Este 1 de junio han arrancado las siempre polémicas pruebas de acceso a la universidad en la Comunidad de Madrid y entre las primeras cuestiones a resolver, una primera pregunta para adolescentes que tal vez aún no han pensado en ello: ¿cómo te gustaría que te recordaran cuando ya no estés?
A partir de ese texto, y de otros artículos y ensayos de actualidad, las pruebas de Lengua Castellana y Literatura II se organizan en torno a tres grandes bloques que combinan comprensión lectora, reflexión sobre la lengua y educación literaria, con un esquema de puntuación muy pautado y varios márgenes de elección para el estudiante.
El examen se estructura en tres partes con pesos fijos: un bloque de comunicación valorado en 4 puntos, otro de reflexión sobre la lengua y sus hablantes de 3 puntos y un bloque de educación literaria de 3 puntos, todo ello en 90 minutos y con calificación sobre 10.
La convocatoria extraordinaria de Selectividad en la UMA.
En todos los casos, el alumno debe pasar por los tres ámbitos, pero puede elegir el texto de partida, escoger entre análisis sintáctico o reflexión lingüística en una de las preguntas de lengua, seleccionar dos de tres cuestiones de morfología, léxico-semántica o variedades lingüísticas y optar también por distintas vías para desarrollar los contenidos literarios.
Bloque 1
El primer bloque se abre siempre con dos textos de carácter no especializado, entre los que el alumno escoge uno.
No son fragmentos de manual, sino artículos y columnas contemporáneos: reflexiones sobre la huella que dejamos en los demás con Shakespeare como referencia; textos sobre el papel de la prensa escrita como pilar de la lengua y escuela de escritores; artículos que discuten si los poetas deben cobrar por su trabajo; o ensayos breves sobre el tiempo que citan a la RAE, a Antonio Machado o a Don Quijote.
A partir de ese texto, el examen exige tres tareas encadenadas. Primero, un comentario guiado en el que hay que formular el tema, describir las características lingüísticas y estilísticas relevantes e identificar el tipo de texto y el género discursivo.
Después, un resumen muy acotado en extensión, entre 40 y 50 palabras, con las ideas principales formuladas con coherencia y sin opiniones personales. Por último, un texto argumentativo de entre 100 y 150 palabras, en el que el alumno debe tomar posición ante alguna de las ideas del texto de partida y sostenerla con argumentos organizados.
El bloque concentra buena parte de la evaluación de la comprensión lectora y de la capacidad de escribir un texto propio a partir de materiales de actualidad.
Bloque 2
El segundo bloque está dedicado a la reflexión sobre la lengua, pero la plantea desde ejemplos concretos. El esquema combina una pregunta de análisis sintáctico de una oración completa con otra de reflexión gramatical y ejercicios de construcción de enunciados.
En uno de los modelos se pide analizar la oración "Tu cuerpo te obligará a parar para recuperar tu salud" en el otro "La pedagogía actual se centra en educar las emociones".
A esto se añade un ejercicio de análisis inverso, en el que el alumno debe redactar una oración que incluya determinados elementos gramaticales —como una conjunción, una perífrasis verbal, una pasiva perifrástica o un complemento de régimen o agente, según el modelo— y después identificarlos.
El bloque se completa con cuestiones sobre formación de palabras, relaciones semánticas y variedades del español.
Bloque 3
El tercer bloque aborda la educación literaria a través de textos concretos y de temas de conjunto.
En uno de los modelos se propone un fragmento de La Regenta, de Leopoldo Alas 'Clarín', para que el alumnado identifique dos rasgos de la novela realista-naturalista y los ejemplifique con citas del texto. En el otro, se parte de Azul, de Rubén Darío, para reconocer y justificar dos rasgos del modernismo.
Como alternativa a estas preguntas textuales, cada modelo ofrece el desarrollo de un tema amplio.
El bloque se cierra con el comentario de una obra leída en Bachillerato. Según el modelo, el alumnado debe escoger una obra situada entre 1875 y 1936, entre 1937 y 1974 o desde 1975 hasta la actualidad.
La respuesta debe relacionar la obra con su contexto sociohistórico y con la tradición literaria correspondiente. No se pide solo conocer el argumento, sino vincular forma, contenido y época.
Criterios de corrección
Uno de los elementos más destacados del diseño es la libertad de elección que se ofrece al estudiante dentro de una estructura de puntuación cerrada.
El alumno decide qué texto inicial trabaja en el primer bloque; escoge entre análisis sintáctico o reflexión lingüística; selecciona dos de tres cuestiones breves de lengua; y elige también el camino que seguirá en literatura.
Los criterios específicos de corrección detallan qué se espera en cada ejercicio. En el comentario se valora que el tema se formule de manera concisa, que las características lingüísticas y estilísticas se expliquen en función de su papel dentro del texto y que se identifique con precisión el género discursivo.
En el resumen se exige respetar el límite de palabras, recoger las ideas principales con coherencia y no introducir opiniones. En el texto argumentativo se pide una postura clara, argumentos organizados y una expresión adecuada al género.
Además, la corrección de la expresión escrita tiene un peso transversal en toda la prueba. Se evalúan la ortografía —incluidos tildes y signos de puntuación—, la cohesión, la riqueza léxica y la corrección gramatical.
Errata en el título de los exámenes
La primera falta ortográfica no penaliza; a partir de la segunda se descuentan 0,25 puntos por error hasta un máximo global de dos puntos de deducción en el conjunto del examen. También pueden restarse puntos por problemas de redacción, coherencia, cohesión o incorrecciones gramaticales.
Los errores ortográficos y gramaticales los comete todo el mundo: estudiantes nerviosos, periodistas con prisas, profesores y hasta quienes redactan y cuelgan los propios modelos de examen. Prueba de ello está en la misma web de la Complutense, al colgar los modelos de Lengua 2026. En casa de herrero...
