Publicada
Las claves

Tras meses buscando casa en una de las zonas más caras de la capital, Olga terminó encontrando un piso por debajo del precio de mercado gracias a un consejo inesperado de un agente inmobiliario.

Ahora comparte las claves que, asegura, le ayudaron a convertirse en propietaria antes de cumplir los 30.

La búsqueda comenzó en el barrio de Guindalera, donde los precios y la escasa oferta terminaron por hacerles ampliar el radio.

Una joven de 29 años se compra un piso

Después probaron suerte por Pacífico y, durante una visita, un agente inmobiliario les dio una pista que cambiaría por completo su búsqueda.

Les explicó que, cruzando una calle hacia un barrio colindante, el precio por metro cuadrado era alrededor de 1.000 euros más barato. Decidieron seguir ese consejo y poco después encontraron la vivienda que acabarían comprando.

La oportunidad

El piso salió al mercado cuando sus propietarios necesitaban vender con rapidez por motivos personales. Esa circunstancia les permitió negociar un precio inferior al habitual en la zona.

Antes de cerrar la operación, revisaron toda la documentación de la comunidad y descubrieron que el edificio tenía pendiente una derrama de unos 12.000 euros. Esa información les sirvió para volver a negociar el precio de compra.

Buscar sin prisas

Después de la experiencia, Olga asegura que una de las claves para encontrar una buena oportunidad en Madrid es no tener prisa y consultar varios portales inmobiliarios, no solo uno.

También recomienda visitar barrios cercanos a la zona deseada, ya que pequeñas diferencias administrativas pueden traducirse en miles de euros menos en el precio final de una vivienda.

La hipoteca

Una vez encontraron el piso comenzó el proceso para conseguir financiación. Tras comparar ofertas de varias entidades bancarias, recurrieron finalmente a un bróker hipotecario, que, según explica, les consiguió mejores condiciones que las ofrecidas directamente por los bancos.

Entre ellas, una financiación del 85% del valor de tasación, un interés fijo del 2,10% y la eliminación de las comisiones por amortización y cancelación anticipada.

Un proceso largo

Desde que firmaron el contrato de arras hasta la escritura de la vivienda transcurrieron cerca de dos meses. Durante ese tiempo tuvieron que realizar la tasación, tramitar la hipoteca, acudir al notario para el acta de transparencia y, finalmente, firmar la compraventa.

Según explica Olga, además del precio del inmueble hay que tener en cuenta los gastos asociados, como el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), la notaría o la gestoría, por lo que recomienda planificar bien el presupuesto antes de dar el paso.