Cuando el pasado 13 de junio se conocieron los resultados de la Ebau, el colegio Retamar de Madrid, ubicado en el municipio de Pozuelo de Alarcón, saltó a los titulares de los periódicos. Santiago Quemada, alumno del centro, fue uno de los dos '14' de Madrid.
Ahora, un año después de esta hazaña, el colegio sigue de celebración. Y no solo por el triunfo de Santi, que aún se recuerda, sino porque se cumplen nada menos que 60 años del nacimiento de esta institución en la que estudió el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida.
Por todo ello, el director general de Retamar, Juan Navalpotro, y un equipo conformado por José María Gil, responsable de la implantación y desarrollo del MYP; Cristina Camón, directora de Comunicación, y Alberto Barrera, responsable de Extensión Académica y Comunicación, se reúnen con Madrid Total para hablar del pasado, presente y futuro del colegio, de sus más de 2.000 alumnos y su equipo de 180 profesores, y de cómo encaran el futuro y una nueva selectividad que está a la vuelta de la esquina.
"El colegio Retamar surge hace nada menos que 60 años con la ilusión de dar una formación buena académicamente con una raíz cristiana sólida en la que se involucren de forma especial a los padres y a las madres en la educación de los hijos", explica Juan Navalpotro.
Apunta a que la jerarquía del centro sitúa "primero a los padres, luego a los profesores y después a los alumnos": "Así es como los alumnos mejor se educan y mejor crecen".
Una vista aérea del colegio Retamar.
Es como si el colegio fuera "una prolongación de la casa". "Trabajamos con las familias codo con codo y nos gusta ser buenos compañeros de viaje, sobre todo en una sociedad tan compleja", apunta el director del colegio Retamar.
De este modo, la metodología que surgió hace 60 años sigue intacta "en el fondo", pero se ha "ido adecuando con el tiempo" y a los cambios sociales.
El alcalde de Madrid en el colegio Retamar.
"Una de las figuras más importantes de nuestro centro es la del preceptor. Es una persona de confianza para las familias que acompaña a los alumnos en su recorrido académico", cuenta Navalpotro sobre uno de los pilares de la enseñanza del centro.
De hecho, la "comunicación" entre padres, alumnos, profesores y preceptores es otro de los pilares: "Hace poco tuvimos una formación con alumnos que están ahora terminando la carrera y muchos contestaron que les hubiera gustado que sus padres pasaran más tiempo con ellos", apunta el director de este colegio.
"Exigencia amable"
El colegio Retamar ofrece nada menos que ocho itinerarios específicos para orientar a los alumnos hacia sus futuras carreras universitarias y es uno de los centros de Madrid que ofrece la posibilidad de cursar el Bachillerato Internacional (IB), aunque, según Juan Navalpotro, los alumnos reciben "exigencia amable desde pequeños".
"Les enseñamos a presentar bien, a leer bien y a expresarse. Hay un periodo de enseñar a cantar a todos los niños de Primaria. Además, para nosotros la Educación Física y el deporte son muy importantes, tenemos hasta un plan de desarrollo de la fuerza y de la elasticidad en la que cada alumno tiene sus propias metas en función de su evolución", apunta el director general.
La entrada del colegio Retamar.
Además, otro de los objetivos es dotar a los alumnos de "espíritu crítico con lo que ven y oyen". "También tenemos la 'pasión por servir', es decir, que desde el punto de vista profesional tiene una dimensión de servicio a la sociedad para cuidarla", detalla.
Este 'servicio' se traduce en actividades como "el cuidado de ancianos, campañas de recogida de juguetes o alimentos y campos de trabajo internacionales en países de África".
"En cada clase hay cinco alumnos que conforman el Consejo del Curso. Su misión es estar pendientes de que la clase mejore y estar pendientes de las necesidades de los compañeros. Este consejo se reúne con el tutor periódicamente. A través de esta relación, muchos alumnos logran mejorar académicamente y los profesores aprenden de qué les piden los alumnos para sus clases", relata José María Gil, sobre la organización de los alumnos en las clases.
Y es que según detalla Cristina Camón, este Consejo del Curso, fundamental para el buen funcionamiento de la clase, "también está presente en los grados de Formación Profesional" que se imparten y apunta cómo en "muy poco tiempo" se crean "muy buenas relaciones entre los alumnos".
Bachillerato Internacional
"El Bachillerato Internacional lleva implantado desde el año 78 en el Retamar. Cuando se puso en marcha, estaba pensada para que los profesores tuvieran la capacidad de tener una mentalidad global. Además, en aquella época no se podía acceder a una educación universitaria en el extranjero con un título español", recuerda el director del Retamar sobre lo que es hoy el IB
De este modo, en este centro hacen un "combinado": "Se puede hacer o el bachillerato nacional o este combinado con el IB, que tiene un plan específico".
Apunta a que los alumnos que optan por IB, aproximadamente un tercio del bachillerato, "están realmente bien preparados por las habilidades que adquieren, ya que trabajan más".
Como no puede ser de otro modo, se les exige a los estudiantes "unos mínimos" para acceder a esta rama. "Deben tener una capacidad de trabajo importante, también deben tener un nivel avanzado de inglés y un tercer idioma que es francés o alemán".
"En el IB los alumnos hacen dos asignaturas en inglés porque, al final, se examinan de la selectividad española, pero muchos de los materiales que se usan son en inglés", apunta.
Por otro lado, Alberto Barrera detalla que Bachillerato Internacional también ayuda a que "los profesores se actualicen" y son "los alumnos los que están en el centro del aprendizaje", ya que se trabaja por proyectos y de manera diferente. "Se trabaja más en equipo en esta modalidad y encaja en la filosofía de Retamar", apostilla sobre este tema.
Acompañar a los profesores
Juan Navalpotro y su equipo explican a EL ESPAÑOL que, desde hace unos años, todos los profesores deben tener, al menos, un nivel de inglés "advanced" o C-1.
"Es un requisito indispensable. No nos preocupa que la formación del profesor sea internacional, ya que se la damos nosotros. Es uno de los grandes retos que tenemos en el centro, un profesorado joven que está tomando un relevo generacional", explica Navalpotro.
El polideportivo del colegio Retamar.
Por otro lado, el director del Retamar apunta que, para ellos, "acompañar a los profesores" y su "evolución como docentes" es algo "fundamental".
Y este docente pone en valor la profesión de su equipo: "Es muy valiosa e importante. Tiene un gran impacto. Pero creo que la sociedad no le da el valor que realmente tiene, aunque nuestras familias, creo que sí, lo hacen. Muchos de nuestros alumnos terminan siendo profesores con nosotros; son más de 40. Creo que ellos ponen en valor la profesión y le dan la importancia que tiene".
Selectividad 2026
En 2025, Santiago Quemada, alumno del centro, fue uno de los dos '14' de Madrid. ¿Cómo encaran desde la dirección del centro una nueva edición las pruebas de acceso a la universidad?
"Con mucha ilusión. Revalidar el título sería estupendo, pero lo cierto es que no preparamos a nadie de manera especial, sino que preparamos a todos nuestros alumnos por igual, con simulacros y con una preparación calculada y pensada", explica Alberto Barrera.
Juan Navalpotro y su equipo explican que se presentan unos "160 alumnos con un cien por cien de aprobados". "El reto es lograr que los que van más justos lleguen a estudiar la carrera que quieren", explica el director del centro.
- Con una nueva selectividad a la vuelta de la esquina y de celebración tras 60 años, solo queda una pregunta por hacer: ¿Ha venido el alcalde a su antiguo colegio a celebrar con ustedes?
- Vino el día del aniversario y en Navidad para entregar unos trofeos. Siempre que le llamamos, si puede, viene a visitarnos.
