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Las claves

La noche del eclipse solar dejó también varias incidencias en las zonas de montaña de la Comunidad de Madrid. La Guardia Civil tuvo que rescatar durante la madrugada a cuatro personas que se encontraban en diferentes puntos de la sierra madrileña mientras buscaban disfrutar del fenómeno astronómico.

Dos de los rescates se produjeron en la zona de Siete Picos, donde dos personas se desorientaron cuando se encontraban en el tercer pico. Los agentes consiguieron localizar a ambos y trasladarlos posteriormente en buenas condiciones de salud, poniendo fin a una situación que se había complicado durante la noche.

El dispositivo de emergencia también tuvo que intervenir en las inmediaciones de la Bola del Mundo. Allí, una mujer de 56 años sufrió una lipotimia y tuvo que ser atendida por los servicios de emergencia.

Además, otro hombre presentó síntomas de mareo y estuvo próximo a sufrir un desvanecimiento. Ambos fueron asistidos tras la intervención del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) y trasladados por los servicios sanitarios.

Los cuatro incidentes se produjeron en una noche especialmente concurrida en distintos puntos elevados de la Comunidad de Madrid. El motivo era uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años: el eclipse solar del 12 de agosto.

El eclipse

El eclipse generó una importante afluencia de personas hacia zonas desde las que poder contemplar el fenómeno. La Comunidad de Madrid habilitó diferentes puntos de observación y recomendó extremar las precauciones, especialmente ante los desplazamientos hacia zonas de montaña.

El fenómeno comenzó alrededor de las 19:30 horas y alcanzó su máximo en torno a las 20:30. En Madrid pudo observarse con un oscurecimiento prácticamente total, aunque la experiencia variaba en función del punto concreto desde el que se contemplase.

Precisamente, la recomendación de buscar lugares elevados y con el horizonte despejado hacia el oeste llevó a muchos aficionados a desplazarse hasta zonas de montaña. El problema es que estos desplazamientos también implican riesgos, especialmente cuando se realizan de noche y en terrenos de alta montaña.

El Instituto Geográfico Nacional había recomendado planificar con antelación los desplazamientos y evitar improvisaciones, además de extremar las precauciones en carretera y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.

El eclipse del 12 de agosto fue especialmente esperado porque la franja de totalidad atravesó parte de España y convirtió el atardecer en un espectáculo astronómico excepcional. En la Comunidad de Madrid, algunos puntos de la región se encontraban entre los lugares recomendados para disfrutar del fenómeno.

La noche terminó así con una imagen menos esperada que la del eclipse: cuatro personas tuvieron que ser auxiliadas en la montaña madrileña mientras trataban de disfrutar de uno de los acontecimientos astronómicos del año.