El incendio que ha arrasado parte de Chapinería (Comunidad de Madrid) ha dejado a decenas de vecinos afectados, pero pocos casos reflejan con tanta dureza las consecuencias del fuego como el de Andrés Guerrero.
Su chalet de tres plantas ha quedado completamente calcinado y la familia ha tenido que abandonar su hogar para instalarse temporalmente en Móstoles.
“Ha ardido de arriba a abajo”, resume el propietario en una entrevista en La hora de La 1, que asegura haber perdido prácticamente todas sus pertenencias.
“Era imposible”
Todo comenzó el viernes, cuando empezaron a sonar las alarmas. Andrés salió de casa junto a su mujer y sus tres hijos sin apenas tiempo para reaccionar. “Salí con lo puesto”, recuerda.
En la precipitación incluso dejó dentro la cartera, por lo que también perdió toda la documentación durante el incendio.
Poco después recibió una llamada de la empresa de seguridad avisándole de que su vivienda estaba ardiendo e intentó regresar de inmediato. Cuando consiguió llegar, la Guardia Civil le impidió acceder a la zona por motivos de seguridad.
Aun así, explica que su intención no era salvar objetos de valor, sino intentar recuperar algún recuerdo familiar. “Quería coger alguna foto o algún disco duro, pero era imposible porque todavía había llamas”, lamenta.
Desde el exterior pudo comprobar cómo el fuego había arrasado completamente la vivienda. “El salón, la cocina, las paredes… está todo quemado”, relata.
Andrés asegura que vivió con impotencia las horas en las que el incendio consumía su casa.
“Intenté llegar, pero la Guardia Civil no me dejó. Por lo que se ve, nadie ha hecho nada. La han dejado quemarse”, afirma.
Su chalet ha sido uno de los inmuebles que ha sufrido mayores daños en todo el municipio, quedando completamente calcinado.
La solidaridad
Pese a la tragedia, el vecino destaca la respuesta de los habitantes de Chapinería.
“La gente del pueblo se ha volcado”, asegura. Gracias a esa solidaridad, distintas personas y asociaciones, como la ONG Pajes Mágicos, les han proporcionado ropa para los niños y ayuda para afrontar los primeros días tras el incendio.
“Tenemos comida gracias a los familiares y un techo donde dormir. Nunca vamos a poder dar las gracias a toda la gente que nos está ayudando”, explica.
Por el momento, la familia continúa sin poder acceder a la vivienda mientras las autoridades realizan las comprobaciones necesarias.
Andrés asegura que la alcaldesa les ha trasladado su apoyo y les ha prometido ayudas para afrontar la situación. Mientras tanto, esperan poder entrar cuanto antes para retirar todo lo que ha quedado calcinado e iniciar los trámites con el seguro.
“Estamos esperando para entrar y tirar todo lo que hay dentro”, concluye el vecino, que reconoce que contactar con la aseguradora también está siendo complicado debido al elevado número de incidencias provocadas por el incendio.
