Especial Nocturno BÚHO.
Esta patrulla nocturna, compuesta por dos agentes por servicio, realiza tareas de vigilancia dinámica, controles de vehículos y personas y supervisión de accesos de lunes a jueves en las urbanizaciones residenciales durante las horas de mayor riesgo.
El despliegue tecnológico y material también ha experimentado una profunda transformación.
La Policía Local dispone actualmente de un centro de control operativo las 24 horas equipado con cuatro pantallas de 55 pulgadas para supervisar en tiempo real las imágenes procedentes de 51 puntos de videovigilancia distribuidos por el término municipal.
A ello se le suma la ampliación del parque móvil con cinco nuevos vehículos policiales, una inversión de 70.000 euros anuales durante cuatro ejercicios para vestuario y equipamiento, y la instalación de nuevos sistemas de seguridad vial como cámaras de control y un radar fijo.
En paralelo, el municipio mantiene activo su Plan Municipal contra la Okupación Ilegal mediante una Oficina Municipal Antiokupación que ofrece asesoramiento jurídico gratuito, ha elaborado un censo de viviendas desocupadas susceptibles de usurpación y coordina acciones de blindaje con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Todas estas herramientas buscan dar respuesta a la singular orografía de Galapagar y a su continuo crecimiento demográfico, que suma unos 500 nuevos vecinos cada año.
Aunque los índices de criminalidad de la localidad se mantienen bajos, el consistorio busca combatir la percepción de inseguridad y suplir la falta de efectivos de la Benemérita, cuya demarcación abarca un territorio amplio que incluye también a Colmenarejo, Torrelodones y Hoyo de Manzanares.
